en la comuna de coquimbo
Los nombres más ingeniosos de las fondas pampilleras
Con el inicio oficial de las Fiestas Patrias, La Pampilla de Coquimbo —la celebración más grande de Chile— comenzó a vibrar con la instalación de sus tradicionales ramadas. Como cada año, uno de los primeros atractivos que capta la atención de los visitantes son los hilarantes y audaces nombres de las fondas, que prometen música, comida abundante y buena bebida.
Un recorrido de Diario El Día por el recinto permitió identificar algunos de los locales que ya están listos para recibir al público. Entre los nombres más llamativos destacan: “La Picá del 69”, “La Fonda del 11: a chupar entonces”, “Borrachos QL: la botillería donde el carrete nunca muere”, “Donde La Rubia”, “Las Mil y Una Caña: con la longaniza de Onur”, “Con Todo Si No Pa’ K”, “Rápidos y Sabrosos”, “Donde Los Boca Seca”, “Aquí Te Como” y el provocador “Trágate Esta”.
Emprendimiento y tradición
Detrás de cada nombre hay una historia. Para Carla y su socia Carolina, de La Picá del 69, la inspiración nació del número que les correspondió en el remate de los puestos, el que con picardía transformaron en su sello.
“Es un emprendimiento que empezamos hace unos meses y decidimos arriesgarnos el todo por el todo”, explica Carla, quien destaca su “cototomple” —un completo de gran tamaño— y su longaniza traída directamente de Chillán. Sus precios son accesibles, con promociones como papas fritas desde $2.500.
La apuesta de estas emprendedoras es clara: “Insumos de calidad a precios baratos”. Entre sus promociones estrella ofrecen el cototomple con papas fritas a $3.500, el longapán solo a $2.500 o con papas fritas a $3.500, y pollito asado con papas fritas a $6.000. “¡El alcohol se va a sentir en el cuerpo! Todo el día, desde las 8 de la mañana hasta las 2, 3, o 4 de la mañana si Dios lo permite”, bromea Carla sobre el ambiente festivo que prometen.
En tanto, Donde La Rubia rinde homenaje a su dueña, Rubina, cuyo apodo inspiró el nombre. Jennifer Leyton, encargada del local, comenta que llevan más de cuatro años participando en La Pampilla y que su fuerte son los platos caseros como costillar, pollo y carne mechada, con precios que van desde $5.000 hasta una chorrillana familiar por $15.000. “Ha estado tranquilo, gracias a Dios no hemos visto peleas, nada, hasta el momento”, señala Leyton.
Sabor a mar y buen bebestible
Para los amantes de los mariscos, La Tía Queca de la Caleta Coquimbo, a cargo de Angélica Tapia, ofrece ceviche de atún y mariscales “fresquitos y del día” a un precio irresistible: $2.000, “más barato que en la caleta”, asegura.
En la línea de los tragos, Trágate Esta apuesta por un nombre polémico que, según su dueño Daniel Oro, fue “una ocurrencia del momento”. Allí ofrecen desde terremotos y piscolas hasta micheladas y cerveza, manteniendo los precios del año pasado: terremoto a $3.000, schop a $3.500 y cerveza Cristal a $1.500. “La gente se sirve algo, se sienta, comparte un rato”, describe Oro.
Como es habitual, los nombres inspirados en modas o películas también hacen su aparición. Rápidos y Sabrosos evoca la popular saga de acción, mientras que Borrachos QL: la botillería donde el carrete nunca muere promete un surtido arsenal de productos para mantener viva la fiesta.
Y, por supuesto, no podía faltar la icónica Fonda del 11: a chupar entonces, que recoge una de las bromas más comentadas en los últimos años.
Sin embargo, algunos visitantes comentaron que los nombres de este 2025 no fueron tan creativos ni divertidos como en ediciones anteriores, mostrando cierta desilusión ante una tradición que siempre genera conversación y risas.