Un grave problema a abordar
Informalidad laboral en la región supera promedio nacional
Según la Encuesta Nacional de Empleo elaborada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la Tasa de Desocupación Regional mostró un descenso anual de 1,1 puntos porcentuales, ubicándose en un 8,1% en el periodo enero-marzo 2026. La cifra se explica principalmente debido a que el alza de la fuerza de trabajo (4%) fue menor a la presentada por las personas ocupadas (5,2%).
Sin embargo, para la seremi del Trabajo y Previsión Social de la Región de Coquimbo, Andrea Barrera, el actual escenario del empleo regional es delicado, especialmente, en lo que se refiere a la ocupación informal, que alcanzó el 30,7% en la región, superando el promedio nacional.
“La informalidad sigue siendo una preocupación estructural, especialmente porque afecta con mayor intensidad a las mujeres, alcanzando un 32,9%, lo que evidencia brechas de género que debemos abordar con mayor decisión”, afirmó.
En esa línea, la seremi también enfatizó la necesidad de fortalecer la calidad del empleo. “Si bien el crecimiento de la ocupación en este trimestre ha sido liderado por el empleo asalariado formal, aún vemos un aumento en el número de personas ocupadas informales, lo que nos obliga a redoblar esfuerzos en fiscalización, capacitación y generación de empleos con mayor protección social”, agregó.
En ese sentido, la autoridad defendió la ley de Reconstrucción Nacional impulsado por el gobierno, asegurando que “iniciativas de reactivación económica, fortalecimiento del empleo formal y apoyo a sectores productivos estratégicos son fundamentales para enfrentar los desafíos que aún persisten en la región, especialmente en materia de informalidad y brechas laborales”.
Como gobierno, agregó, "nuestro foco estará en avanzar hacia un mercado laboral más inclusivo, con empleos formales, estables y con derechos. Para ello, seguiremos impulsando políticas públicas orientadas a la empleabilidad, la capacitación pertinente y el fortalecimiento de sectores productivos clave para la región”.
Respecto a otros datos que arroja el documento del INE, se destaca que las personas ocupadas aumentaron un 5,2% (20.060 personas más), registrando aumentos consecutivos desde febrero-abril de 2024, totalizando 404.220 personas, mientras que las personas desocupadas descendieron en 8,3% (3.230 personas menos) en doce meses, totalizando 35.620 personas.
Las mayores tasas de desocupación se registraron en las regiones de Biobío (10%), Valparaíso (9,8%) y Metropolitana (9,6%), mientras que Coquimbo (8,1%) ocupó el noveno lugar. En tanto, las menores tasas fueron registradas por las regiones de Aysén (4,8%) y Magallanes (6,6%).
Problema estructural
Consultado por estos datos, Ricardo Guerrero, gerente de la Corporación Industrial para el Desarrollo Regional de Coquimbo (CIDERE), señaló que “es evidente que tenemos una situación de estancamiento económico y del empleo. Así lo muestran las cifras recientes de desocupación nacional y el Índice Mensual de Actividad Económica, que reflejó una caída de 0,3% en el primer trimestre del año”.
Según el dirigente gremial, existe una debilidad estructural en la creación de empleos asalariados formales, "que difícilmente se va a superar mientras la economía no despegue. Por eso es tan importante el paquete legislativo denominado Ley de Reconstrucción que se debate en el Congreso Nacional, pues necesitamos un golpe de timón potente, máxime en un escenario internacional tan incierto como el actual”.
Y es que, a su juicio, esta situación permite la aparición de condiciones propicias para que proliferen las actividades informales, "adonde acuden muchas personas ante la falta de empleos formales y por la posibilidad de obtener mejores ingresos a corto plazo – dado que no se pagan impuestos ni leyes sociales – y evitar los horarios laborales fijos. Por desgracia, esos factores pueden ser particularmente atractivos para mujeres, quienes suelen afrontar obligaciones familiares que les dificultan insertarse en empleos formales”.