LOS PAPAYEROS YA PROYECTAN EL DUELO CON LIMACHE EN COPA CHILE
El técnico Mario Sciacqua habla de un debut que refuerza la fe en La Serena
El debut de Mario Sciacqua en la banca de Deportes La Serena no pasó desapercibido.
En un estadio La Portada que lo acompañó con bastante empatía, los granates lograron sumar un punto frente a la Universidad de Chile, uno de los equipos de mejor funcionamiento del fútbol chileno, logrando un empate que se valoró no solo por el marcador, sino por la actitud, la intensidad y el cambio de chip que exhibió el plantel local.
El entrenador argentino había prometido un equipo con “dinámica, agresividad y mucha actitud” y, en buena parte del duelo, aquello se vio plasmado en la cancha. Si bien la sensación fue amarga en un momento - porque el cuadro serenense estuvo cerca de quedarse con la victoria - el análisis del deté es positivo. “Me quedo satisfecho porque era importante iniciar un proceso que nos diera convicción y fortaleza. Vi un equipo con otra mentalidad, que peleó cada balón y que mostró que puede competir de igual a igual”, expresó tras el compromiso.
CAMBIO DE MENTALIDAD
Sciacqua reconoció que, más allá de los ajustes tácticos, lo fundamental fue cambiar la disposición anímica de un plantel golpeado por los resultados previos. “Había que cambiar el chip. Se trataba de un equipo que solía refugiarse atrás, y hoy vimos un equipo aguerrido, que disputó cada duelo como una final. Eso es lo que queremos transmitir, compromiso, actitud y creer en lo que hacemos”, precisó el santafecino.
En su análisis, el técnico destacó que la “U” mantuvo su sistema y expuso la jerarquía de un plantel que el jueves venía de avanzar a semifinales de Copa Sudamericana. Sin embargo, La Serena respondió con transiciones rápidas, juego directo y fortaleza en la pelota parada, generando incluso más ocasiones de riesgo que el rival. “No me preocupa que la posesión haya sido 70-30. Lo importante es que hicimos un partido intenso y competitivo. Este debe ser nuestro piso, desde la actitud no se negocia nada”, insistió.
El sacrificio físico fue otra muestra del compromiso. Sebastián Díaz terminó con un corte producto de un choque en plena disputa con un compañero, Ángelo Henríquez debió salir lesionado y varios futbolistas, como Dinamarca, acabaron acalambrados pero sin bajar el ritmo. “Eso refleja la mística que queremos. Este equipo va a dejar todo dentro de la cancha”, resumió el deté, y más aún, teniendo en cuenta que restan siete fechas para pelear por salvar la categoría.
TRES DUELOS CLAVE EN LA PORTADA
Pero el empate ante la “U” no solo sirve como inyección anímica, sino que es la antesala de un calendario determinante para el futuro papayero. El equipo jugará tres partidos consecutivos en casa, los que marcarán gran parte de sus aspiraciones tanto en Copa Chile como en la Liga de Primera.
El primero será el domingo 12 de octubre a las 15:00 horas, en la revancha de semifinales de Copa Chile ante Limache. La misión es compleja, pues La Serena cayó por 0-2 en la ida, pero el técnico confía en la intensidad mostrada para dar vuelta la llave y buscar la final.
Una semana más tarde, el sábado 18 de octubre a las 15:00 horas, por la fecha 24 del campeonato nacional - en lo que será la reanudación del certamen oficial - el cuadro rojo recibirá a Ñublense, en un duelo clave por la permanencia. Y el ciclo se cerrará el sábado 25 a la misma hora, frente a Audax Italiano, otro rival con pergaminos que se encuentra en la lucha por el Chile 2 y llegar a la Copa Libertadores 2026.
Para Sciacqua, estos compromisos serán decisivos. “Este es un proceso que recién comienza, pero estoy convencido de que con esta intensidad podemos sostenernos y crecer. Lo más importante es que los jugadores creen en lo que están haciendo y que la gente nos acompañe. Sentí una ovación fuerte de la hinchada, y eso es vital para seguir construyendo”, destacó.
Lo cierto es que el estreno dejó en claro que La Serena quiere escribir otra historia en el cierre del año. Con un equipo intenso, decidido y respaldado por su gente, el cuadro papayero se prepara para afrontar tres partidos en casa que pueden marcar su destino en 2025.
El desafío es mayúsculo, pero Sciacqua ya ha dado el primer paso: devolverle al plantel la confianza y la convicción de que es posible competir y ganar.
Ahora, con el aliento de La Portada y la fe intacta, el equipo buscará transformar ese cambio de mentalidad en triunfos que lo alejen de los fantasmas del descenso y lo devuelvan a la senda del protagonismo.
“A toda la hinchada de La Serena agradecerle sinceramente porque estos chicos vienen de hace rato con algunos ‘golpazos’ y haberse ido más allá del empate con un poco de afecto de parte de la gente, con bastante afecto, es una gran inyección y un gran empujón para lo que va a venir”, insistió el DT.