ante la “U” en Santa Laura
Coquimbo Unido va por su victoria 17 y por el récord absoluto del fútbol chileno
Coquimbo Unido vive días dorados. El flamante campeón del fútbol chileno, afrontará este martes 2 de diciembre su último partido de visita en la temporada, nada menos que ante Universidad de Chile en el estadio Santa Laura, con la opción de escribir una página inédita en la historia del balompié criollo de alcanzar su victoria número 17 consecutiva, lo que lo convertiría en el equipo con más triunfos seguidos en la Primera División.
Hoy, los aurinegros ya igualaron la marca que por más de seis décadas perteneció en solitario al mítico Ballet Azul, que entre 1963 y 1964 consiguió 16 festejos consecutivos. Coquimbo hizo lo propio tras vencer en un dramático clásico a Deportes La Serena, victoria que simbolizó la consolidación definitiva de un campeón que no ha bajado la guardia pese a asegurar el título con cuatro fechas de anticipación, algo que se ha logrado solamente en una temporada, lo que en el puerto, aseguran, tiene mayor relevancia que lo hecho hace seis décadas por ese equipazo azul.
La plantilla lo sabe y así lo reconoce el propio camarín. “Queremos seguir viviendo este momento y mantener el rendimiento. El partido será exigente por el nivel de Universidad de Chile, pero llegamos bien y mentalizados”, señaló el zaguero, Bruno Cabrera, uno de los pilares del mejor Coquimbo de todos los tiempos.
UN CAMPEÓN QUE NO NEGOCIA
En tanto, el técnico Esteban González ha reiterado internamente que el enfoque no cambiará, entendiendo que sus jugadores tienen como único norte, ganar, competir y cerrar el año en lo máximo.
Para este duelo, el entrenador no tendría bajas y repetiría la estructura que utilizó en el clásico regional, con la principal novedad del regreso a la titularidad del panameño Cecilio Waterman, goleador y figura, quien entraría por Nicolás Johansen.
El canterano Martín Mundaca volverá a ocupar la banda izquierda para cumplir con el reglamento de minutos sub 21, mientras que jugadores como Diego Sánchez, Matías Palavecino, el capitán Sebastián Galani, Bruno Cabrera, Francisco Salinas y el propio Waterman continúan siendo la columna vertebral de un cuadro implacable.
“Queremos ganar todo. Es hermoso haber sido campeones cuatro fechas antes, pero también queremos dejar un récord imborrable. Vamos con todo”, enfatizó Salvador Cordero, quien vive sus últimos partidos con la camiseta aurinegra, pues aún no conversa sobre qué pasará en 2026.
Coquimbo Unido llega al Santa Laura con una la valiosa victoria 2-1 sobre La Serena en el cuerpo, mientras que Universidad de Chile lo hará tras su trabajado triunfo en Rancagua. Será un partido de objetivos diametralmente distintos, pero con un denominador común: ambos están obligados a ganar.
El último antecedente entre ambos se remonta al 15 de junio, cuando Coquimbo ganó por 1-0 en el Sánchez Rumoroso con gol de Manuel Fernández, en un compromiso donde ya asomaban señales del fútbol que terminaría coronando a los aurinegros.
LA “U” SE JUEGA SU PROPIO CAMPEONATO
Al frente estará una Universidad de Chile necesitada. Los azules vienen de tres triunfos consecutivos tras quedar eliminados de la Sudamericana, incluyendo un valioso 1-0 sobre O’Higgins que los mantiene en zona de clasificación a la Libertadores. Sin embargo, dependen estrictamente de sumar de a tres para acortar la distancia con Universidad Católica y pelear por el Chile 2 para la Libertadores próxima.
Entre sus nombres destacados asoman Charles Aránguiz, referente absoluto en el mediocampo, y Leandro Fernández, quien ha recuperado el nivel que lo llevó a ser figura en Ñuñoa y que hoy es clave en el repunte laico.
El duelo, además, llega marcado por una verdadera bomba mediática luego que en la previa, el técnico Gustavo Álvarez sorprendió al anunciar que, a su juicio, “lo más saludable para la ‘U’ es un cambio de entrenador”. Sus declaraciones, cargadas de autocrítica y desgaste, sacudieron al club en la antesala de un choque que podría definir buena parte del ánimo azul para el cierre de temporada.
“Si los recursos y los objetivos no van de la mano, esa diferencia la paga el entrenador y la sufre el hincha. Creo que lo mejor para el próximo año es que Universidad de Chile cambie de entrenador”, expresó, aunque aclaró que no estaba renunciando, sino manifestando su convicción deportiva.