TERCERA JORNADA DE JUICIO ORAL POR SECUESTRO Y HOMICIDIO
Caso Ponce: Cómplice reconoce rapto y entierro del cuerpo a cambio de pago por drogas
“Este es un secreto de la casa. Si ustedes hablan, les va a pasar lo mismo”. Ésta fue la amenaza que J. M. O., alias “el Chaca”, habría ex- presado a sus cómplices quienes, el pasado 28 de noviembre de 2022, en la comuna de Paihuano, participaron en el secuestro y posterior homicidio de Alejandro Ponce.
Así quedó de manifiesto ayer, tras una nueva jornada del juicio oral por este macabro caso, en el que, uno de los implicados en el crimen, A.N.C.N., alias “el Pato”, y quien es señalado como uno de los principales cómplices de J. M. O., entregó su versión de los hechos.
Al respecto, el imputado relató cómo llegó a vivir en la casa de “el Chaca” con su pareja (también imputada en el caso) para quien realizaba diversos trabajos en el área de la construcción.
A cambio, recibía alojamiento y un pago diario de unos 40 mil pesos, que se distribuían en un 75% en pasta base y un 25% en dinero. En ese sentido, “el Pato” reconoció ser un consumidor problemático de drogas, por lo que el trato que tenía con su eventual “patrón” le satisfacía plenamente.
EL SECUESTRO Cabe recordar que el principal in- culpado por este ilícito había pagado con drogas a una mujer para que citara a la víctima, Alejandro Ponce, conocido como “el Chiki”, en el sector de Rinconada, en Paihuano.
Es en ese lugar donde entra en acción “el Pato”, a quien “el Chaca” le habría dicho que tenían “una misión”, para lo cual, debían dirigirse hacia el sector antes mencionado para encontrarse con la víctima y llevarlo a su casa.
Junto a ellos, también acudieron al lugar “el Quique” y “el Barba”, quienes también habían recibido la orden de su “patrón” de ir al sector de Rinconada.
Según relata el imputado, buscaron durante un buen rato por el río a la joven que habían usado como señuelo para atraer Ponce, hasta que dieron con su paradero.
En ese momento, al bajarse del ve- hículo y dirigirse hacia donde estaba la víctima, “el Pato” asegura que se quedó atrás con “el Barba”, mientras que adelante iban “el Chaca” y “el Quique”, quienes insultaron y golpearon inmediatamente a la víctima. LUCES APAGADAS Luego, agrega, tomó a Ponce de los hombros y “el Barba” de las piernas, amarrando los pies y manos de la víctima con cinta de embalaje.
Esta versión, sin embargo, contradice lo expresado previamente, en cuanto a que el propio “Pato” y “el Chaca” habían sido quienes golpearon a la víctima. Como sea, Ponce habría sido subido, posteriormente, a un jeep y trasladado hacia la casa del principal inculpado, siendo bajado y luego arrastrado de los pies por “el Chaca” hasta el comedor de la vivienda.
Al respecto, “el Pato” dice haber ido a dejar a “el Quique” a Rivadavia, dejando a Ponce -amarrado de ma- nos y pies - junto a “el Chaca” en la casa. Antes de irse, solo verificaron si permanecían bien amarrados los pies y manos con la cinta de embalaje.
Tras regresar desde Rivadavia, el imputado dice haber encontrado todas las luces apagadas del inmueble, por lo que se retiró a su habitación - la cual, tiene una entrada independien- te -sin pasar por el lugar en donde Alejandro Ponce habría sido golpeado hasta la muerte. “SE ME MURIÓ ‘EL CHIKI’”
En ese sentido, afirmó que durante esa noche no escuchó ningún ruido extraño o gritos que le dieran algún indicio de lo que podría estar pasando. Según el relato de “el Pato”, al en- contrarse con J.M.O., a la mañana siguiente, éste le habría confesado la muerte de Ponce. “Se me murió ‘El Chiki’”, habría afirmado el principal inculpado del crimen. Además, le pidió traer unas frazadas para envolver el cuerpo y trasladarlo hacia una habitación contigua al comedor.
Para esto, fue acompañado por “el Barba”. También le habría pedido limpiar las manchas de sangre que estaban en el piso, por lo que “el Pato” pasó un paño con cloro en todo el comedor. En ese momento, agrega, J.M.O., los habría amenazado con que, si hablaban, tendrían el mismo destino que “el Chiki”.
Más tarde, afirma, tomaron el cuerpo de Ponce y lo subieron a uno de los vehículos con ayuda de otros tres de los imputados, entre ellos, “el Barba”, con el objetivo de deshacerse del ca- dáver. Así, se dirigieron hasta la ruta Antakari, donde Ponce fue enterrado. Cabe señalar que “el Pato” aseguró además, que lo que habría motivado el secuestro de Alejandro Ponce, fue la relación que éste había iniciado con la ex pareja de “el Chaca”.