brutal homicido estremeció a la región
Gran deuda del caso Pinochet: solo uno de los imputados irá a juicio que comienza este jueves
El caso del asesinato del médico Nicolás Pinochet García, que conmocionó a la Región de Coquimbo durante el año 2024, entrará esta semana en su etapa decisiva.
Y es que el jueves 9 de octubre, a las 8:30 horas, comenzará el juicio oral en el Tribunal de La Serena, donde se intentará establecer las responsabilidades en el brutal homicidio calificado del profesional, ocurrido en circunstancias que impactaron a la comunidad médica y a la opinión pública.
El proceso judicial contará con un imputado en prisión preventiva y un segundo acusado que continúa prófugo de la justicia, con orden de aprehensión internacional. Se estima que el juicio no se extenderá por mucho tiempo, dada la contundencia de las pruebas reunidas por la fiscalía regional de Coquimbo.
La investigación fue encabezada por la Unidad de Análisis Criminal, Crimen Organizado y Alta Complejidad del Ministerio Público, que logró reunir un abundante material probatorio. Desde la institución señalaron que la acusación cuenta con evidencia documental, videos, fotografías, peritajes de ADN, autopsia y testimonios tanto de funcionarios policiales como de civiles, lo que daría sustento sólido al caso.
RESPONSABILIDAD DEL PRÓFUGO
La defensa del único imputado detenido, Christopher Arrais López, representado por el defensor penal público Román Zelaya, ha insistido en que la responsabilidad de su cliente sería “muy distinta a la que se le atribuye”.
Según Zelaya, “no debemos olvidar que en esta causa se acusa a dos personas, una de las cuales se fugó y aparentemente no se encuentra en el país”.
El abogado ha reiterado que el deber del tribunal será “separar y delimitar las responsabilidades”, y que la línea de defensa apunta a negar parte de las acusaciones, argumentando que varios de los hechos imputados a su cliente —ciudadano venezolano en situación migratoria irregular — corresponderían en realidad al sujeto que actualmente se encuentra prófugo.
EL TESTIMONIO CLAVE
Uno de los elementos más determinantes en la causa fue el testimonio de K.D., ciudadana boliviana y pareja de Arrais López, quien relató con detalle los últimos momentos en que vio con vida al médico Nicolás Pinochet. Según su declaración, el profesional se acercó a ellos con la intención de arrendar un departamento y también de comprar drogas.
Media hora después, los dos hombres y Pinochet se dirigieron a un sitio eriazo. Posteriormente, sin embargo, los acusados regresaron solos, con manchas de sangre en la ropa. “¿Quieres saber la verdad? Lo matamos”, habría confesado Arrais a la testigo, según consta en el expediente. Luego, la amenazó para que guardara silencio.
La decisión del tribunal de mantener a Arrais en prisión preventiva se basó en una serie de antecedentes objetivos: cámaras de seguridad registraron al médico y a los dos extranjeros saliendo de una residencial de La Serena y, horas más tarde, captaron a los acusados regresando sin la víctima. Uno de ellos llevaba puesto el gorro naranja que pertenecía al médico.
Durante los registros policiales, también se halló en el inmueble un pantalón ensangrentado, posteriormente sometido a peritajes de ADN que confirmaron la presencia de material biológico de la víctima.
La testigo, además, entregó detalles que podrían explicar el móvil del crimen. Al día siguiente del homicidio, Arrais y otro sujeto habrían intentado vender un parlante que pertenecía al médico, transacción que realizaron por $90 mil pesos, según el testimonio de K.D.
DESTACADO PROFESIONAL
Nicolás Pinochet García, de 36 años, era un médico con amplia trayectoria en distintos servicios de salud del país.
En la región, se desempeñó en el CESFAM Emilio Schaffhauser de La Serena, donde era valorado por muchos pacientes por su trato humano y dedicación.
Sin embargo, días antes de su muerte, el profesional atravesó un complejo episodio laboral.
Según fuentes vinculadas a la investigación, Pinochet habría enfrentado una crisis emocional luego de ser cuestionado por colegas durante su último turno, en el que se le acusó de atender a solo tres pacientes en siete horas.
A raíz del incidente, la Corporación Municipal Gabriel González Videla decidió prescindir de sus servicios, y se le habría retenido el pago de una de sus boletas.
Molesto por la falta de respuesta, Pinochet acudió al CESFAM para reclamar su remuneración, y, según los antecedentes, intentó prender fuego al recinto, hecho que se viralizó rápidamente a través de redes sociales. Este episodio marcó los últimos días de su vida.
Pese a los conflictos recientes, sus cercanos lo describen como un profesional “comprometido y de gran vocación”, cuya repentina muerte causó profundo impacto. En redes sociales, numerosos pacientes y colegas lamentaron su partida, recordándolo como un médico empático, dedicado y de trato cálido.