"La Teletón es una de las instituciones más democráticas y espero se proyecte en el tiempo"

La periodista, con gran experiencia en el mundo de las comunicaciones estratégicas, continuará con la obra que durante 42 años lideró Ximena Casarejos, el verdadero “timón” de la institución. En conversación con diario El Día se refirió, entre otros temas, al “recambio generacional” y al rol de Mario Kreutzberger en esta nueva etapa.
sábado 30 de enero de 2021

Desde 1978, año en que se realizó la primera Teletón en Chile, el rol de Ximena Casarejos en la puesta en marcha de la campaña fue fundamental. Esto se reforzó más aún, cuando desde 1982 se estableció que la periodista sería la directora ejecutiva de la fundación, cargo que ocupó hasta hace unos pocos días, cuando tras 42 años, se anunció por medio de un comunicado que  la mano derecha de “Don Francisco” en la ejecución de una obra sin parangón en el país, se alejaría de este cargo ejecutivo.

Quien asume el desafío es otra periodista, de destacado desempeño en el ámbito de las comunicaciones corporativas. Se trata de Javiera de La Cerda, de 47 años de edad, que luego de una búsqueda por parte del directorio de la Fundación Teletón, liderado por Daniel Fernández, determinaron que la profesional asumiera tan crucial puesto, donde de todas maneras estará acompañada por la propia Casarejos en calidad de asesora durante el primer año de la llamada “transición”.

Entre sus primeras actividades, De La Cerda ha decidido visitar los institutos de Teletón a lo largo del país para ir empapándose del funcionamiento de esta institución emblemática. También hizo lo propio en Coquimbo, donde además se puso al tanto de los avances del nuevo centro de rehabilitación de la comuna puerto, junto a la directora regional de la fundación, Zoia Pedrero. En conversación con diario El Día, nos comentó parte de sus objetivos y primeras sensaciones en sus primeros días en el cargo.

-¿Cómo asume la enorme responsabilidad de continuar con el legado de Ximena Casarejos?

“Es un gran desafío, pues se trató de una búsqueda de varios meses, que finalizó en mi nominación. Yo asumo este cargo con espíritu de servicio, con un profundo respeto por la historia de esta institución, y en tercer término, con una sincera admiración por la obra maciza que durante 42 años ha construido Mario Kreutzberger y Ximena Casarejos, los colaboradores y fundamentalmente de los chilenos, sin los cuales esto no habría sido posible. Es un honor que hayan pensado en mí y estoy a disposición”.

-Además, Casarejos asumirá el rol de asesora, lo que será fundamental para usted.

“Claro que sí, es un honor trabajar con Ximena, para que ella me transmita su experiencia, porque efectivamente este es un período de transición. La idea no sólo es sacar adelante la Teletón de 2021, sino además proyectar esta obra hacia el futuro, tomando toda la fortaleza de su historia pero de cara a los nuevos tiempos”.

-Sin embargo, Ximena Casarejos seguirá muy vinculada a la institución…

“Asumió responsabilidades desde la vicepresidencia del directorio de la Fundación Teletón y adicionalmente va a estar asesorando en distintos aspectos. Pero hay algo más importante, porque esta obra es ‘hijo’ de Ximena, pues no se trata de una sola transición de un cargo efectivo, porque es una obra en la que probablemente siempre va a estar. Ella es una garantía y una tranquilidad para la institución, y mi propósito, por cierto, es que Teletón siga creciendo y tenga una proyección en el tiempo”.

-Don Francisco también ha señalado que es tiempo de cambios para él y que debe tomar un rol distinto. ¿Qué ha podido conversar con don Mario respecto de este nuevo paradigma?

“Es una situación muy similar a la que ocurre con Ximena. Ambos son los padres de esta gran obra y no la van a abandonar nunca, independiente de que lo hagan desde posiciones distintas. Estoy segura que vamos a contar con el apoyo de don Mario, que está muy presente en el día a día, preocupado de la situación de los institutos y que a los niños se les siga dando la continuidad en la atención, como efectivamente ha ocurrido durante el período de pandemia. Por tanto, contrariamente a lo que se piensa, Mario Kreutzberger no llega simplemente al día del evento, pues incluso está atento a que la atención del servicio que se le presta a los pacientes sea buena y tenga continuidad. Su compromiso es de por vida con la Teletón, no tengo ninguna duda de aquello”.

Consistencia

-¿Cuáles son los grandes lineamientos de su gestión y las metas que se vienen, más allá de la realización de la Teletón 2021? ¿Hay propósitos en materia de infraestructura?

“Lo que me interesa es mantener a la Teletón en el corazón de los chilenos. Son 32 campañas y más de 100 mil niños los que hemos atendido, personas que no sólo han pasado por los institutos, también han visto un importante incremento en su calidad de vida. Esta institución no sólo ha cumplido una labor con los niños y sus familias, también nos ha permitido como chilenos sentirnos parte de un colectivo, algo que sólo puede lograr la Selección Chilena, por ejemplo. Nosotros miramos la discapacidad de una manera distinta gracias a la Teletón. Es una institución de las más democráticas de Chile, porque no hay color político, orientación sexual o credo religioso, los brazos están abiertos”.

-¿Cómo conectar con las nuevas generaciones, que a diferencia de las anteriores no se han sentido quizás cautivadas por la obra de la Teletón?

“Es un tema que he analizado largamente y me parece que no hay una sola óptica para esta respuesta. Pero es cierto que uno de los desafíos es que los niños y que los jóvenes sigan a la Teletón como lo hacíamos las generaciones anteriores, porque en el pasado la televisión era el gran medio. Además, Chile era un país muy distinto, con muy pocas alternativas de entretención, viendo Sábados Gigantes los fines de semana, que era el gran panorama. El país era más simple y sencillo en términos de alternativas, y hoy las posibilidades con las que cuentan las personas para divertirse o adherir a causas, es mucho más amplia, pues, entre comillas, “competimos” con otra gran cantidad de obras. Por eso es importante que los ciudadanos vean posibilidades para ellos en la Teletón, porque la hacemos todos los días”.

-¿Cuál ha sido su balance tras recorrer los institutos?

“Partí el 15 de enero en el cargo y me propuse, junto con conocer a los equipos internos, ir hasta regiones. Quería dar una señal muy importante, no sólo a nivel de Santiago, pues quería conocer y agradecer a los equipos que conforman los 14 institutos, desde médicos, kinesiólogos, enfermeras, terapeutas ocupacionales, asistentes sociales y administrativos, que aun estando en una situación extrema producto de la pandemia, no dejaron de trabajar, porque ningún centro cerró. Al principio costó, pero se logró implementar un sistema de continuidad adaptada, siguiendo con los tratamientos y las atenciones que correspondían. Nuestro propósito siempre es seguir entregando terapia a los niños, en cualquier circunstancia. En 2020, la Teletón demostró ser una institución que es capaz de seguir innovando”.

Un año de aprendizajes

En la Fundación Teletón, así como en los diversos servicios de salud del país, debieron adaptarse a los cambios y necesidades de Chile en un año 2020 marcado por la pandemia. El ejemplo de ello fue la realización de la Teletón correspondiente a 2019 en abril del año pasado y en septiembre de la campaña “Chile ayuda a Chile”.

Por tanto, para Javiera de La Cerda el rol de la Teletón sobrepasa al de una institución ligada sólo a la discapacidad y la rehabilitación.

-¿Hubo que acelerar la implementación de proyectos?

“Claro que sí, la pandemia nos obligó a apurarnos, por lo tanto desarrollamos plataformas informáticas, telemedicina,  un programa llamado ‘Teletón en su casa’, donde los pacientes recibían un tablet y podían desarrollar el tratamiento desde sus hogares, lo que además le permitía a los padres seguir muy encima de la rehabilitación de sus hijos. Además, y esperamos proyectarlo en el tiempo, se hizo un instituto virtual, plataforma exclusiva para los pacientes, con cápsulas de orientación terapéutica. Adicionalmente, se hicieron atenciones domiciliarias, porque habían pacientes críticos a los cuales no se les podía interrumpir su tratamiento”.

-¿Hubo otras formas de apoyo directo a la comunidad?

“Sí, porque lo que le pasa a Chile, le ocurre a la Teletón. Nos dimos cuenta que habían muchas personas en situación de vulnerabilidad, ya sea porque tuvieron suspensión de sus contratos de trabajo o porque se trataba de pequeños comerciantes que de un día para otro se quedaron sin su fuente de ingresos. Por eso, es que hicimos entrega de más de 7 mil cajas de mercadería básica a todos lo que tenían una relación directa con nuestros niños, niñas y jóvenes. Adicionalmente, les hicimos entrega de pañales, insumos médicos, sumado a otras acciones como giras de ayuda social, contribuciones en materia de salud mental, porque lo que hay es un trabajo muy coordinado con las familias, donde las madres se vieron especialmente afectadas.  Nos renovamos, incluso en un escenario de pandemia y con cuarentenas, porque nuestro compromiso es permanente”.