un legado que se pone a disposición de la comunidad

Libro de fotografía de la Universidad de Chile recopila imágenes de 1960 de todo el país

Trabajo corresponde a un recorrido que hicieron cuatro destacados fotógrafos de la época, que dio paso a una de las más importantes exposiciones. En el documento aparecen imágenes del campo de la Región de Coquimbo y actividades en todo Chile.
jueves 02 de junio de 2022

En el año 1960, cuatro fotógrafos comenzaron a recorrer el país de Arica a Magallanes, por encargo de la Universidad de Chile, retratando a trabajadores y trabajadoras en tiempos de la industrialización, época en que había tensiones entre el campo y la ciudad, especialmente por la migración hacia las importantes urbes. 


Este encargo hecho por la universidad estatal a los fotógrafos Antonio Quintana, Roberto Montandón, Domingo Ulloa y Mario Guillard, culminaría en la exposición fotográfica denominada “Rostro de Chile”, la de mayor envergadura en la historia de nuestro país y Latinoamérica. 


A 62 años de esta apuesta y luego de una larga investigación, la muestra es rescatada en un libro con material inédito editado por el Archivo Andrés Bello de la Universidad de Chile, el cual está disponible para libre descarga de internet para toda la comunidad.
Mauricio Toro Goya, destacado fotógrafo nacional e internacional, señala que este es un proyecto bien ambicioso que desarrolló la universidad en la década de los 60, “donde se convocó en ese tiempo a algo que podríamos entender, desde la perspectiva actual, la transformación de la fotografía chilena en lo que llamamos el documentalismo fotográfico, esas fueron las primeras luces”. 


El profesional profundiza indicando que ese fue un proyecto que se realizó posterior a un evento mundial que se llamó The Family of Meet, que eran retratos de distintas personas del mundo, donde participó un fotógrafo chileno que realizó un proyecto similar en Chile “y que se transforma posteriormente en una gran exhibición que es la más importante dentro de la fotografía chilena”.


Toro Goya explica que desde ese minuto se podrían fundar las bases de lo que es hoy el documentalismo contemporáneo. “Desde ahí la figura de Quintana, de Montandón, de Guillard y de Ulloa, es muy relevante, este último influye en el acercamiento de Sergio Larraín a este encuentro. Larraín no participa en este trabajo, pero sí posteriormente participa de una exhibición que se amplió”.


El proyecto y exposición “Rostro de Chile”, sería la razón por la cual estos fotógrafos, después son los padres de los que serían los fotógrafos documentales tan conocidos actualmente en nuestro país.


“Esa es una exposición fundante y, por tanto, la publicación es destacada, porque el archivo de la Universidad de Chile es uno de los más importantes de nuestro país y ha tenido poca difusión, por lo que hoy día con esta publicación se anota un tremendo mérito, porque son imágenes que circulaban en otras publicaciones, pero de forma separada y ahora uno puede ver la magnitud de ese proyecto tras ser publicado”.

Trabajadores del campo chileno fueron captados por los fotógrafos que en la década del 60 recorrieron Chile plasmando la identidad de su gente y sus paisajes.

Mauricio Toro aporta que luego se llevaron a cabo proyectos de esta naturaleza en otros países europeos, ya que con la llegada del advenimiento de la fotografía se hicieron estos mismos ejercicios en Francia, Inglaterra y en Estados Unidos, donde se exploró bastante con esta idea de fotografiar el país, puesto que el mismo gobierno contrataba a fotógrafos para que hicieran estos registros que son la base de la historia de la fotografía documental en casi todo el mundo.


Tal es el impacto de estos cuatro fotógrafos nacionales que participan retratando todo el país, que décadas después, cuando se instaura el premio nacional de fotografía a la trayectoria, que entrega el Ministerio de Cultura, lleva por nombre Antonio Quintana, quien es considerado el padre de la nueva fotografía documental chilena.


Su figura es considerada muy importante no solo en la fotografía, sino que también en el ámbito intelectual y político.


De acuerdo a antecedentes entregados por la Universidad de Chile, fueron más de dos años en que el equipo compuesto por Antonio Quintana, Roberto Montandón, Domingo Ulloa y Mario Guillard viajó a cada rincón del país, retratando a su gente y sus lugares. 


Buscaban capturar sus realidades y protagonistas, lo que dio como resultado más de siete mil fotografías, de las cuales 410 se utilizaron en la exhibición “Rostro de Chile”. 


A seis décadas de ese valioso proyecto, el libro que lleva el mismo nombre de esa muestra, provoca un reencuentro con la exposición original de 1960. Reconstruye la aproximación más cercana a lo que fue la exposición, inaugurada en la Casa Central de la Universidad de Chile el 13 de octubre de 1960. 


La publicación, que está puesta a disposición del público para su descarga gratuita, contiene las fotografías originales e información detallada de la exhibición, hasta ahora inédita. 


En esta nueva propuesta del Archivo Central Andrés Bello de la Universidad de Chile, propone a los ojos del lector un reencuentro con el imaginario visual del Chile profundo de mediados del siglo XX, con una pluralidad de caras, figuras y sitios de un país que se preguntaba sobre su lugar en un mundo mientras atravesaba importantes cambios productivos, sociales y culturales. 


Se trata del hito más relevante de la historia de la fotografía en Chile durante el siglo XX. 


Para Andrea Durán, coordinadora de la Unidad Gráfica Digital y encargada del Archivo Fotográfico del ACAB, ‘Rostro de Chile’

“Fue una exposición en clave abierta a la ciudadanía, es parte de la escena social, cultural y artística del país”. Dice que por eso, el libro es tan fundamental, ya que “busca instalar nuevamente este repertorio y trabajo realizado por este grupo de fotógrafos, en la circulación cultural de la ciudadanía y activar una memoria visual que está anclada a una identidad local chilena y latinoamericana”.