Empalme de Coquimbo
Tras ser remodelado: Municipio de Coquimbo entrega a la comunidad un Empalme completamente remozado
Ayer, en un marco repleto de vecinos y vecinas de Coquimbo, se reinauguró la remozada Estación Empalme, monumento que tiene una larga historia y que es un verdadero ícono para los habitantes de esa comuna tras su instalación en 1870, solo ocho años después de que circulara el primer tren entre Coquimbo y La Serena.
Pero ese lugar de embarque no sería eterno y el armazón de hierro forjado sería desmantelado totalmente en 1953. No obstante, su figura había quedado marcada a fuego en la mente de los porteños, que en las próximas décadas deberían conformarse con algunas fotografías en blanco y negro que circulaban en algunos pocos libros, y a partir de mayo de 1967, con el llamado Reloj Monumental.
Construido por el Club de Leones de la ciudad, dicho monumento fue retirado el año 2000 para dar paso a una réplica exacta de la estación original, la cual, fue inaugurada en 2005. Años después, sin embargo, la obra se fue deteriorando y quedando prácticamente en abandono. Por eso, la inauguración de la remodelación realizada ayer provocó gran expectativa en la comunidad, la que llegó en masa hasta ese sector de la ciudad para ser parte de tan importante actividad.
Recuperación de Espacios
Los trabajos de remodelación y recuperación de esa obra son parte de la política de la actual administración municipal en el marco de la recuperación de espacios públicos, que a su vez, busca no dejar rincón que pueda ser utilizado por la delincuencia.
Por lo anterior, el alcalde de Coquimbo, Ali Manouchehri, en su intervención, sostuvo que “este nuevo empalme cuenta con mobiliario de primer nivel, con áreas verdes, nuevas luminarias, con bicicleteros, señaléticas y espacios renovados para que la gente vuelva a encontrarse, para que las personas mayores puedan reunirse a conversar y recordar anécdotas. Para que los niños cuenten con un espacio seguro en el que puedan jugar mientras esperan a sus padres”, afirmó el edil, quien más adelante, sostuvo que la remodelación de este espacio mejoraba la calidad de vida y la infraestructura pública, reforzando la imagen de la comuna como ciudad turística.
Sobre esta inversión, que alcanzó los 340 millones de pesos, y que se suman - destacó el alcalde - a otros proyectos de recuperación, como el del Parque O’Higgins, el delegado presidencial, Galo Luna, afirmó que para el gobierno, la puesta en valor de espacios públicos es parte de la solución a la inseguridad, además de reforzar el trabajo con Carabineros. “Creemos que el trabajo que está haciendo el alcalde en el Empalme es el correcto y la gente lo disfruta. Podemos ver cómo la gente ha copado (el lugar) y eso es lo que queremos, que los espacios sociales se recuperen”, indicó.
Por su parte, el general de Carabineros, Juan Muñoz, valoró también el proceso de recuperación de espacios públicos en el marco de entregar mayor seguridad, pero indicó que esa era una tarea de todos. “No es solamente una tarea policial, también hay un compromiso de la autoridad encargada del territorio de generar los espacios y los elementos propios de la arquitectura urbana para que esto, la gente lo valore y lo cuide”, precisó.
En tanto, la diputada Carolina Tello, indicó que inversiones como estas son parte de lo que se tiene que hacer para dar seguridad y bienestar a los ciudadanos y ciudadanas, por lo que “seguiremos apoyando y trabajando mancomunadamente por el bienestar de todos y todas”, señaló la parlamentaria.
En la misma línea del alcalde de Coquimbo, la emprendedora, Diana Mayer, fundadora de una dulcería, agradeció la inversión realizada, precisando que era importante para la tranquilidad y seguridad de la comuna.
Además, algunos de los residentes que llegaron a participar en el acto inaugural se manifestaron contentos con la recuperación de la Estación Empalme. “Yo venía todos los fines de semana a escuchar a Los Menas. Espero que vuelvan esos conciertos”, planteó Juan Vera. Mientras que Fernando Lucero, indicó que “este es un lugar tradicional de los coquimbanos. Esperamos harto tiempo para que lo arreglaran. Quedó hermoso, por lo que esperemos que no vengan a rayarlo”.