HOMICIDIO EN COQUIMBO
$16 millones, un arma, municiones y droga: Lo que se halló en vivienda de crimen en Costa Milano
Ayer se llevó a cabo la audiencia de detención del único detenido, hasta ahora, por el crimen de una mujer de 26 años quien fue asesinada de un disparo en su cabeza en el sector de Costa Milano 4, en Coquimbo.
En la jornada, el magistrado Felipe Pizarro Ávalos, del Juzgado de Garantía de Coquimbo resolvió decretar la medida cautelar de prisión preventiva para J.A.M.R., sujeto de nacionalidad venezolana y en situación migratoria irregular, quien fue formalizado como presunto autor del delito de robo con homicidio consumado.
La decisión judicial, que establece un plazo de investigación de 40 días, se fundamenta en el “peligro cierto para la seguridad de la sociedad” que representa la libertad del imputado, quien habría participado en el brutal hecho de sangre perpetrado en las primeras horas del miércoles 10 de septiembre.
EL CRIMEN
Según fiscal Carlos Vidal, los hechos se precipitaron alrededor de las 03:15 horas, cuando J.A.M.R., actuando junto a otros cuatro sujetos, se habría trasladado en un vehículo Fiat Way blanco, con el objetivo de sustraer bienes, dinero y drogas de la vivienda atacada, ubicada en calle Farid Apey.
Tras circular repetidamente por el sector para vigilar la propiedad, J.A.M.R. detuvo el auto manteniendo el motor en marcha. Sus cuatro acompañantes en tanto, descendieron, forzaron la reja del antejardín de la casa y luego destrozaron el marco y la chapa de la puerta de la vivienda para ingresar. Una vez dentro, se dirigieron a la habitación donde se encontraban la víctima fatal y su pareja. Al intentar éstos resistir el ingreso sosteniendo la puerta desde dentro, uno de los asaltantes disparó.
Es ahí cuando la mujer recibió un impacto de bala en el cráneo, falleciendo en el acto a causa de un traumatismo craneoencefálico, mientras su pareja resultó herido de bala en un brazo.
Tras el hecho, los homicidas huyeron del lugar en el vehículo que J.A.M.R. mantenía listo para la fuga.
LA DECISIÓN DEL TRIBUNAL
Al resolver la medida cautelar, el juez Pizarro Ávalos sostuvo que en cuanto a la necesidad de cautela del sujeto, al momento no se contaba con una identificación precisa respecto al imputado, pues este sujeto se encuentra en situación migratoria irregular en el país. “No aportó un domicilio en cuanto al arraigo y no se tiene certeza de su irreprochable conducta anterior”, afirmó el magistrado.
Al mismo tiempo, el juez desestimó la solicitud de la defensa en favor del imputado, en cuanto a que, previo a decicidir una posible cautelar, se debía tener en cuenta que el sujeto había mostrado una “colaboración sustancial” con el proceso.
“Lo único con que se cuenta es con la declaración prestada en una segunda oportunidad en sede investigativa y con el vaciado del teléfono que eventualmente podrá ser calificada de tal pero no en esta instancia”, aseveró el magistrado.
Además, el juez Felipe Pizarro explicó que el imputado arriesga una pena por crimen, aún eso sí, en la figura base de robo con intimidación.
Por todo ello, agregó el juez, “la propuesta efectuada por la defensa no satisface la necesidad de cautela, siendo necesario dar lugar a lo solicitado por el Ministerio Público toda vez que la libertad del imputado configura un riesgo cierto para la seguridad de la sociedad se accede a aquello”.
DETENIDO POR TRÁFICO Y ARMAS
Sin embargo, la audiencia tomó un cariz aún más complejo cuando el mismo tribunal decretó, en forma paralela, la prisión preventiva para J.C.S.R., la pareja de 27 años de la víctima fatal, formalizado no por el homicidio, sino por los delitos de tráfico de drogas, tenencia ilegal de arma de fuego y municiones.
Al respecto, la fiscalía reveló que al allanar el domicilio donde ocurrió la tragedia, se incautaron 1.588 gramos brutos de cannabis sativa, meticulosamente dosificados en bolsas, junto a una balanza digital, envoltorios y todo el instrumental propio de un caso de narcotráfico. Pero el hallazgo más alarmante fue un arma de fuego pistola Glock modelo 19, modificada para funcionar de manera automática, además de dos cargadores de alta capacidad (de 15 y 31 cartuchos) y cinco cartuchos calibre .38.
Además, se encontró la suma aproximada de 16 millones de pesos en efectivo, presuntamente producto de la venta de estupefacientes.
El juez fundamentó esta segunda prisión preventiva - dictando además 90 días de plazo para la investigación - señalando que los antecedentes configuran los delitos antes mencionados y que, dado el carácter gravísimo de los ilícitos, y el contexto violento que rodea el caso, el imputado también arriesgaría una pena por crimen de cumplimiento efectivo.
Con ambos imputados tras las rejas, la investigación se centra ahora en desentrañar por completo la existencia de una eventual red delictual y capturar a los tres restantes responsables directos de una muerte que ha sumido en el duelo a una familia y encendido las alarmas sobre la violencia y el narcotráfico en la región.
Por otra parte, para ayer se esperaba la entrega del cuerpo de la víctima a sus familiares, quienes en los próximos días realizarán los funerales respectivos en la comuna de Coquimbo, ceremonia que sería considerada por las autoridades como de “alto riesgo”.