Vecinos acusan música y fuegos artificiales en despedida
Prohibición de funeral de riesgo no evitó incómoda “velatón” en Tierras Blancas
Tras el asesinato a balazos de un sujeto al interior de un vehículo en el sector Pan de Azúcar, y la posterior verificación de que registraba antecedentes penales por tráfico de drogas, autoridades regionales y de seguridad encendieron las alarmas y de inmediato activaron el protocolo que regula los funerales de alto riesgo.
Si bien el occiso presentaba dos domicilios, sería el ubicado en el sector de Tierras Blancas donde apuntarían las miradas, y aunque el nuevo marco legal establece un tiempo muy acotado entre la entrega del cadáver y su inhumación, queda un vacío en cuanto a los “actos de despedida” que pudieran prodigarle sus cercanos.
La Ley 21.717 que regula los Funerales de Riesgo, se promulgó en noviembre del año pasado y entró en vigencia recién a finales de mayo de de este año, teniendo en este caso su primera experiencia práctica en la región de Coquimbo.
Si bien las normas son claras y en esta ocasión se cumplieron al pie de la letra, ello no impidió que vecinos de las calles donde vivía el occiso en vieran afectada su tranquilidad en el marco de la “despedida” que le brindaron amigos y conocidos.
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Fuegos artificiales
En este caso puntual, con la aplicación de la normativa que regula los funerales de alto riesgo, en esta ocasión -y tal como reza la ley- a la persona lo entregaron desde el Servicio Médico Legal e inmediatamente fue trasladado al cementerio, sin posibilidad de velarlo.
Pero lo que no se pudo prever fue la “despedida espontánea” de amigos y allegados, quienes se reunieron en su residencia y alteraron el orden y la tranquilidad de la zona.
“El mismo día que mataron a esta persona se reunieron en Tierras Blancas, hubo balazos al aire, música, fuegos artificiales. Desde la tarde comenzaron con una velatón a tocar música fuerte, hicieron mucho ruido, amanecieron lanzando fuegos artificiales durante gran parte de la noche y fue muy complicado. No hubo funeral porque no estaba el féretro, pero es casi como si lo hubiese, porque fue lo mismo”, aseguró a Diario El Día una vecina que por razones de seguridad prefirió que su identidad se mantenga en reserva.
Señaló que Carabineros estuvo un rato en el lugar, porque muchos vecinos llamaron denunciando los ruidos molestos, los fuegos artificiales y los disparos, pero que durante el rato que estuvieron los uniformados no fue mucho lo que pudieron hacer, aunque lograron que bajaran el volumen de la música.
“Pero cuando se fueron los carabineros siguieron lanzando fuegos artificiales. Como desde las 6.00 de la tarde de ese día (miércoles 9 de julio) comenzaron con la música muy fuerte. En la noche bajaron un poco y después de nuevos sonaban los fuegos artificiales y sonaban ruidos que estoy segura que fueron balazos. Todo fue hasta altas horas. No había protocolo porque se supone que no era el funeral, porque habían llevado el cuerpo directo al cementerio”, precisó la denunciante.
Sin ley
Consultada acerca de las expectativas de riesgo, una vez conocida la noticia del asesinato de la persona, la vecina advierte que si bien sabían que no habría un funeral como tal, sí esperaban algún tipo de reunión, porque ya en otras ocasiones había ocurrido en el sector.
“Estas muertes así no son tan seguidas, pero tampoco son desconocidas. Por acá han matado a otros chiquillos en este tipo de condiciones, a balazos y por ajuste de cuenta, y ya hemos pasado por eso. Hace unos tres meses aproximadamente ocurrió en un sector más abajo, donde llaman Las Casas Blancas. Como fue antes de la entrada de la ley, se hizo el funeral y hubo muchos excesos, música, balazos y fuegos artificiales. Al de ahora no lo velaron porque como promulgaron la nueva ley, ya eso lo prohibieron, pero igual hicieron igual hicieron la velatón y lanzaron fuegos artificiales. Esto pasaba mucho por acá”, acusó.
Activación del protocolo
Desde la Delegación Presidencial Regional de Coquimbo se informó que el procedimiento cuando se sospecha de un “Funeral de Riesgo” comienza desde un pre informe que envía a Carabineros a esta institución dando cuenta de la sospecha de una persona que posee antecedentes delictuales relacionados al narcotráfico.
También se piden informes a PDI y Gendarmería, y estos antecedentes se remiten al Ministerio Público y al Servicio Médico Legal, para evaluar la posibilidad de un funeral de riesgo.
Precisaron que existe una revisión exhaustiva de los antecedentes socio-delictuales de la persona fallecida, como también de eventual posesión de armamentos y/o pirotecnia por parte de la familia o círculo cercano. Además, se realiza una evaluación de las circunstancias del fallecimiento.
Cuando se revisan todos estos antecedentes, se dicta un acto administrativo desde donde emana una resolución con firma del Delegado Presidencial, la que es remitida a las policías, Gendarmería, Fiscalía, el Servicio Médico Legal, el Registro Civil, el cementerio en cuestión y la Seremi de Justicia y Derechos Humanos.
Carabineros se encarga de notificar a la familia del fallecido, y desde ese momento tiene 24 horas para realizar el funeral, sin el velorio, según estipula la ley, para evitar aglomeraciones y actos prolongados que puedan derivar en nuevos actos delictivos.
En caso de que la Fiscalía requiera hacer diligencias especiales con el cuerpo de la persona, las 24 horas corren desde la entrega de este cuerpo.
La ley también indica que Carabineros tendrá facultades para definir el trayecto del féretro y controlar a los asistentes, impidiendo la participación de personas bajo efectos del alcohol o drogas.