Un nuevo comienzo
¿Qué anhelas para este 2026? Vecinos y turistas expresan sus sueños
Por: Romina Onel
El inicio de un nuevo año suele marcar un punto de inflexión en la vida de las personas. Es un momento para detenerse, reflexionar sobre lo vivido y proyectar los anhelos que acompañarán los meses venideros. En ese ejercicio íntimo y colectivo, el 2026 se presenta como una hoja en blanco donde se mezclan esperanzas personales, aspiraciones familiares y deseos compartidos sobre el rumbo del país y la región.
Con ese espíritu, el equipo de Diario El Día recorrió el borde costero durante las primeras horas de este año y conversó con vecinos y turistas que disfrutaban del borde costero, para conocer cuáles son las principales expectativas con las que reciben este nuevo ciclo.
LA CALLE HABLA
Entre quienes compartieron su visión estuvo el periodista económico Javier Soriano, quien llegó desde Santiago para pasar sus vacaciones en la Región de Coquimbo. Desde una mirada tanto personal como profesional, Soriano expresó que “anhelo mucha salud, amor y felicidad, también un traslado a otro país”.
Más allá de lo personal, su reflexión se extendió al escenario nacional, donde destacó la importancia de generar condiciones de estabilidad económica y confianza. “Para Chile deseo estabilidad, que vuelvan a invertir los capitales extranjeros aquí, que se active el mercado asiático, el mercado inmobiliario; de hecho, el Banco Central ya bajó las tasas y eso va a abrir mercados para que los jóvenes puedan comprarse sus primeras viviendas, y eso implica estabilidad en la economía”, agregó.
Una mirada más cotidiana, centrada en las emociones y el disfrute del presente, fue la que entregó Aldrin Martoq, informático de profesión, quien se encuentra de visita en La Serena junto a su hermana. Al referirse a sus deseos para este año, señaló que “espero que este año seamos muy felices y disfrutemos mucho más de las cosas”.
No obstante, también abordó el futuro desde una perspectiva productiva, subrayando la necesidad de fortalecer la innovación y el desarrollo interno. “A mí me gustaría que se innovara mucho más en Chile y que aumente la producción local, y para eso hay que invertir más, no solamente del Estado, también los privados”, sostuvo.
Su hermana, Carolina Martoq, compartió una visión similar, poniendo el énfasis en el bienestar familiar y social. “Deseo salud para toda mi familia, trabajo, prosperidad y felicidad para el mundo entero, porque creo que a las personas les falta alegría para enfrentar las cosas”, afirmó.
Al profundizar en su mirada sobre el país, Carolina planteó la importancia de avanzar sin retrocesos ni divisiones. “Me gustaría que se cumplieran las cosas que han dicho los políticos, pero que no se quiten los beneficios sociales ni las cosas que se han ganado. Creo que la clave está en seguir construyendo, sin polarizar las cosas, independiente de que ahora hay un Gobierno de derecha y antes era de izquierda”, recalcó.
Desde el ámbito académico, el estudiante de Ingeniería Civil Industrial de la Universidad Católica del Norte, Pablo Contreras, expresó que sus principales metas para este año están ligadas a su formación profesional, aunque sin perder de vista el contexto social. “Mi objetivo para este año es netamente académico, terminar mi carrera, pero también me gustaría que este año trajera más seguridad para mí, mi familia y el resto; además, creo que sería importante que se invirtiera en la innovación”, comentó.
Una visión que combina objetivos personales y preocupaciones colectivas fue la que entregó Myrtha Morín, estudiante de Técnico en Farmacia de Inacap, quien destacó la importancia de avanzar hacia una sociedad más equitativa. “Para este 2026 a mí me gustaría que toda mi familia esté muy bien, terminar mi carrera, encontrar un trabajo, tener salud y prosperidad. También me gustaría que toda la ciudadanía tuviera la seguridad que siempre ha deseado, que todo esté más ordenado y que la economía sea justa e igualitaria para todas las personas, que tengan más oportunidades”, manifestó.
PROSPERIDAD
La conversación también incluyó miradas desde el extranjero. La abogada María Quiroga, de nacionalidad argentina y de visita en la región, expresó su deseo de que el nuevo año traiga mejoras compartidas a ambos lados de la cordillera. “Yo soy de Argentina, y espero que este año traiga mucha prosperidad para ambos países, mucho trabajo, seguridad y felicidad”, señaló.
En la misma línea, la odontóloga María Alejandra Salis, también proveniente de Argentina, subrayó la relevancia de fortalecer el desarrollo productivo a nivel regional y continental. “Para mí lo primero es la salud, pero también creo que en toda Latinoamérica se necesita más industria y puestos de trabajo calificados”, enfatizó.