Se esperan nuevas lluvias para la próxima semana

Embalses saldrán del escenario “pesimista” tras último sistema frontal

Luego de las intensas precipitaciones, los sistemas de acumulación de agua en las tres provincias van a estar en mejores condiciones que la temporada anterior, de acuerdo al especialista en el recurso, Pablo Álvarez. El experto detalla que en la sumatoria se pasó de 50 millones de metros cúbicos a más de 70 millones.
sábado 15 de junio de 2024

Desde el pasado miércoles el sistema frontal anunciado se dejó sentir en la Región de Coquimbo con precipitaciones y nevadas que se extendieron hasta ayer en la tarde, aportando una gran cantidad de agua, esto en medio del contexto de la sequía que se extiende por más de una década.

De acuerdo a Meteo La Serena, en Paihuano se registraron 37 mm, en Vicuña fueron 84,8 mm, La Serena recibió 71,6 mm y en Coquimbo fueron 80,9 mm. En tanto, en Andacollo hubo 84,3 mm.
En el caso de Fray Jorge fueron 72,8 mm, mientras que en Quebrada Seca se reportaron 111,8 mm, siendo uno de los lugares que más recibió lluvias, junto con El Palqui donde precipitaron 142,5 mm.

En la parte del sur de la región, específicamente en Huentelauquen hubo 47,8 mm de lluvia, en Canela 53,3 mm, en Salamanca llovió más de 125 mm, en tanto, en Caimanes fueron 130 mm.

¿CÓMO SE PROYECTA EL ESTADO DE LOS EMBALSES?

Pablo Álvarez, director Consorcio Centro Tecnológico del Agua Quitai Anko y PROMMRA de la ULS, respecto a cuánto podrían aumentar los niveles de los embalses tras las últimas lluvias, explicó a Diario El Día que “a nuestro juicio, los niveles de agua van a estar por sobre lo que llamábamos pesimista”.

“Entonces, eso nos hace pensar que en el caso del Limarí, la condición será mejor que la de la temporada anterior. En Choapa, va a ser probablemente también mejor que el año pasado y en la provincia del Elqui, es muy probable que supere los niveles de la temporada pasada”, detalló. 

En este sentido, puntualizó que los meses de junio y julio estadísticamente concentran la mayoría de las precipitaciones, por lo que todavía queda tiempo para posibles nuevas lluvias. 

“En el fondo, si se da uno o dos eventos más, todo el sistema va a estar bastante húmedo y saturado y, por lo tanto, es altamente probable que eso genere un poco más de escorrentía, dependiendo de la temperatura externa. Entonces, a mí no me sorprendería que se dieran uno o dos eventos más, por lo tanto, la situación puede mejorar un poquitito más”, añadió.

A modo de ejemplo, sostuvo que el embalse La Paloma, antes de este sistema frontal, tenía alrededor de 8 millones de metros cúbicos, y después de las lluvias tiene más de 14 millones almacenados. “O sea, solo en este evento el aporte fue de 6 millones de metros cúbicos y puede subir a 7 millones en total”. 

“Ese incremento se produjo solo gracias al evento, pero posteriormente el río queda con un nivel de escurrimiento bastante mayor al que traía y eso va a provocar que haya un ganancial de volumen de aquí hasta que empiece a producir el derretimiento de la nieve en el mes de octubre o noviembre, dependiendo de la temperatura”, agregó. 

En esa línea, recordó que “nuestro pronóstico anterior era que al embalse La Paloma podían llegar a alrededor de unos 40 millones sin este evento, pero con esto, sin duda, que el número va a aumentar y probablemente llegue un poco más allá del doble”.

Por su parte, Denisse Duhalde, ingeniera civil ambiental y académica del área ambiental del departamento de Ingeniería de Minas de la ULS, explicó que “después de un período prolongado de menores precipitaciones, asociado al fenómeno de mega sequía, estas lluvias representan una oportunidad de almacenamiento en las cuencas de las regiones especialmente en el nivel en las cuencas de cabecera (alta cordillera)”. 

“Ahora bien, la recarga de acuíferos es un proceso lento, sobre todo en esta región dada las condiciones geológicas y geomorfológicas donde hay terrenos con pendientes pronunciadas y baja permeabilidad. Hay que tener en cuenta que sólo un evento de precipitación no representa una solución a largo plazo y, dado el régimen nivo-pluvial de la región, los procesos de almacenamiento nival y recarga de acuíferos se ven favorecidos con la acumulación de nieve en la cordillera”, cerró.