Psicóloga advierte que la creencia va siendo superada por la modernidad

Martes 13: el origen de la superstición y el mito que se desvanece con el tiempo

Lo que se habría iniciado como la confluencia de dos factores negativos -el número y el día dedicado a la guerra - va perdiendo cada vez más fuerza en la creencia popular, pese a que en algún momento fue tan determinante que se evitaba tomar decisiones importantes en esas fechas.

El martes 13 es una fecha que ha estado envuelta en supersticiones, mitos y temores desde hace siglos.

En muchas culturas, el número 13 ha sido considerado de mala suerte, y cuando este número coincide con un martes—día asociado con la guerra y el caos según la mitología romana—las creencias sobre la desgracia se intensifican. 

Se dice que en esta fecha es mejor evitar tomar decisiones importantes, viajar, mudarse o incluso casarse, ya que el infortunio podría acechar a quienes desafían la superstición.

El origen de esta creencia es difuso, pero se relaciona con la numerología y diversas tradiciones antiguas. 

En el cristianismo, por ejemplo, el número 13 se asocia con la última cena, en la que Judas, el traidor, fue el décimo tercero en la mesa. Además, en la cultura grecolatina, Marte, el dios de la guerra, da nombre al martes, un día que históricamente se ha vinculado con la violencia y el conflicto. Estas influencias han alimentado la idea de que el martes 13 es un día propenso a accidentes y malas decisiones.

A pesar de ser una superstición, el miedo al martes 13 sigue vigente en algunos países, afectando desde la programación de vuelos hasta eventos sociales. Sin embargo, muchos han optado por desafiar el mito, considerándolo un simple producto de creencias ancestrales sin fundamento real.

Al tener nuestro país una arraigada tradición católica, la creencia sobre la mala influencia de la fecha se pudo colar desde los inicios de la nación, aunque la percepción indica que cada vez menos personas evitan tomar decisiones importantes en ese día en específico, lo que significaría que se convertiría en una fecha común y corriente.

Al respecto la psicóloga y terapeuta Verónica González, señaló a El Día que la fecha cada vez tiene menos influencia en las decisiones de las personas, porque si bien estuvo relacionado con la guerra, la violencia y aspectos negativos y oscuros, ya mucha gente lo considera propio de una superstición antigua.

“Tanto el martes como el número 13 la gente lo tomaba siempre de forma negativa. 13 no sólo estaba relacionado con la traición de Judas, sino también con el capítulo 13 del Apocalipsis en la Biblia, que hablaba del Anticristo. Así que las personas se basaban en esa superstición de que estaba todo relacionado con lo negativo, con las miserias, con los problemas, las dificultades, con que todo iría mal y que no había que jugar, salir o tomar decisiones. Y eso está malo porque ya eso depende más bien de las creencias individuales, de lo bueno o de lo malo, y de lo que se transforme en consecuencia”, señaló. 

Refirió más bien que en cuanto a la numerología, al simplificar el número 13 en un dígito, se convierte en 4, que más bien está asociado a las personas leales, responsables, prácticas luchadoras y trabajadoras.

“Así que es todo lo contrario a lo que se referiría popularmente del número 13. Pero es que muchas personas quedaron con esa creencia de que el martes 13 era algo muy negativo, aunque por el contrario muchas personas que apuestan al número 13 han ganado, y hay muchas personas a las que le ha ido bien con ese número”, apuntó.

Confirmó sí que cada vez menos personas evitan tomar decisiones importantes en esta fecha, porque ya de alguna manera se ha desmitificado lo negativo.

“Lo importante es simplemente seguir con la fe de las personas. Lo importante es que sigan adelante, que eviten el temor, que las cosas negativas no se atraen solo porque sea martes 13. La gente tiene que hacer su vida normal, tienen que salir sin miedos y temores, sabiendo que nada malo les va a pasar. Lo que sí se puede hacer son cosas que hagan sentir bien a las personas, como prender velitas de miel, por ejemplo”, puntualizó la especialista.