DIRECTOR TÉCNICO

Esteban González y la histórica campaña de Coquimbo Unido: “Es un sueño del que no queremos despertar”

Esteban González y el mensaje del campeón que sigue compitiendo: “Los equipos que ganan tienen que seguir compitiendo”
lunes 10 de noviembre de 2025

Apenas sonó el pitazo final en La Cisterna, Esteban González respiró profundo. Su equipo, ya campeón del fútbol chileno, acababa de derrotar por 2-1 a Palestino, extendiendo su registro a quince victorias consecutivas, una cifra que en la historia reciente del balompié nacional solo conocen los equipos que marcan época. Pero el técnico de Coquimbo Unido no habló de récords, ni de estadísticas. Habló de emociones. De sueños.

“Estamos viviendo algo tan hermoso que no queremos despertar”, dijo con una mezcla de humildad y satisfacción, consciente de que lo que su plantel ha construido en estos meses trasciende los límites de la cancha.

El “Chino” González volvió a mostrarse orgulloso del grupo que lidera, de esos jugadores que -como repite en cada conferencia-- “no tienen techo ni límites”. “Cualquier análisis que hagamos sería injusto con ellos. Tener quince victorias consecutivas es tremendo y los jugadores siguen compitiendo, siguen entendiendo, siguen con hambre. Es mérito absoluto de los jugadores”, destacó el estratega aurinegro.

En su relato aflora la admiración por un equipo que nunca se conformó, ni siquiera después de alcanzar el objetivo más grande en los 67 años de historia del club. “Había jugadores que en los días regenerativos querían entrenar igual, había que pedirles que pararan. Siempre con ganas de competir, con ese fuego interno que no se apaga”, recordó. “Ya no sé qué otro adjetivo usar para ellos”.

SIN RELAJO

Para el entrenador, uno de los mayores desafíos tras obtener el título era mantener la exigencia y la concentración. “Es difícil competir después de un campeonato, más aún para una institución que nunca lo había conseguido. Lo que vivimos la semana pasada fue hermoso, ni aunque lo hubiésemos soñado lo imaginábamos así. Pero tomamos un ejemplo importante: la selección argentina fue campeona del mundo y siguió compitiendo igual. Ese es el mensaje. Los equipos que ganan tienen que seguir compitiendo”.

Esa convicción, asegura González, se sintió en el propio plantel. “Después de la celebración, los jugadores llegaron al entrenamiento diciéndome ‘profe, estamos listos para competir, queremos ganar’. Eso habla de madurez, de compromiso. No queremos que termine el año, con eso decimos todo”, apuntó con una sonrisa.

El triunfo ante Palestino fue también un reflejo de la solidez táctica y emocional del grupo. Coquimbo controló los momentos del juego, modificó su esquema en el segundo tiempo para neutralizar al rival y volvió a mostrar eficacia en el balón detenido, una de sus armas más reconocidas. “Ganamos desde la inteligencia táctica, pero sobre todo desde la convicción”, resumió el DT.

EL VALOR DEL GRUPO Y EL SENTIDO DE PERTENENCIA

González insistió en que este éxito no pertenece solo a los once que entran al campo. “Este equipo no sería lo que es sin el trabajo invisible de todos: utileros, kinesiólogos, médicos, psicólogos, analistas. Son tan hinchas y tan entregados que nos empujan a comprometernos aún más. Cuando uno ve esa pasión en cada rincón del club, entiende por qué llegamos hasta acá”.

A su juicio, Coquimbo Unido logró algo más grande que un campeonato,  construyó una identidad. “Este equipo trascendió las formas, los sistemas, los nombres. Lo que se vive hoy en la ciudad, en la gente, es fruto de la entrega colectiva. Llegar a 15 victorias consecutivas y mantener el 100% de rendimiento en la segunda rueda no se logra solo con talento, sino con convicción, con comunidad”.

Con serenidad, González sabe que el tiempo pondrá esta campaña en perspectiva. “Cuando uno dimensiona lo que está haciendo este grupo, entiende que es algo muy difícil de repetir. Están rompiendo registros, compitiendo como los grandes. Un equipo de región que se impone a su manera, con humildad, con trabajo. Eso es lo que más orgullo me da”.

El técnico recuerda incluso los inicios del año, cuando el mismo plantel viajó a Arica para debutar en Copa Chile. “Ese equipo que empató allá sobre el final es el mismo que hoy gana títulos. No hubo grandes cambios, solo crecimiento. Por eso no me sorprende lo que están haciendo. Vi la evolución desde el primer día”.

Antes de despedirse, el DT quiso agradecer a todos quienes han acompañado este proceso, desde los trabajadores del club hasta la hinchada que repletó el Sánchez Rumoroso el día de la coronación. “Lo que vivimos esa semana fue indescriptible. La ciudad se llenó de orgullo, de alegría. Ver a los niños con la camiseta del campeón, a las familias emocionadas… fue algo único. Y por eso decimos que es un sueño que no queremos despertar”.

En el horizonte de González y sus pupilos quedan tres partidos antes del cierre del año, uno de ellos el más esperado ante su clásico rival Deportes La Serena, al que recibirán después de las elecciones presidenciales del 16 de noviembre y donde buscarán prolongar ese sueño que bien trabajado puede durar para siempre.