ECONOMÍA

¿Por qué sube el pago mínimo y cómo afecta a su bolsillo?

Las tarjetas de crédito sufrirán un cambio histórico por norma de la CMF. El alza del pago mínimo obligatorio busca evitar deudas interminables y aquí te contamos...
jueves 14 de mayo de 2026

A partir de junio de 2026, el mercado financiero nacional enfrentará una transformación estructural tras la nueva normativa emitida por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF). La entidad fiscalizadora estableció una nueva fórmula para calcular el pago mínimo en tarjetas de crédito, con el fin de corregir los altos niveles de morosidad y evitar que los usuarios queden atrapados en deudas que se extienden por décadas.

Desde el organismo técnico explicaron que, si bien el pago mínimo permite cierta holgura financiera en momentos de crisis, su uso abusivo termina por encarecer el crédito debido a la acumulación de intereses. El objetivo central de la norma es frenar el sobreendeudamiento de los chilenos, obligando a una amortización más rápida del capital adeudado.

La nueva estructura de cobro se dividirá en dos grandes pilares. El primero es el Monto No Financiable (MNF), que debe ser cancelado íntegramente cada mes. Este ítem incluye las cuotas sin interés de la facturación vigente, además de intereses devengados, comisiones, impuestos, primas de seguros y otros cargos adicionales. El segundo pilar corresponde a un porcentaje obligatorio del 5% del Monto Financiable (MF), que es la diferencia entre el total de la factura y el MNF.

“Por ejemplo, si con el pago mensual de su tarjeta de crédito una persona solo amortiza el 1% del saldo, el deudor podría tardar casi 180 meses en saldar la totalidad de su deuda, acumulando un 160% en intereses. En contraste, el hecho de amortizar el 5% del saldo insoluto en cada periodo reduciría este tiempo de pago a 60 meses, con una acumulación de intereses del 40%”

Para casos críticos, la CMF contempla excepciones. Las entidades bancarias podrán permitir el no pago de la deuda por un máximo de dos meses consecutivos bajo una justificación válida. No obstante, el saldo pendiente deberá ser regularizado en un plazo que no supere los 24 meses posteriores a la excepción concedida.

La implementación de esta ley será paulatina para no generar un impacto brusco en el presupuesto familiar. Aunque la norma entra en vigor en junio de 2026, la integración de las cuotas sin interés al MNF se realizará de forma escalonada: se aplicará un alza del 25% cada seis meses, alcanzando la totalidad de la exigencia al cumplirse dos años desde el inicio de la vigencia. Con esto, se espera que el sistema financiero local sea más sostenible y transparente para los consumidores.