DESTACARON SU ENTREGA EN TODO LO QUE HACÍA

Roberto Jacob lamenta repentina muerte de su hermana y destaca su legado

Tras su repentino deceso, sus familiares destacaron diversas cualidades personales, entre ellas, sus condiciones innatas de liderazgo. De carácter alegre y extrovertida, era difícil que pasara desapercibida. Sus restos serán sepultados en la localidad de El Melón, donde residía y hacía clases, ya que era profesora.
viernes 09 de agosto de 2024

De manera repentina falleció ayer Marta Jacob Jure, la hermana menor del alcalde de La Serena, Roberto Jacob. De profesión docente, se dedicó toda su vida a dar clases, destacando el amor que tenía a los niños y niñas. En ese sentido, desde la familia resaltaron su carácter inquieto y extrovertido, por lo que era difícil no ponerle atención, personalidad sin duda, que contrastaba con su baja estatura. De hecho, el alcalde de La Serena la define indicando que “era bajita, muy histriónica, era un terremoto”. De hecho, desde pequeña destacó por su capacidad para compartir y participar en cualquier juego infantil, con una energía inagotable. “Siempre resaltaba por esa voz más ronca que tenía y siempre sobresalía, porque tenía carácter de líder. Lo que no tenía en porte lo tenía en personalidad”, detalla el edil serenense sobre su hermana.

Por ser la menor de los seis hermanos, Marta era “la regalona” y muy “aclanada”, una característica de las familias de origen árabe, pero también muy unida, al igual que sus hermanos, con los que mantenía un contacto permanente, a pesar de que ella residía en El Melón, Región de Valparaíso. Lo anterior significaba que cada vez que algún miembro de la familia viajaba hacia allá, la visitaba, aunque ella también venía a La Serena, especialmente para poder compartir con su madre, oportunidad que servía para que todos se reunieran.

Profesora de toda la vida

Marta Jacob era casada y tenía tres hijos, hacia los cuales volcó todo su amor. “Como mamá era una persona tremendamente preocupada y siempre pensando que sus hijos eran chicos todavía”, señala Roberto Jacob. Lo propio pasaba con sus cuatro nietos y otros tres que también mantenía cerca, ya que eran casi adoptados. En ese ambiente familiar es en donde esparció con mayor ternura su amor. De hecho, hace algunos pocos meses había nacido su primera bisnieta. Cabe señalar que con 67 años de edad, Marta Jacob seguía haciendo clases como en su primer día, en su calidad de docente de enseñanza básica. “Era muy cariñosa con los niños, pero también estricta, porque le gustaban las cosas correctas y sus alumnos la querían muchísimo, puesto que tenía una comunión especial con ellos”, recuerdan desde la familia.

Cocina y amor por la naturaleza

Al ser una mujer muy extrovertida, a Marta Jacob Jure le encantaba la naturaleza, especialmente las flores y plantas, por lo que tenía cultivado un jardín hermoso en su casa. Referente a sus gustos culinarios, no solo era una buena cocinera, sino que tenía una especial predilección por los platos árabes, que preparaba con especial talento, algo que había heredado de los orígenes de su familia y de su madre. De hecho, durante las visitas familiares a El Melón, sus hermanos eran recibidos con una gran variedad de platos árabes. “La pasada de todos cuando viajábamos era pasar por El Melón. Le avisábamos con tiempo y nos tenía los repollitos, los masarines (tripitas de cordero rellenas con pino y aliños árabes), las hojas de parra y todo lo que quisiéramos ella lo tenía, y el que viajaba nos traía a todos”, recuerda el alcalde serenense.

Los restos de Marta Jacob Jure serán velados en el centro cívico frente a su casa en El Melón y su funeral será mañana sábado, a las 10:00 horas, en Nogales.