SÓLO FUE ENTREVISTADO COMO TESTIGO Y NO FUE DETENIDO

José Medina declaró por muertes de Ana María Pizarro y María José Zambra

Este viernes el Ministerio Público formalizó en ausencia al ciudadano venezolano, quien se encuentra detenido en su país de origen por dos delitos: homicidio calificado en el caso de la mujer cuyos restos fueron encontrados en octubre de 2019 en el puente El Libertador; y femicidio íntimo por su expareja, ocurrido el pasado mes de abril.
sábado 10 de mayo de 2025

Dolor, impotencia y rabia se reflejaban en los rostros de los familiares de María José Zambra y Ana María Pizarro, mujeres brutalmente asesinadas en 2019 y este año respectivamente, pero que tienen como principal sospechoso al mismo individuo: José Alejandro Medina Ladera.

Ambas familias llegaron este viernes al Juzgado de Garantía de La Serena para exigir justicia y participar en la audiencia de formalización en ausencia del presunto responsable de ambos crímenes.

Pero lo cierto es que ninguna de ellas se imaginaba escuchar el nivel de crueldad con que el sujeto sometió a sus presuntas víctimas y como las autoridades estuvieron tan cerca de él, pese a lo cual, no fue detenido porque en ambos casos fue entrevistado solo como testigo.

Cabe destacar que el acusado, de nacionalidad venezolana y con residencia legal en el país, se desempeñaba cómo gásfiter al momento de los hechos. Actualmente, se encuentra detenido en el Estado Carabobo, en su país de origen, donde fue arrestado el pasado fin de semana por la policía local.

Ayer, durante la audiencia, en tanto, la fiscalía presentó numerosos antecedentes que acreditan tanto la existencia de los delitos como la participación del imputado en ellos, cumpliendo así con los requisitos procesales exigidos en esta etapa de la investigación.

SOLICITUD DE EXTRADICIÓN

Es así que durante la jornada, el juez Pedro Rojas resolvió solicitar la extradición activa de Medina Ladera, formalizado por el homicidio calificado de María José Zambra, ocurrido en octubre de 2019 y el femicidio íntimo de Ana María Pizarro, registrado en abril de este año.

En ese contexto, el juez Rojas argumentó que, dada la gravedad de los hechos, el número de delitos imputados y el riesgo de fuga del acusado, era necesario solicitar su prisión preventiva.

El magistrado resolvió que, según la información entregada en audiencia, el Ministerio Público logró acreditar – según las exigencias de esta etapa procesal - la existencia del delito, la participación de Medina Ladera en ellos y la necesidad de una medida cautelar acorde a los hechos denunciados.

“Todos estos antecedentes permiten al tribunal dar por acreditadas las presunciones fundadas de participación. En cuanto a la necesidad de cautela, el tribunal entiende que los delitos que se le imputan, las formas de comisión de los mismos, la cantidad de delitos que se le imputan, permiten estimar que la libertad del imputado es un peligro para la sociedad, razón que parece suficiente para que si estuviera siendo juzgado en Chile se decretara la prisión preventiva. Ahora, claramente se le une el peligro de fuga, ya que sabiendo que estaba siendo investigado por este ilícito, se fuga o sale del país por un paso no habilitado, lo que viene a corroborar la necesidad de mantenerlo vinculado de manera intensa a los actos de este procedimiento”, resolvió el juez Rojas.

HOMICIDIO EN PUENTE EL LIBERTADOR

Recordemos que el primer delito atribuido a Medina Ladera corresponde al homicidio calificado de María José Zambra, quien estuvo desaparecida entre el 29 de agosto y el 19 de octubre de 2019, fecha en que sus restos fueron encontrados en el sector del puente El Libertador en La Serena.

Según los antecedentes entregados en la audiencia, el imputado agredió a la víctima mediante asfixia mecánica por estrangulamiento manual, agrediéndola con un objeto contundente y luego procediendo a su descuartizamiento.

Es más, no se descarta que los restos de la mujer hayan estado congelados y ocultos en algún lugar antes de ser depositados en la ribera norte del río Elqui donde fueron encontrados por unos niños que pasaban por el lugar.

TELÉFONO DE MARÍA JOSÉ

Respecto a cómo se relaciona este crimen con la asesinato de Ana María Pizarro y la participación en éste del “Chamo”, como era conocido en nuestro país el principal sospechoso, el fiscal regional (s) de Coquimbo, Eduardo Yáñez, indicó que se logró establecer que en el crimen de Zambra se habían tomado declaraciones a Ana María Pizarro y a José Medina Ladera en el año 2020 como testigos al ser relacionados con un teléfono celular.

“El 11 de abril de 2020 se inserta el chip de Medina Ladera en el teléfono de María José Zambra, por eso se le tomó la declaración a ambas personas. Es necesario hacer presente que el chip que reconoce el imputado en diversas versiones, tanto en el primer hecho como en el segundo crimen, era pagado y estaba en un plan a nombre de Ana María Pizarro, por eso que también se le tomó declaración a ella en ese entonces”, indicó Yañez, quien aclaró que era el aparato el perteneciente a Zambra y no el chip como había aparecido en anteriores versiones de prensa.

Según los antecedentes entregados por la fiscalía, Ana María Pizarro en esa ocasión aseguró que ella portó el número de su pareja de nacionalidad venezolana de Claro a Movistar y que fue instalado en un teléfono Samsung que le pertenecía a éste. Mientras que el “Chamo” confirmó esta versión, para lo cual, mostró su aparato telefónico a los funcionarios policiales, el que era un modelo distinto al de María José Zambra, por lo que esa línea investigativa no avanzó.

CONSULTA DE SALDO

Además, el fiscal Yañez relata que otro dato que apunta hacia el imputado detenido en Venezuela, es que el día 3 de septiembre de 2019, es decir pocos días después de la desaparición de Zambra, se realiza una consulta de saldo en la cuenta RUT de la víctima desde un local ubicado en Las Compañías, que estaba a metros del domicilio de Medina Ladera.

“Se logró establecer que el imputado tenía, en esos años, su domicilio cerca de donde fue encontrado el cuerpo de María José Zambra. Además se consultó el saldo de una cuenta RUT de la víctima en un local a metros del domicilio del sujeto”, aseveró el fiscal.

Esto, sumado a otras situaciones que deben ser probadas en la investigación, como la forma de los cortes de los cuerpos, hacen tener presunciones fundadas a la fiscalía que el “ Chamo” estaría relacionado con la muerte de la mujer encontrada en el puente El Libertador.

“Aún estamos lejos de establecer el móvil de este primer hecho, pero sí estamos con presunciones fundadas de su participación en ese homicidio”, indicó Eduardo Yañez.

Por su parte, Efraín Villalobos, abogado coordinador del Centro de Atención a Víctimas de Delitos Violentos de la Corporación de Asistencia Judicial y que representa a la familia de María José Zambra, manifestó que la complejidad para poder esclarecer el caso se explica por el tiempo transcurrido desde el crimen.

“Desde un principio se trabajaron varias líneas de investigación, y todas ellas bastante dispersas. La verdad que fue un caso muy complejo, de modo que el tiempo que ha pasado se explica por la complejidad. Por ahora, no tenemos antecedentes de pruebas biológicas. Básicamente es por el rastreo de llamadas y la vinculación a través del equipo celular, que sería el que tenía María José en su momento, y que fue el mismo equipo que usó el imputado de este segundo crimen, que es Medina Ladera. Y es lo que permite conectar los dos casos por ahora”, afirmó Villalobos.

MUERTE DE ANA MARÍA PIZARRO

Respecto al segundo crimen en el que estaría involucrado José Medina Ladera, durante la audiencia de formalización se pudo establecer que desde el año 2022 hasta enero de 2025, mantuvo una relación de pareja sin convivencia con Ana María Pizarro.

Sin embargo, se estableció por declaraciones de amigas de Pizarro, que el sujeto mantenía comunicación y encuentros con ella.

Además, según relatan testigos que conocían al “Chamo” éste se refería a ella como una mujer “muy generosa” pues le había regalado numerosos artículos que iban desde calzoncillos hasta máquinas trotadoras. Sin embargo, una vez terminada su relación, ella lo había buscado exigiéndole que le devolviera todo lo que le había comprado durante el tiempo en que habían estado juntos.

En ese contexto, se pudo establecer que el día 3 de abril de 2025, a las 13:20 horas aproximadamente, la mujer se dirigió hasta el domicilio de Medina en calle Pampa Baja, a donde ingresó sola.

Según la fiscalía, durante ese día, en algún momento entre las 13:40 y las 19:00 horas, aproximadamente, en el interior del mencionado departamento, el sujeto premunido de un objeto contundente habría agredido a la víctima mediante golpes en el rostro y cabeza los que ocasionaron un traumatismo cráneoencefálico. Además habría empleado un cuchillo para causar otras lesiones que, finalmente, le ocasionaron la muerte. Posteriormente, cerca de las 22:00 horas del siguiente día, el imputado habría actuado contra el cuerpo de la víctima, cuyos restos aparecieron en la vereda norte de calle Cuatro Esquinas, entre ruta 5 Norte y El Santo.

INTERROGAN AL “CHAMO” OTRA VEZ

La investigación estableció que ese fatídico 3 de abril, el teléfono de Ana María Pizarro recibió cuatro llamadas de parte de José Medina, mientras que la mujer efectuó una llamada al número del venezolano. “Inclusive, en las coordenadas de la última llamada de Ana María, se conectó a una antena telefónica cercana a la casa de José, y, por tanto, con esta información se pudo establecer ya de manera bastante fundada, que la señora se encontraba el día jueves en Pampa Baja”, indicó el fiscal Nicolás Zolezzi, agregando que el pasado 14 de abril, funcionarios de la Brigada de Homicidios acudieron a esta vivienda en busca de José Medina, quien fue interrogado en calidad de testigo, porque hasta ese entonces, solo se manejaba que mantenía una relación con Ana María Pizarro.

“¿Por qué calidad de testigo? Porque la Policía de Investigaciones, ese día 14 no tenía noticias ni el Ministerio Público del hallazgo del cuerpo de la señora. Y tampoco no se tenía, aún en ese momento, el resultado del tráfico de llamadas telefónicas y tampoco las videograbaciones de las cámaras. Por supuesto, Medina mintió desconociendo todo tipo de responsabilidad en la desaparición de Ana María. En esa concurrencia los funcionarios realizaron peritajes del sitio del suceso. Ese fue el primer análisis, donde en la zona del living se encontraron rastros de sangre y en una segunda concurrencia el 23 de abril, se realizó el hallazgo del cuchillo e inspección del patio donde se encontró evidencia, pero todavía no estaría el peritaje bioquímico de ellas”, afirmó el persecutor.

Fue en todo este periodo cuando la fiscalía logró conectar, junto con la PDI, los asesinatos de ambas mujeres. “La conexión fue iniciada desde la presunta desgracia, pero también a contar del tráfico de llamadas y el hallazgo de los restos mortales de la segunda víctima”, dijo el fiscal Nicolás Zolezzi.

TESTIGO CLAVE

Una de las principales pruebas que apuntarían a José Medina como el autor del crimen y descuartizamiento de la mujer oriunda de La Higuera, es la declaración de una de las vecinas del sujeto, en el domicilio ubicado en sector de Pampa Baja.

Según se estableció en el relato de la audiencia, esta vecina se encontraba con su mascota, pasada las 22 horas del día 3 de abril, cuando observó hacia la pieza de su vecino, José Medina, la presencia de un cuerpo al lado de la cama, cubierto con cartones.

Justo en ese momento apareció por su espalda portando un cuchillo, el “Chamo” quien le puso un arma blanca en el cuello, advirtiéndole que debía guardar silencio o le haría lo mismo que hizo con la mujer.

Fue así como, recién el pasado 22 de abril, esta mujer prestó declaración a la PDI relatando que pudo observar como Medina trasladó el cuerpo de Ana María hasta el patio de la casa en donde comenzó a desmembrarlo, en primer lugar, con un objeto cortante y posteriormente con la utilización de una sierra eléctrica, para luego echarlo dentro de unas bolsas.

Dicho relato fue vital para que las autoridades confirmaran la participación del ciudadano venezolano en el crimen.

EXTRADICIÓN DESDE VENEZUELA

Posterior a la audiencia, Ana María Araya, abogada de la familia de Ana María Pizarro, indicó que están bastante satisfechos con la solicitud de extradición. “Efectivamente, se ha logrado acá conseguir la declaración de procedencia de la extradición del imputado en esta causa. Y otro elemento bastante importante, es que también se ordenó la prisión preventiva del sujeto en el país donde se encuentra actualmente detenido. Previamente, estaba en calidad de detenido. Hoy actualmente va a recibir la calidad de imputado bajo medida cautelar de prisión preventiva, en la figura similar que registra en la legislación venezolana”, señaló.

Frente a la discusión sobre la posible respuesta del Estado venezolano ante la solicitud de extradición, el juez Pedro Rojas determinó que no es una debate que se deba dar en sede de Garantía. “En cuanto a la aplicación de la legislación venezolana en Chile no es resorte de este tribunal resolverlo y será la Cancillería quien deberá resolver ese problema. Y por último, quién debe proceder y pronunciarse en definitiva sobre si va a dar lugar o no a la extradición es la Corte de Apelaciones de La Serena”, aseveró.

LAS GRAVES AMENAZAS PROFERIDAS POR JOSÉ MEDINA

En la audiencia se dieron a conocer diversos detalles que impactaron a los presentes, siendo uno de ellos, los amenazantes audios que Medina enviaba a la hija de Ana María Pizarro.

“Espero que dejen el caso de tu mamá hasta ahí. No sigan investigando, no sigan excusando a nadie. No sigan metiendo a nadie más, porque si no las que van a sufrir las consecuencias van a ser tus hijitas”, decía el sujeto en uno de los audios que fue dado a conocer ayer y que habría sido enviado por el sujeto el mismo día en que se realizaban los funerales de su madre.

“Las voy a agarrar y les voy a hacer lo mismo que le hice a tu mamá. Si este audio lo llega a escuchar la PDI, júralo que no me importa esperar meses escondido, pero estoy más cerca de lo que te imaginas. Y las que van a pagar las consecuencias van a ser tus hijitas. 

Pueden pasar días, meses, no me importa. Pase lo que pase las voy a buscar, las voy a encontrar”, fueron otros amenazantes audios enviados a la hija de Ana María, mientras el imputado estaba en ese momento prófugo.

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