A disminución LLEGA A LOS $2.500 millones para el año 2026
Bomberos denuncia recorte de recursos pese a un aumento de las emergencias
Una alarma de alerta se ha encendido en todos los cuarteles de bomberos de Chile, entre Arica y Punta Arenas.
Y es que el proyecto de ley de Presupuesto 2026, actualmente en discusión en el Congreso, incluye una drástica disminución de recursos para la institución, que se traduce en una caída del 4% de los fondos que recibe a través del Ministerio del Interior, equivalente a $2.498 millones menos respecto al año anterior.
Aunque el gobierno lo ha definido como un “ajuste técnico”, para los voluntarios esta cifra no es algo puramente administrativo, pues se traduce en menos combustible, menos acceso a repuestos y menos disponibilidad de uniformes, además de la pérdida de segundos vitales para enfrentar rápidamente las emergencias. Pero la alarma no es solo por la disminución neta.
Los bomberos argumentan que, al sumar el efecto de la inflación acumulada del último año (3,4%), el recorte real se profundiza, configurando lo que ellos denominan “un retroceso que pone en riesgo la seguridad de las comunidades”.
EL IMPACTO REAL
En Coquimbo, el superintendente del Cuerpo de Bomberos y vicepresidente regional de la institución, Exequiel Martínez, no oculta su inquietud. “Realmente afecta bastante este tema”, afirma. “Lo que no se visualiza es que también va a haber una inflación de aproximadamente entre el 3 al 4%. Por lo tanto, ese 4% se va a transformar, obviamente, en menos plata y más caros los recursos”.
Martínez explica que, al día de hoy “llevamos 1.216 emergencias, solo en este año, y proyectamos que vamos a atender alrededor de 1.400 (emergencias en todo el 2025). Y eso tiene un alto costo en combustible, gasto material, equipamiento, reparación de carros bomba, infraestructura”.
Por lo tanto, argumenta, este aumento de la demanda de sus servicios – que incluyen desde incendios estructurales y accidentes vehiculares hasta emergencias con materiales peligrosos y apoyo al SAMU en casos de paros cardiorrespiratorios – choca frontalmente con la reducción presupuestaria.
“La rebaja no va de la mano con lo que atendemos nosotros como emergencia”, sentencia el superintendente. ¿Significará esto dejar de atender ciertas llamadas?
Martínez es enfático en señalar que “la ciudadanía confía en los bomberos (...), y sabe que llamar a los bomberos es más efectivo, porque nosotros nunca le decimos que no”.
El impacto, entonces, se trasladará a otras áreas críticas. “Nos va a golpear en la renovación de nuestro equipo, en la implementación de elementos de protección personal, en evaluar la reparación de ciertas máquinas”, ejemplifica.
LA BRECHA DE FINANCIAMIENTO
Uno de los datos más reveladores que expone esta crisis es el porcentaje que el aporte estatal representa en el presupuesto total de los cuerpos de bomberos.
Martínez lo transparenta con números: “el cuerpo de bomberos de Coquimbo recibe 200 millones de pesos al año por el Estado y mi presupuesto de funcionamiento son $450 millones. Entonces tengo que hacer la gestión para conseguir los otros 250 millones”.
Y eso, agrega, pasa a nivel nacional, pues los fondos estatales cubren entre un 40% y 50% de los costos operativos, forzando a las instituciones a una permanente búsqueda de recursos propios a través de campañas, socios y proyectos.
Esta dependencia de la autogestión se agudiza en las comunas más pequeñas o rurales, donde los recursos municipales son escasos. “Los cuerpos de bomberos que más afectados se van a ver son los que tienen mayor convocatoria o mayor salidas de emergencia: Ovalle, Coquimbo, La Serena, Illapel, Los Vilos”, explica Martínez, destacando que, por ejemplo, el parque automotriz de bomberos en la región de Coquimbo es el más antiguo del norte del país.
En este escenario, el apoyo de los gobiernos locales y regionales se vuelve vital.
Al respecto, el gobernador regional de Coquimbo, Cristóbal Juliá, afirmó que están apoyando fuertemente a la institución, con aprobaciones recientes de $1.700 millones y un proyecto de $12.000 millones para la reposición de carros bomba. “Estamos comprometidos con bomberos”, aseguró.
LA LUCHA POR RESTITUIR LOS FONDOS
Entretanto, el recorte de recursos a bomberos ha encendido las luces de alerta en el Congreso.
Al respecto, el senador Matías Walker se refirió a la reciente Ley Marco de Bomberos, que buscaba precisamente evitar esta discusión anual. “Lo importante es que el gobierno ponga los recursos donde pone las palabras”, afirmó, anunciando que pelearán para revertir la medida en el parlamento.
Desde la UDI, el senador Sergio Gahona fue más contundente: “es lamentable que finalmente se afecte a instituciones como bomberos, pues uno esperaría que recortaran en otras áreas del presupuesto”.
Es el caso de Cultura por ejemplo, cuyo aumento de recursos es, para el senador Gahona, “excesivo”. “Nosotros vamos a tratar de reponer o que no se materialice el ajuste”, aseguró.
Y mientras la discusión presupuestaria se intensifica en Valparaíso, en los cuarteles la determinación permanece inquebrantable. “A diferencia de otras organizaciones que se pueden manifestar o hacer paro, bomberos nunca se van a detener en su trabajo”, recalca el superintendente Martínez.
Su llamado, que además se hace eco de un llamado a nivel nacional, es claro con las autoridades: “comprendan que formamos parte de esas áreas sensibles e intransables que sostienen la seguridad de Chile”.
CAMPAÑA DE AYUDA
En medio de la discusión, el superintendente de Coquimbo explicó que, en la actualidad, hay en marcha una campaña de captura de socios para quienes deseen aportar a la institución.
“(Personal) está en distintos puntos de la ciudad-puerto, como en el Líder de Balmaceda, en el Líder de Domeyko y en la bajada al hospital y en el Mall Vivo Coquimbo, para quienes deseen apoyar a la institución”, explicó.