REGIONAL
"Corta el show": tenso cruce entre Carabineros y Gendarmería en hospital
Un insólito y grave incidente institucional se registró en las dependencias del Hospital de La Serena, en la Región de Coquimbo, donde personal de Carabineros de Chile y Gendarmería protagonizaron un tenso enfrentamiento. El hecho, ocurrido el pasado 28 de abril a las 20:40 horas, escaló a tal punto que derivó en amenazas con armas de servicio, un oficial desarmado por su propio subordinado y la colisión de una patrulla policial en la vía pública.
Todo comenzó mientras los funcionarios de Gendarmería, Esteban Curiñir Cayupán y Benjamín Camus Camus, cumplían con la labor de custodia del interno identificado como J.G.A.. El recluso se encontraba hospitalizado en el sector de Medicina 1, en el segundo piso del recinto asistencial, bajo estrictas medidas de aislamiento debido a que padece tuberculosis. Según los informes internos, ambos gendarmes vestían su indumentaria fiscal y portaban el equipamiento reglamentario al momento de ser abordados por efectivos policiales liderados por el subteniente Fernando Garrido Parra.
De acuerdo a los antecedentes recabados por Radio Bío Bío, el subteniente Garrido procedió a realizar un control de identidad a los gendarmes, a pesar de que estos se identificaron correctamente como funcionarios activos en ejercicio. El oficial de Carabineros comenzó a realizar interrogatorios que los custodios calificaron como fuera de contexto, solicitando datos como el grupo sanguíneo, el número de Tarjeta de Identificación Profesional (TIP) y la fecha exacta de hospitalización del reo bajo vigilancia.
La situación se tornó más crítica cuando el subteniente de Carabineros ingresó a la sala de aislamiento del paciente. Según la comunicación interna de Gendarmería, el oficial entró sin contar con la autorización del personal de custodia ni de los profesionales de salud, careciendo de la vestimenta adecuada para un área de enfermedades infectocontagiosas y sin un propósito fundado para dicho ingreso. Posteriormente, Garrido exigió a los gendarmes que lo acompañaran a otro sector para proceder a su detención, orden que no fue acatada por los funcionarios debido a su responsabilidad directa en la custodia del reo.
"El oficial mantuvo su mano de manera permanente al costado de la funda de su armamento de servicio", reza el relato del gendarme Curiñir, quien describió la actitud del policía como amenazante durante todo el procedimiento.
El conflicto se trasladó al mesón de atención de salud, donde el subteniente Garrido advirtió a los trabajadores del hospital que nadie podía retirarse del lugar por encontrarse en medio de un procedimiento. Fue en ese instante cuando intervino el cabo segundo Valladares, acompañante del oficial, quien le recriminó su actuar diciéndole que "cortara el show, que ya había pasado todos los límites". Acto seguido, y ante la presencia de otros dos uniformados que llegaron al sitio, el cabo Valladares procedió a quitarle el arma de servicio a su superior jerárquico antes de retirarse.
Minutos más tarde, otro oficial de Carabineros llegó al recinto para ofrecer las disculpas correspondientes, revelando que Garrido había solicitado refuerzos bajo la falsa premisa de que había civiles armados en el hospital. Esta alerta falsa provocó un despliegue de emergencia que resultó en el choque de una patrulla policial en la calle. Ante la gravedad de los hechos, el teniente primero Hernán Robles Castro de Gendarmería y el jefe de la Prefectura de Coquimbo, coronel Juan Escobar, iniciaron las coordinaciones para levantar los antecedentes de este conflicto que alteró la paz del principal centro asistencial de la capital regional.