"El partido de fútbol en sÍ, no cumple la definición de contacto estrecho"
El doctor Rodrigo Araya Anaís, relata que los colores aurinegros de Coquimbo Unido, recorren “todas las células de su cuerpo” y si no estuviera cumpliendo un trabajo activo y con el protagonismo que ha adquirido el fútbol profesional en su vida, quizás estuviera en el asiento de socio que mantuvo en el Estadio Francisco Sánchez Rumoroso. “Desde que tengo uso de razón que he seguido al cuadro aurinegro”, nos cuenta en medio de un descanso de su función en el equipo porteño y en la unidad de medicina interna en el Hospital San Pablo de Coquimbo.
Con 34 años, casado, dos hijos, los hinchas del elenco pirata comienzan a conocerlo y a hablar él como antes lo hacían con el recordado doctor Nieme, quien también volcó su identificación con el club, apoyando desde la misma cancha.
Desde el 2018
La veta porteña de Araya Anaís, proviene de su padre Mario Araya Godoy, fallecido en enero pasado y que durante el año 1989, en su calidad de presidente de la institución, comenzó a cimentar la base de un equipo que al año siguiente consiguió el ascenso al fútbol grande y dio el paso a la Copa Libertadores, la que el Pirata jugó en 1992.
A fines del 2018 se sumó a Coquimbo Unido. Desde chico fue hincha del club, “mi papá fue presidente, voy al estadio desde que me acuerdo, un mes antes de trabajar en el club estaba sentado en la cancha mirando los partidos, he sido socio de siempre, ahora es otra mirada pero se me sale el hincha cada cierto tiempo, para que le voy a mentir”, adelanta.
Y el tiempo que la actividad profesional del fútbol se detuvo producto de la peste del covid-19, Araya se ha reforzado tanto en su encomiable labor como especialista en medicina interna en el hospital porteño, como con el trabajo que desarrollan con los cuerpos médicos de los clubes profesionales. El hecho que la actividad esté próxima a su inicio el 29 de agosto, los tiene como constructores de un protocolo estricto que ha recibido la aprobación de los ministerios de deporte y de salud, como de la ANFP.
Labor altruista
La crisis que llegó a mediados de marzo, tiene muchos aspectos que destacar, uno de ellos, dice Araya, el hecho de trabajar por un bien común, “creo que lo más importante en medio de esta crisis, ha sido la oportunidad que surgió de unirnos las áreas médicas de los planteles profesionales de Chile. La iniciativa del área médica de la ANFP, liderada por el doctor Yáñez, permitió que nos fuéramos conociendo, compartiéramos experiencias, información relevante, científica, siempre con un ánimo académico, altruista, que fue la base, el cimiento para que todas las áreas médicas pudiésemos trabajar en torno al fútbol”.
-¿Largos cinco meses que está a punto detener su prueba de fuego?
“Cierto, todo comenzó en marzo, ha sido gigantesco, de mucha teoría que ahora se está llevando a la práctica, se viene llevando a la práctica desde que volvimos a entrenar de manera presencial”.
-Ahora se viene un nuevo paso, entran otros actores a escena?
“Sin duda, ahora es una nueva prueba de fuego. La primera fue el retorno a los entrenamientos, por suerte tuve mucho apoyo de la institución, gerencia, presidencia, los trabajadores, jugadores, gente que se dedica a mantener la cancha, la que cuida el complejo, todos ellos colaboraron tanto, que instaurar los protocolos fue simple y si bien fue una prueba de fuego, la pude atravesar bien, porque todos tuvieron a la altura. La de ahora es un reto mayor, porque involucra a otros actores, gente que no pertenece a la institución desde árbitros, pasapelotas, equipo visitante, periodistas, etc. La idea es que salga todo como uno lo arregló previamente en el protocolo.
Nosotros tenemos una sola consiga que es evitar que se cumpla la definición de contacto estrecho en todo momento, si se logra eso en todo el partido es un éxito, ya que será algo que vamos a poder sostener durante el campeonato y garantizar que todo ese espectáculo se desarrolle de manera segura, al menos desde el punto de vista epidemiológico”.
Sin temor
-¿Ese puede ser uno de los temores?
“Diría que no. Aterrizando los pies en la tierra el partido no es un lugar de temor. La cancha se divide en 3 zonas. La 1, 2 y 3, siendo la 1 la cancha con el recortan y camarines. Esa es la gente que está más involucrada con el espectáculo y todos están testeados con un PCR de 72 o 48 horas del partido que da una seguridad biológica, es como tener una cúpula de inmunidad aparte, ya que el partido de fútbol en sí no cumple la definición de contacto estrecho.
Según los grandes estudios realizados en Europa, que seguían a los jugadores con GPS, el tiempo que están a menos de un metro no supera los 90 o 120 segundos, entonces no es un momento de riesgo, de transmisión. A mí no me genera mayor miedo, hay otras instancias más riesgosas”.
-¿Zona que les entrega total seguridad?
“Además que la zona 1 en ningún momento solapa camino con la Zona 2, en ningún momento cruzan sus caminos, son tres zonas distintas, que nunca se cruzan, si nos preocupamos de nuestra gente, que la zona 1 se haga el recorrido en el protocolo con distancias, mascarillas y gente testeada y siguen el trayecto, no es un conducto que nos genere preocupación como zona de contagio”.
Labor preventiva
En el elenco aurinegro que es dirigido por Germán Corengia, mantiene un vínculo directo con la plantilla.
Asumió la posta que dejó el doctor Nieme, aunque con claros matices por la exigencia de los tiempos, “mi trabajo he tratado de darle una forma más presencial, más activa, antes, los médicos eran más interconsultores, sobre todo en provincia, como de ver a los jugadores en el hospital y otra relación. Ahora eso ha cambiado, la medicina deportiva en Chile tiene una Sociedad Chilena de Medicina Deportiva, es una disciplina de la medicina que ya tiene un trayecto importante y está muy desarrollada en el futbol y en Chile se está profesionalizado, esto hace que las actividades sean más presenciales, se miden una serie de variables, trabajos que antes no se medían, se dan otros tratamientos, hay muchas cosas en las que uno puede intervenir, se ha modernizado para generar mayor rendimiento o prevenir lesiones”.
-¿Ciertamente cumplen un rol más protagónico?
La gente cree que un médico de un club ve los lesionados y esa es una parte del trabajo, es un área, la gran mayoría está en la prevención de lesión, optimización de todas estas variables fisiológicas que tienen que ver con el ejercicio de alto rendimiento.
-De ahí la necesidad de que los equipos sean multidisciplinarios?
“Claro, porque esas son las cosas, cuando uno ve las grandes ligas, vez jugadores de todos lados, pero tienen recursos para tenerlos en buenas condiciones, son de 2 segundos llegando antes a la pelota, saltar 10 centímetros más, llegar al minuto 90 en buenas condiciones, son los pequeños grandes cambios, que hacen las grandes diferencias entre una liga y otra”.