Crisis hídrica en el Limarí

Anunciado paro de camiones aljibe revela vulnerabilidad del sistema rural

Aunque la paralización anunciada por proveedores de camiones aljibe finalmente no se concretó tras gestiones con la delegación presidencial, el episodio dejó en evidencia la alta dependencia del sistema de abastecimiento en sectores rurales de la provincia, donde más de 15 mil personas dependen de este servicio para acceder al agua potable.
Camiones aljibe continuaron operando con normalidad en el Limarí tras descartarse la paralización. (Foto: El Ovallino)
Camiones aljibe continuaron operando con normalidad en el Limarí tras descartarse la paralización. (Foto: El Ovallino)
lunes 04 de mayo de 2026

Luego de días marcados por la incertidumbre ante una eventual paralización del servicio de camiones aljibe en la provincia de Limarí, la medida finalmente no se concretó. La situación se resolvió tras una reunión sostenida durante la mañana entre representantes de los proveedores del servicio y la delegación presidencial provincial, lo que permitió mantener la continuidad del abastecimiento de agua potable en sectores rurales.

La medida había sido planteada días antes como una advertencia del gremio, en medio de un complejo escenario marcado por el aumento sostenido en el costo de los combustibles y la falta de ajustes en los contratos vigentes. Según se informó, el sistema de reparto considera 51 camiones en operación y abastece a más de 15 mil personas en distintas comunas de la provincia.

Sin embargo, tras el encuentro sostenido la mañana de este lunes, el servicio continuó funcionando sin interrupciones. Así lo confirmó Juan Carlos Cortés, representante de los proveedores de camiones aljibe en el Limarí, quien explicó que la instancia permitió despejar dudas respecto a las gestiones que se realizarán a nivel central.

“Se nos planteó una alternativa que será gestionada en Santiago, lo que nos dio la certeza de que se va a avanzar en una solución. Por eso acordamos seguir trabajando con normalidad”, señaló.

En esa línea, el dirigente aseguró que durante la jornada el servicio se desarrolló sin inconvenientes. “Los camiones salieron a realizar sus recorridos con normalidad, por lo que las personas han contado con agua en sus hogares, sin retrasos”, indicó.

Explicación del gobierno

Por su parte, la delegada presidencial, Ivón Guerra Aguilera, confirmó que la paralización no se concretó tras las conversaciones sostenidas con los proveedores, instancia en la que se aclararon los alcances del proceso administrativo en curso.

“Para entregar la tranquilidad a todos los vecinos y vecinas de la provincia del Limarí, hemos tenido una conversación donde pudimos aclarar varios puntos”, señaló.

En esa línea, detalló que actualmente no es posible aplicar un aumento inmediato en los contratos. “No se le puede entregar ahora el aumento que solicitan porque están con una licitación que tiene toma de razón de la Contraloría. Por lo tanto, nosotros no podemos inyectarles recursos porque esto es una licitación pública”, explicó.

Asimismo, indicó que el tema será abordado a nivel central en los próximos días. “Lo que nosotros vamos a estar viendo en la reunión que tenemos el día miércoles en Santiago es ver que en la próxima licitación podamos compensar las alzas que han tenido producto del aumento de los combustibles”, agregó.

Y es que la autoridad recalcó que la prioridad es asegurar el abastecimiento de agua. “Hoy día la ciudadanía necesita tener la claridad de que va a poder contar con el vital elemento, y eso es lo que nos importa”, afirmó.

Un sistema dependiente 

Si bien la paralización no se concretó, la situación permitió visibilizar una realidad que afecta a comunidades rurales de la provincia. Según lo planteado desde los sistemas de Agua Potable Rural (APR), existen alrededor de 14 APR que actualmente dependen directamente del abastecimiento mediante camiones aljibe, en sectores donde las fuentes tradicionales no son suficientes. 

El presidente de APR Limarí, Luis Alfaro, explicó que en estos casos la continuidad del servicio es clave, ya que cualquier retraso en la distribución impacta de forma inmediata en las comunidades. “Cuando hay retrasos en el servicio, la situación se complica y pueden generarse problemas sanitarios”, indicó.

El dirigente precisó que en estos sistemas no existen alternativas inmediatas de abastecimiento, por lo que la operación de los camiones aljibe resulta fundamental para el funcionamiento diario de las familias.

Asimismo, advirtió que se trata de una condición que no es reciente en el territorio. “Es una situación que se viene arrastrando hace mucho tiempo y que aún no tiene una solución definitiva”, sostuvo.

En ese contexto, el episodio volvió a evidenciar la sensibilidad del abastecimiento en estos sectores, donde el acceso al agua potable depende de un sistema que requiere continuidad operativa permanente.

Este medio consultó a la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) sobre la cantidad de personas o APR que dependen del abastecimiento de camiones aljibe en la provincia, además del nivel de criticidad de este sistema en el suministro rural. Sin embargo, hasta el cierre de esta edición no hubo respuesta por parte del organismo.

Sin embargo, lo más preocupante es que este episodio dejó en evidencia una realidad que persiste en la provincia: en algunos sectores rurales, el acceso al agua potable depende de un sistema que requiere continuidad permanente. En ese escenario, cualquier interrupción más allá de su origen, podría generar efectos inmediatos en las comunidades.