El martes se conocerá el veredicto

Fiscalía asegura que imputados en crimen de Ponce eran el “brazo armado” de “el Chaca”

persecutor Juan González descartó la existencia de un “miedo insuperable” por parte de los imputados, como señalaron sus defensas, ya que varios de ellos eran miembros de una “verdadera organización”. Mientras tanto, la defensa del principal inculpado aseguró que los otros acusados solo temían reconocer su participación en los hechos.
La próxima semana el Tribunal Oral de La Serena darán a conocer la sentencia por la muerte de Alejandro Ponce, en la que existen nueve imputados por el caso.
La próxima semana el Tribunal Oral de La Serena darán a conocer la sentencia por la muerte de Alejandro Ponce, en la que existen nueve imputados por el caso.
sábado 01 de junio de 2024

Como se había programado, este viernes se llevaron a cabo en la primera sala del Tribunal Oral de La Serena, los alegatos de clausura por el caso de secuestro y homicidio de Alejandro Ponce, hecho que tuvo lugar el 28 de noviembre pasado en la comuna de Paihuano.

El fiscal a cargo de la investigación, Juan González, fue quien inició la exposición de todas las pruebas recopiladas en este caso, las cuales, según él, demostrarían la participación de cada uno de los nueve acusados y los delitos investigados. “En la audiencia, expusimos lo que la fiscalía logró establecer con respecto a las pruebas que se reunieron durante la etapa de investigación. Cómo se desarrollaron los hechos, la gravedad y maldad de las personas involucradas y como no pueden eludir responsabilidades, en circunstancias que no existieron”, afirmó el fiscal.

Por lo mismo, González espera que, con todo lo expuesto y los importantes testimonios presentados por la fiscalía durante el juicio, el veredicto sea condenatorio. En relación con la tesis que han utilizado varias de las defensas de los acusados sobre el concepto de “miedo insuperable” que supuestamente habrían sufrido éstos ante el principal acusado - quien los habría amenazado - González fue categórico al descartar esta situación.

“Este ‘miedo insuperable’ no existe para la fiscalía. No había miedo, actuaron por otros motivos, pero no precisamente por miedo. Desde mi punto de vista, creo que eran el brazo armado de esta banda, por lo que difícilmente se van a tener miedo entre ellos mismos”, sostuvo el fiscal.

González reconoce que hay ciertas participaciones circunstanciales, pero aún así, a su juicio, contribuyeron a la comisión de este crimen. 

“Es un hecho grave el ocurrido y es agotador para las víctimas y familiares, cansador desde el punto de vista espiritual al saber que se debe revivir el sufrimiento de una persona. Es duro. Son personas que están sufriendo detrás, como es la familia de Ponce”, expresó el fiscal jefe de Vicuña.

HECHOS NO HABRÍAN SIDO PROBADOS

No obstante, según el defensor de “el Chaca”, Román Zelaya, si bien, a su defendido se le acusa de secuestro con homicidio, tráfico de drogas e inhumación ilegal, la acusación, tal como fue presentada en el auto de apertura, tenía una descripción de hechos y una “promesa fáctica” que no se cumplió en su totalidad.

El profesional señaló, a manera de ejemplo, que lo más evidente se da en el caso de acusación de microtráfico, donde ciertas cantidades de droga descritas no coinciden entre lo que se acusa y se acredita posteriormente. Según él, es indicativo de la imperfección de la acusación.

En cuanto al delito de secuestro con homicidio, el defensor asegura que la existencia de golpes, amarras e introducción de objetos a la víctima no fueron probadas de ninguna manera durante el juicio. 

En ese sentido, Zelaya explica que gran parte de las pruebas se ha generado por la declaración de los propios acusados, las que deben ser valoradas individualmente para ver “a quién se le cree poco o un poco más”, pero más allá de las “credibilidades individuales”, el abogado indica que no se debe perder de vista que existe un grupo de personas que tienen una cosa en común: la adicción a las drogas.

“Además, ellos justifican sus propias conductas deslindando responsabilidades y señalando a un tercero como el gran responsable de todo, minimizando o justificando su propia conducta”, afirmó el profesional.

Zelaya puntualizó que, si bien, los acusados temían a la figura de su defendido, el único temor real es “a asumir sus propias responsabilidades en el hecho”.

Tras finalizar los alegatos de clausura, los jueces determinaron que el lunes se verán las réplicas del caso, por lo que el veredicto final de este caso se conocerá en una nueva audiencia fijada para este martes 4 de junio.