TENDENCIAS

Consumo de alcohol se redefine entre la moderación y búsqueda de experiencias premium

La innovación también ha sido clave en la coctelería.
viernes 24 de octubre de 2025

Las nuevas generaciones están cambiando las reglas del mercado, desplazando el interés desde el volumen hacia la calidad, el bienestar y la autenticidad. En este contexto, la industria del alcohol, con opciones como la cebada y los destilados populares actualmente como el pisco y el gin, se adapta con innovación y nuevos formatos que responden a una demanda más consciente y exigente.

Cervezas: Moderación e innovación sin alcohol

En el mercado de las cervezas, las cifras globales muestran una leve caída del consumo total, pero Chile destaca por su capacidad de adaptación. La tendencia más fuerte está en la categoría NOLO (No/Low Alcohol), que agrupa cervezas sin alcohol o de baja graduación. En 2024, este segmento creció un 9% y se proyecta que aumente un 8% anual hasta 2029, consolidándose como la segunda categoría más importante del mundo, solo detrás de la Lager.

La innovación también ha sido clave en la coctelería. Por ejemplo, las cervezas sin alcohol dejaron de ser una curiosidad para convertirse en una elección habitual, impulsadas por consumidores jóvenes que buscan disfrutar sin excesos. Marcas chilenas como Kunstmann han ganado premios internacionales, mientras la oferta se diversifica con opciones saborizadas y estilos artesanales de alta calidad. Entonces, esta evolución demuestra que la industria cervecera ha encontrado una forma de mantener su vitalidad incluso en un entorno de consumo más moderado.

Además, el nuevo marco regulatorio que obliga al rotulado de calorías y advertencias sanitarias desde julio de 2024 refuerza esta tendencia de productos más transparentes y saludables. De esta manera, la cerveza 0.0% alcohol, con su perfil de bajo contenido calórico, encaja perfectamente con las expectativas de la Generación Z, que valora la autenticidad y el equilibrio.

Destilados: El gin llegó para quedarse

El mercado del gin chileno vive un momento de expansión sostenida. De esta manera, el crecimiento no depende del volumen, sino de su capacidad para ofrecer una experiencia sensorial diferenciada. A pesar de enfrentar una de las tasas impositivas más altas del país (31,5%), la categoría ha logrado posicionarse gracias a las opciones artesanales y el buen relato de identidad local.

Además, las destilerías nacionales están desarrollando un sello propio al incorporar botánicos nativos como el maqui, el boldo, la lavanda o el ají, destacando la riqueza del territorio chileno. Por ello, esta apuesta por la autenticidad no solo refuerza el valor del producto, sino que permite competir con marcas internacionales en el segmento premium. De hecho, marcas como Gin Pigin o Wild Maqui han llevado este enfoque al siguiente nivel, obteniendo reconocimientos internacionales por su calidad y originalidad.

El auge de la coctelería también ha potenciado su expansión. En bares y restaurantes, el gin se ha convertido en el protagonista de una cultura de mixología que privilegia la creatividad y la estética. El clásico cóctel Gin & Tonic se reinterpreta con infusiones, tés y botánicos locales.

Consumo con conciencia y experiencia

Los jóvenes chilenos beben menos, pero mejor. Por su parte, la Generación Z consume un 20% menos de alcohol que los millennials a su edad, y prioriza bebidas que puedan disfrutarse con equilibrio y propósito. Este cambio cultural está transformando la narrativa de las marcas, que abandonan el enfoque de la fiesta para centrarse en la experiencia, la salud y la autenticidad.

En este nuevo escenario, Chile se consolida como un laboratorio de tendencias. El país combina una escena artesanal vibrante, una cultura de consumo consciente y una regulación más estricta que empuja hacia la transparencia. Tanto la cerveza como el gin reflejan una transición con menos cantidad, más identidad y un consumidor que ya no busca solo una bebida, sino vivir una experiencia completa.