El coronavirus vuelve a asentarse en las grandes ciudades europeas

Los países del viejo continente han tenido que volver a implementar medidas sanitarias para frenar el avance del virus.
domingo 11 de octubre de 2020

La segunda ola de la pandemia de coronavirus está afectando principalmente en Europa a los grandes centros urbanos y las autoridades están recurriendo sobre todo a la limitación de la vida social y de la actividad nocturna para frenar su expansión.

Este es el panorama en algunas de las mayores ciudades del continente.

París sin cafés ni bares

Ya a principios de esta semana, el pasado martes, Paris se convirtió en una ciudad sin bares, ni cafés abiertos y el sábado había ocho ciudades francesas en la misma situación.

París, Marsella, Aix-en-Provence y Guadalupe (Antillas), Lyon, Lille, Grenoble y Saint-Etienne, se encuentran ya en situación de “alerta máxima”, una clasificción que impone el cierre de cafés y bares y permite abrir restaurantes a condición de respetar un protocolo sanitario más estricto: un máximo de seis personas por mesa, al menos un metro entre los grupos y obligatoriedad de anotar nombre y teléfono de los clientes para alertarlos en caso de contagio.

Toulouse y Montpellier pronto se podrían sumar a esa lista si sus indicadores de contagio no mejoran.

La alerta máxima se declara en Francia cuando la tasa de incidencia acumulada en los últimos siete días supera los 250 positivos por cada 100.000 habitantes entre la población en general y los cien casos entre las personas mayores, así como cuando al menos el 30 % de las camas de las UCIs están ocupadas por pacientes de COVID-19.

"La situación sanitaria sigue degradándose en Francia. Sucede lo mismo en muchos países vecinos", advirtió esta semana el ministro francés de Sanidad, Olivier Veran.

Solo el viernes se registraron en Franci 20.339 contagios -un récord de positivos, frente a los cerca de 18.000 de los dos días anteriores,- que elevaron a 691.977 el número de casos desde el inicio de la epidemia, a la que se le atribuyen 32.630 muertes en este país

Madrid aislado

Ese mismo viernes se informaba de que Madrid había registrado 2.256 casos en 24 horas, unas cifras que situan a esta ciudad como una de las capitales europeas más afectadas. La comunidad autónoma de Madrid tiene una incidencia de la enfermedad de 541 casos por 100.000 habitantes en 14 días, el doble que la media española, que es de 258, según las autoridades sanitarias.

Por ese motivo, el Gobierno español decidió imponer, desde el viernes y por por 15 días, imponer el estado de alarma en la ciudad y en otros ocho municipios de la región.

Eso supone que los habitantes de la capital española se han quedado confinados, sin poder elegir otro destino que su propia ciudad para pasar este fin de semana largo, ya que el lunes es el festivo del 12 de octubre en España, una de las fechas con mayor tránsito de viajeros hacia los lugares de costa o segundas residencias.

El confinamiento de Madrid ha provocado tensiones entre el Gobierno central y el regional que disputa los datos nacionales y afirma que la epidemia en Madrid está remitiendo y no se justifican medidas tan drásticas.

Moscú opta por fomentar el teletrabajo

En Rusia, Moscú, donde se han cerrado las escuelas y los enfermos crónicos y mayores de 65 años han sido confinados, sigue siendo el epicentro de la pandemia con 4.501 casos y 35 muertos en 24 horas, sobre los 13.634 contagios y 149 decesos detectados en toda Rusia.

Durante esta semana en la capital rusa se han registrado un 46 % más casos que la anterior y un 12 % más de hospitalizaciones, lo que ha obligado a habilitar varios hospitales de reserva.

El alcalde de la capita rusal, Serguéi Sobianin, ha ordenado que al menos el 30 % de la plantilla de cada empresa trabaje hasta el 28 de octubre en casa y expresado su preocupación con la masificación en el transporte público.

Además, más de medio millar de casos se registraron en la segunda ciudad del país, San Petersburgo, donde fallecieron también 21 enfermos.

Ley seca

La capital de Bélgica y su región son también el epicentro de la actual explosión de casos de coronavirus en ese país.

La incidencia acumulada en Bruselas es de 502 casos por 100.000 habitantes de media en los últimos 14 días.En el conjunto del país se sitúa en 245,8 casos , un avance del 77 % respecto a la semana precedente.

Desde el 8 de octubre, Bruselas cerró bares, cafés y salones de fiesta por un mes. Los restaurantes podrán seguir abiertos, pero los eventos deportivos de aficionados deberán celebrarse sin público y los lugares de culto podrán acoger a un máximo de 100 personas.

Bruselas se sitúa "en el pódium (del coronavirus) de las capitales europeas, entre Madrid y París", declaró esta semana uno de los portavoces del equipo interfederal belga contra el coronavirus, Yves Van Laethem.

El experto señaló que las nuevas medidas no implican tener que "vivir como monjes", sino aplicar una disciplina sanitaria para poder mantener "una vida social" hasta que la situación mejore en "abril o mayo", según su estimación.

La escalada de nuevos contagios en Bélgica coincide con el empeoramiento de los datos también en países limítrofes como Francia, Holanda o Luxemburgo.

De media, Países Bajos ha registrado la semana pasada unos 4.160 nuevos casos por día, mucho más que la semana anterior, cuando la media fue de 2.893 contagios diarios. Amsterdam, La Haya y Roterdam encabezan la lista de lugares con más contagio.

El cierre de los bares ha sio también la opción escogida por el Gobierno de Escocia. Desde este viernes y durante dos semanas, en cinco áreas del centro de Escocia, incluidas las ciudades de Glasgow y Edimburgo, estarán cerrados los establecimientos hosteleros -incluidos bares, pubs y restaurants - menos cafeterías que no vendan alcohol.

En el resto de Escocia, los establecimientos de hostelería tienen que cerrar el servicio en su interior a las 18.00 y no podrán ofrecer alcohol, aunque sí podrán tener abiertas las terrazas, hasta las 22.00 horas.