CIENCIA

"La hormona del estrés aumenta": el sonido inaudible que provoca terror

Descubre cómo el infrasonido, ondas sonoras que el oído no capta, dispara el cortisol y genera ansiedad en lugares supuestamente embrujados según la ciencia.
viernes 01 de mayo de 2026

Una inquietud repentina, la piel de gallina sin motivo aparente o la sensación de una presencia en una habitación vacía han sido atribuidas históricamente a lo paranormal. Sin embargo, la ciencia propone una respuesta física: el infrasonido. Se trata de ondas sonoras que viajan por debajo de los 20 hercios, el límite mínimo de lo que el oído humano puede procesar, pero que el cuerpo detecta de formas inesperadas.

Estas frecuencias están presentes en la vida cotidiana, desde sistemas de ventilación y tráfico vehicular hasta fenómenos de gran magnitud como terremotos o tormentas. Aunque no las escuchamos conscientemente, una investigación reciente publicada en Frontiers in Behavioral Neuroscience confirma que nuestro organismo reacciona ante ellas con estrés fisiológico.

El psicólogo Rodney Schmaltz, de la Universidad MacEwan en Canadá, lideró un experimento con 36 voluntarios. Los participantes fueron ubicados en una sala para escuchar música relajante o sonidos inquietantes durante cinco minutos. Sin que ellos lo supieran, la mitad del grupo fue expuesta a infrasonidos de 18 Hz generados por subwoofers ocultos. Los resultados fueron reveladores: quienes estuvieron bajo el efecto de estas ondas se mostraron más irritables y perdieron interés en la música.

"Quienes escucharon el infrasonido se declararon más irritables, describieron la música como más triste y mostraron menor interés en lo que oían"

El hallazgo más contundente provino de las muestras de saliva. Los datos arrojaron que los niveles de cortisol, la hormona que el cuerpo segrega ante situaciones de alerta o peligro, eran significativamente más altos en los sujetos expuestos al infrasonido. Lo curioso es que nadie pudo notar que el sonido estaba ahí; incluso aquellos que creyeron escucharlo no mostraron cambios si no estaban realmente ante la frecuencia inaudible.

Este fenómeno ofrece una base científica para los llamados lugares "embrujados". En edificios antiguos, la vibración de tuberías o extractores de aire puede generar este tipo de ondas. Schmaltz explica que, si una persona entra a un sitio cargado de infrasonido y ya posee la sugestión de que el lugar tiene una historia oscura, su cuerpo interpretará el estrés físico como una experiencia sobrenatural.

Un caso emblemático citado por la revista IFLScience ocurrió en 1988 con el científico Vic Tandy. Mientras trabajaba en un laboratorio supuestamente habitado por fantasmas, llegó a ver una figura gris. Tras investigar una lámina de aluminio que vibraba sola, descubrió que un extractor de aire recién instalado emitía ondas de baja frecuencia. Al apagar el equipo, los "espíritus" desaparecieron para siempre.

Actualmente, los investigadores buscan determinar si la exposición prolongada a estas frecuencias invisibles podría tener efectos crónicos en la salud, más allá de los picos momentáneos de cortisol y la sensación de miedo inexplicable.