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Las economías digitales de Chile crecen en lugares inesperados
Las economías digitales en Chile han alcanzado un punto de inflexión. Aunque comenzó en los principales centros urbanos ahora se ha extendido a zonas menos esperadas del país. La estrategia nacional a largo plazo de Chile, la estabilidad del mercado y la amplia infraestructura digital han permitido que este crecimiento se extienda más allá de la capital.
Si bien Santiago sigue siendo un punto clave para la inversión digital, la verdadera sorpresa es la rápida adaptación y los beneficios que se derivan de este cambio en las regiones más pequeñas. La cobertura de internet supera ya el 90%, y con el despliegue completo del 5G y las múltiples redes de fibra óptica, los servicios en línea son ya un estándar incluso en zonas remotas. Este mayor alcance ha permitido que las herramientas digitales se extiendan a sectores como el comercio, la logística, las finanzas y el entretenimiento.
Un plan digital con objetivos medibles
Chile ha adoptado un enfoque claro y estructurado para el crecimiento digital. El gobierno ha establecido objetivos detallados en múltiples plazos. Uno de los objetivos más importantes es la capacitación digital. Se espera que 10.000 empresas al año reciban capacitación en habilidades digitales, lo que brindará a las pequeñas y medianas empresas un mejor acceso a las herramientas en línea.
También se presta atención a los sectores empresariales que probablemente definirán la economía del futuro. Se proyecta que las compañías de inteligencia artificial, ciberseguridad, análisis de datos y robótica representarán el 5% de las empresas para finales de 2025. Se espera que esta cifra llegue hasta el 15% en 2035. Para apoyar esta situación, la financiación de startups a través de fondos de inversores aumentará del 0,2% al 0,3% del PIB.
Estos objetivos forman parte de un esfuerzo nacional coordinado que vincula la adopción de tecnología con el crecimiento económico. En lugar de depender únicamente de empresas extranjeras, Chile también quiere fortalecer su sector digital local y generar empleos a largo plazo en áreas como el software, el soporte informático y los servicios de datos.
El entretenimiento en línea adquiere un papel más importante
El entretenimiento en línea es ahora uno de los segmentos más activos de la economía digital chilena. Gracias a las confiables redes de alta velocidad en la mayor parte del país, el streaming es muy común. Chile cuenta actualmente con 35 plataformas de streaming con más de 60.000 contenidos disponibles. Esto lo sitúa cerca de mercados más grandes de la región, como Colombia y Argentina.
Servicios como YouTube, Netflix, HBO Max, Disney Plus y Chilevisión son los más visitados del país, lo que refleja una combinación de demanda global y local. Junto con el streaming, los juegos en línea también han crecido a un ritmo acelerado. En los últimos años, las plataformas de casinos en línea se han convertido en uno de los segmentos más solicitados en este ámbito. Una marca importante como el 32Red casino ha entrado en escena, no solo como un servicio, sino como parte de un cambio más amplio hacia la regulación.
Este tipo de actividad ha planteado la necesidad de normas y marcos legales más claros. Con una regulación adecuada, las plataformas pueden contribuir al crecimiento del empleo en áreas como el desarrollo de videojuegos y la ciberseguridad. El auge de los juegos en línea regulados demuestra que el entretenimiento puede contribuir a la expansión económica.
Una infraestructura más sólida facilita un acceso más amplio
La importante inversión de Chile en infraestructura digital también ha hecho posible esta expansión. El país cuenta con varios cables submarinos que lo conectan con redes internacionales, como Curie, Mistral, SAC y SAm-1. El cable Humboldt, una vez completado, será el primero en conectar Sudamérica con el Pacífico Sur y mejorará todavía más el acceso.
Dentro del país, se han desarrollado varias redes de fibra óptica, como el proyecto Nacional de Fibra Óptica, Fibra Óptica Tarapacá y Fibra Óptica Austral. También existen proyectos privados como el Cable Prat, y se está planificando un futuro Cable Antártico.
Todo esto ha dado como resultado que Chile tenga una cobertura 5G del 91% en todo su territorio. Los servicios satelitales están ahora disponibles en zonas donde el cable no es posible. La mayoría de los hogares prefieren conexiones de fibra de alta velocidad, y más del 73% de los usuarios de internet fijo ya utilizan la fibra.
Este alcance permite que casi cualquier región acceda a servicios digitales, incluidos los relacionados con el trabajo, el comercio, la salud y los medios de comunicación en línea.