TRASCENDENCIA DE UN PROCESO QUE RESUENA EN TODO EL CONTINENTE
"Ahora será descomunal": Expertos avizoran nueva ola migratoria de venezolanos al país
El proceso electoral venezolano no solo estuvo bajo los reflectores de los ciudadanos de ese país, sino que fue el foco de atención de todo un continente, ya que en la coyuntura actual de globalización y de conexión ciudadana, los factores que pueden afectar a un país pueden resonar en otro. Tres expertos politólogos e internacionalistas analizaron la situación, desde el evento comicial, hasta el cuestionado resultado que le dio la reelección a Nicolás Maduro, y coinciden en que una nueva ola de desplazamientos se podrían ver por las arterias del continente.
REPERCUSIÓN
El catedrático venezolano, Raúl Ochoa, licenciado en Ciencias Políticas de la Universidad de La Sorbona en Francia, y con experiencia en distintas universidades internacionales -actualmente radicado entre Italia y España- explicó a El Día que estos comicios locales no se quedan dentro de una frontera, sino que tienen cierta repercusión transnacional, sobre todo porque por lo que se ha vivido en los últimos años.
“Lo más valioso de estas elecciones es que desde hacía muchos años no se perfilaba un liderazgo en la oposición venezolana, uno que tuviera la fuerza que ha demostrado la señora María Corina Machado. Se creó una idea de que el país puede ser reconstruido y, probablemente lo más importante, es el sentimiento de que el venezolano podía regresar a su patria a continuar en ese proceso de construcción del país”. Destacó que ese resultado adverso anunciado por el Consejo Nacional Electoral, suspendería un ansiado retorno de millones de venezolanos que estarían esperando una normalización en las condiciones de país, para reencontrarse con sus familias. “Con el anuncio, muy probablemente se reinicie la migración. El ACNUR, organismo de las Naciones Unidas especializado en migraciones, calcula que es probable que pudiesen salir hasta 5 millones de ciudadanos, que se suman a los 8,8 millones que ya han dejado sus hogares”, apuntó Ochoa.
A su juicio hay otros problemas que podrían maximizarse con el aumento de la diáspora venezolana, como problemas de salubridad, de inseguridad, de vivienda y de convivencia, entre otros, ya que muchos de los pueblos latinoamericanos -y eso es algo que ya se ha visto en los últimos años no están preparados para recibir a decenas de miles de personas en un lapso corto de tiempo.
ESPEJO
Señaló el especialista que la situación de duda vivida con el organismo electoral venezolano, puede tomarse por los distintos países del continente como un ejemplo de lo que no se debe hacer, resaltando las fortalezas institucionales de los diversos países del Cono Sur, y apuntando a que el caso de Venezuela “puede servir para que exactamente nadie haga lo que se vio la noche del domingo en Venezuela”, en el que se anunció ganador a un candidato, sin mostrar transparentemente las actas y bajo una oleada de denuncias de la oposición. “Varios países -incluido Chile- han exigido respeto. De manera que yo creo que lo que ha ocurrido en Venezuela es un ejemplo de lo que no se debe hacer. Creo que nadie va a imitar las barbaridades que está cometiendo esta gente”, puntualizó.
VECINDARIO EN ALERTA
En tanto, el exdirector del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Católica del Norte, profesor Luis Moncayo, describió la situación geopolítica regional cuando hay países que incumplen las normas democráticas. “Estas elecciones son extraordinariamente importantes para América Latina en general, porque cuando en un país no existe la división de los poderes, cuando los poderes del Estado pueden ser cooptados por un determinado gobierno de turno, obviamente que la democracia se destruye y por lo tanto estamos ante una realidad de que se han efectuado elecciones aparentemente transparentes en un país donde no se respeta la democracia. Y si existe un país en América Latina que no respeta la democracia eso enrarece significativamente las relaciones de colaboración y de cooperación entre todos los países vecinos”, destacó.
Advirtió que el hecho de que distintos presidentes -incluido Gabriel Boric- no reconozcan de entrada el resultado oficial entregado por el CNE venezolano, refleja que los resultados no se dieron con métodos transparentes. “Aquí no hubo una elección en igualdad de condiciones, y eso es un principio básico de la democracia. Entonces vamos a asistir en los próximos días seguramente a un enrarecimiento de las relaciones entre algunos países de América Latina”, destacó, asegurando que el eje Cuba-Nicaragua se alinearían inmediatamente con Maduro, pero que el resto de presidentes actuarían de manera más institucional. Agregó que algunos problemas latentes podrían ser postergados a la espera de solucionar el conflicto “que se va a generar por la tozudez del gobierno de Venezuela por insistir en sacar un resultado que, a todas luces, no va a ser reconocido por la gran mayoría de la comunidad internacional”.
EN CAMINO
Consultado por una nueva oleada migratoria, el académico señaló que “indudablemente que esta situación que se está produciendo en Venezuela va a generar un nuevo éxodo de muchos venezolanos, que ya no van a poder resistir la precaria condición en que están viviendo en su propio país”. “Obviamente que se va a producir un incremento de la emigración desde Venezuela, en una primera instancia, creo que se va a concentrar en Colombia y Brasil, por la cercanía limítrofe. Pero Chile no está exento de esta situación; en algún tiempo más vamos a ver que las cifras de inmigrantes venezolanos -regulares o irregulares- lamentablemente se va a ver incrementada, y para eso va a ser más compleja la búsqueda de soluciones”, señaló.
VOLUNTAD DE CAMBIO
Por su parte, la doctora en Ciencias Políticas y profesora de Política Internacional de la Universidad Rafael Belloso Chacín, de Maracaibo, Venezuela, Ibis Gil, destacó la importancia del proceso electoral señalando que más allá de que se tuviera algún tipo de expectativa de triunfo, el objetivo era demostrarle al mundo cuál era la voluntad del venezolano. “Los ciudadanos demostraron que la crisis, el caos social, político y económico que vive Venezuela, no es el que proyecta el gobierno nacional, y que existe una gobernabilidad democrática en déficit y en crisis, muy lejano a la realidad que proyecta ante el mundo el gobierno nacional”, apuntó la especialista, destacando que se logró evidenciar dicha realidad política y social.
Aseguró que se evidenció así cuál fue el clamor y la voluntad popular, y que fue muy distinta a los resultados expresados por el CNE. Consultada sobre una posible nueva ola migratoria tras los resultados anunciados, vaticinó que “sin lugar a duda la ola migratoria ahora será descomunal, incluso violentando las políticas migratorias. Esta va a ser una ola en el que las personas van a migrar por pasos no habilitados, por fronteras, con mayor magnitud e incidencia de cómo ha venido ha estado ocurriendo estos últimos años. La diáspora migratoria aumentará en cifras superlativas, porque las expectativa del venezolano estaba basada a los resultados de las elecciones”, indicó.
Sobre los efectos sociales internos y externos de los resultados electorales, precisó que a lo interior, se puede observar que más allá del descontento que puede sentir el pueblo venezolano, de decepción y de desmoralización, es muy probable que existan conflictos no solamente a corto o mediano, sino también a largo plazo. “Podrían ser conflictos sociales con respecto a la gobernabilidad y obediencia cívica de los ciudadanos a las políticas de Estado. Desde el punto de vista internacional ya lo podemos ver en las noticias, como la comunidad internacional ha reaccionado a los resultados electorales con el total desconocimiento y solicitud de la revisión exhaustiva de los resultados. Lamentablemente las consecuencias tanto internas como externas no son nada alentadoras y no son nada positivas con respecto a los resultados electorales”, puntualizó la docente.