ECONOMÍA
"Dólar sobre los $907": Peso chileno cae ante desplome del cobre
El peso chileno cierra la semana bajo una intensa presión cambiaria, con el dólar escalando con fuerza en la Bolsa Electrónica de Chile. La divisa estadounidense alcanzó los $907,15 pasado el mediodía, marcando un incremento de $11,20 respecto a la jornada anterior, impulsada por la fortaleza del billete verde a nivel global y un severo retroceso en el precio del cobre.
Las cifras inflacionarias en Estados Unidos han sido el motor de este repunte. Según explicó Emanoelle Santos, analista de mercados de XTB, los datos recientes refuerzan la expectativa de una política monetaria más restrictiva por parte de la Reserva Federal. La experta señaló que la inflación al consumidor y la mayorista superaron las proyecciones, alimentadas en parte por los costos energéticos derivados del conflicto con Irán.
“El mercado ya descartó completamente recortes de tasas para este año e incluso comienza a incorporar la posibilidad de una subida hacia fines de 2026”
Por otro lado, el principal sustento de la moneda nacional, el cobre, enfrentó una jornada negra. Diego Montalbetti, analista de Capitaria, informó que el metal rojo en el Comex se desplomó aproximadamente un 5%, situándose en los US$6,27 la libra. Este ajuste ocurre tras semanas de precios en máximos históricos, lo que termina por quitarle el piso al peso chileno.
Desde Admirals Latinoamérica, el analista jefe Felipe Sepúlveda Soto expuso que esta corrección responde a una toma de ganancias generalizada y a señales de menor apetito comprador desde China. Los elevados precios del metal habrían comenzado a frenar la demanda física en el gigante asiático, mientras que la fortaleza del dólar global presiona a todos los metales industriales.
Finalmente, la incertidumbre geopolítica añade presión al escenario económico. La reciente cumbre entre Donald Trump y Xi Jinping concluyó sin avances concretos sobre el conflicto en Irán o la reapertura del Estrecho de Ormuz. Esta falta de acuerdos mantiene elevada la preocupación por la inflación energética, dejando al mercado local vulnerable a nuevas alzas del tipo de cambio.