La UC se aprovecha del mal momento de Coquimbo

El equipo Pirata, dirigido interinamente por Rafael Celedón, se inclinó ante el líder en la tarde de ayer en San Carlos de Apoquindo, manteniéndose en el último lugar en la clasificación, por diferencia de goles. La administración del club debiera anunciar al nuevo entrenador en las últimas horas, quien debutaría el miércoles en el partido ante Palestino en el puerto.
domingo 06 de septiembre de 2020

Nada pudo hacer Coquimbo Unido frente al bicampeón y líder de la clasificación Universidad Católica, que lo superó con claridad y comodidad ayer en el Estadio San Carlos de Apoquindo por 4-1. El cuadro de Ariel Holan, se aprovechó de la problemática semana que había tenido el conjunto aurinegro tras la renuncia de su entrenador Germán Corengia, estableciendo una diferencia abismal tanto de plantel como de objetivos en el césped de San Carlos.

Mientras los cruzados se alistan para tener una buena representación en la Copa Libertadores, los porteños, que fueron dirigidos de manera interina por Rafael Celedón, llegaban con un equipo mermado y con la obligación de conseguir un buen resultado que le permitiera escapar del fondo de la tabla.

Dominio cruzado

Por lo mismo que Celedón puso mucha gente en la zona de volante para contrarrestar el juego de los caballeros cruzados, sin embargo, no hubo estrategia que lograra  controlar el juego de los hombres de Holan, quienes rápidamente se convirtieron en dueños de las acciones y de las oportunidades frente al portero Matías Cano.

Si bien la idea Pirata era utilizar la contra con mucho volumen de llegada, les costó mucho tener el balón que pasó preferentemente en la primera etapa, en los pies de los dueños de casa que bajo la batuta de Luciano Aued, marcó las pautas y los tiempos de un partido que poco a poco se fue inclinando hacia la portería del meta visitante. 

Para ello transitó con mucha libertad por la banda derecha del ataque, o izquierda de la zaga donde el defensor Nicolás Díaz, se sintió muy sólo, ya que generalmente se encontraba cara a cara con Gastón Lezcano, el Chapa Fuenzalida o el zurdo Pinares. De esa manera fue imposible contrarrestar la superioridad y variantes de la UC, que comenzó a marcar el desequilibro a los 24’ cuando Aued marca el primero de sus dos penales, tras falta del portero Cano a Lezcano.

El tanto no despertó a los hombres de amarillo-negro, por el contrario, los golpeó aun más,  ya que once minutos después, el Chapa Fuenzalida, tras una acción de Puch, ingresó libre de marca para establecer el 2-0.

El golpe final

A esas alturas había un solo equipo en la cancha. Coquimbo no se acomodaba y las pocas contras que pudo construir, rápidamente eran contenidas por la UC,  dado lo predecible y lentitud de su accionar.

Antes de irse al descanso, la UC marcó su mejor tanto con una pelota limpia que salió de sus centrales y que Aued apuró para el picotón de Pinares sobre la salida de Cano. Un golazo que llegó a los 45’ y que marcó lo que vendría en el periodo final, ya que los capitalinos sintieron que la tarea estaba resuelta, sacaron el pie del acelerador, regulando pensando en los próximos retos.

Amor propio

Coquimbo Unido necesito reinventarse y lo que hizo en el segundo capítulo, en medio de su pobreza táctica, fue ponerle corazón y pelear cada balón como si fuera el último.

El hecho de que Celedón agotara la opción de los cinco cambios, permitió a su equipo tener mayor dinamismo e intencionalidad, por lo que los hombres de ataque, Abrigo y Pinto, no se sintieron tan solos.

La presencia de Montero por la derecha, hizo que los defensores universitarios no  la pasaran tan fácil. Fue así como el VAR no marcó una falta que recibió Joe Abrigo de Lezcano y que si bien el jugador reclamó, el juez González dejó pasar.  Por ese mismo callejón llegó el descuento de los Piratas. Juan Carlos Espinoza,  uno de los hombres de refresco, se anticipó a un rechazo de un defensor cruzado que quedó en los pies de Pinto, quien fusiló a Dituro a los 70’.

Otro penal

Creció la confianza porteña, mientras la UC daba paso a la presencia de una patrulla de canteranos en el primer equipo. Holan, viendo que el cotejo estaba resuelto, mandó al césped de San Carlos a muchos jóvenes, los que fueron capaces de construir el cuarto tanto, nuevamente en un penal de Aued, tras mano de Aravena.

El zurdo volvió a engañar a Cano, alargando nuevamente las cifras a un irremontable 4-1 que marcaba la diferencia entre uno y otro en una clasificación que comienza a preocupar al conjunto porteño, que anunciará en las próximas horas al reemplazante de Corengia y que tendrá que anunciar su cambio de actitud desde el miércoles cuando reciba a Palestino en el Sánchez Rumoroso.