Alza de 39% respecto al año pasado

Aumentan multas por no uso de silla infantil en la región: ¿A cuánto asciende el valor?

Carabineros insiste en que los sistemas de retención y transporte de menores de 12 años son obligatorios y recuerda que pueden reducir entre un 50% y un 80% las lesiones graves o mortales que sufren niños y niñas en accidentes de tránsito.
miércoles 02 de noviembre de 2022

Un claro llamado a la conciencia y el uso correcto y permanente de sillas infantiles, con la finalidad de mitigar accidentes con resultado fatal en niños y niñas, realizó Carabineros tras el aumento, de un 39%, en las infracciones por falta de sistemas de retención y transporte de menores de 12 años.

Este año se ha experimentado un incremento de 176 a 245 multas por concepto de no utilización de esta medida de protección en la Región de Coquimbo, respecto de 2021, lo que profundiza la preocupación en torno a un tema que marca la diferencia de vida o muerte en caso de un accidente de tránsito.

 

Recordemos que en marzo de 2017 entró en vigor el cambio en la Ley de Tránsito que asegura la protección de los niños y niñas cuando viajan en el auto, ampliando las edades de traslado en el asiento trasero y en la silla de seguridad.

Además, dicha modificación en la norma aumenta las sanciones por no llevar a un menor de 9 años en un sistema de retención infantil y por trasladarlo en el asiento delantero antes de que cumpla 12 años.

Las actuales exigencias consideran características de peso y talla (135 cm y 33 Kg) para el uso de las sillas infantiles y exceptúan de esta obligación a los servicios de transporte de pasajeros en taxi, en cualquiera de sus modalidades.

Es así como el no uso de sistemas de retención en vehículos se considera una falta gravísima, cuya multa asciende a un monto entre 1,5 a 3 UTM ($66.000 y $132.000), más la suspensión de licencia de conductor entre 5 y 45 días, sanción que también aplica a aquellos conductores que trasladen a menores de 12 años en el asiento del copiloto.

El Teniente Mario Soto, jefe de la Sección Investigadora de Accidentes de Tránsito (SIAT) de Carabineros de la Región de Coquimbo, detalla que “se desarrollan diversas fiscalizaciones aleatorias a vehículos, con la finalidad de controlar a conductores y pasajeros sobre el uso de los sistemas de seguridad pasivos, tanto el cinturón de seguridad, como la silla de retención infantil”.

 

Soto precisa que, al momento de comprar un Sistema de Retención Infantil (SRI), se debe tener en cuenta que sea el adecuado para la edad, talla, peso y contextura física del niño o niña y que sea compatible con el vehículo según el tamaño y el sistema de anclaje disponible en el auto (Isofix, Latch o cinturón de seguridad).

Durante los primeros años de vida, idealmente hasta los 4, los infantes deben ir en una silla nido tipo (“huevito”) mirando hacia atrás, ya que es la posición más segura para transportarlos.

En el caso que el niño o niña sobrepase los límites de altura y peso para el cual está diseñado el sistema que mira hacia atrás, éste debe cambiar de posición.

Entre estos se encuentran la silla convertible, que lleva al infante mirando hacia atrás durante los primeros años; la silla combinada, que se instala mirando hacia adelante, primero asegurando al niño con arnés interno y luego, a medida que va creciendo, se puede transformar en una butaca que lo eleva y lo asegura con el cinturón de seguridad de tres puntos.

 

Es así como, en caso de que no se utilicen sistemas de retención infantil en los vehículos, en el momento de un accidente de alta energía, los pequeños pueden salir eyectados desde el móvil y sufrir lesiones graves o fallecer.

“El uso del sistema de retención infantil es obligatorio para el traslado de niños o niñas menores de 9 años en los asientos traseros de vehículos livianos. El uso de este sistema de seguridad, según estudios, reduce entre un 50 a un 80% las lesiones graves o mortales que puede sufrir un menor de edad al momento de un accidente de tránsito. La seguridad de nuestros niños y niñas depende de todos”, afirma Soto.

 

Junto con ello, el llamado es a adquirir los sistemas de retención infantil en lugares establecidos, verificar que cumplan con los requerimientos para cada edad, así como con la certificación europea y norteamericana vigente, además de utilizar sillas que no hayan sido afectadas en un accidente vehicular.