Se analizó 756 millones de perfiles en redes sociales

Ni alcohol ni carrete: informe revela el auge del contenido NSFW en la Generación Z

Parece que los días de gloria de las “previas” interminables y el consumo excesivo de alcohol están quedando en el retrovisor para los jóvenes de hoy.
CEDIDA
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martes 24 de febrero de 2026

Un nuevo y revelador informe ha sacado a la luz una tendencia que está redefiniendo el tiempo libre de la Generación Z (nacidos entre 1997 y 2012): están cambiando el vaso de trago por el scroll infinito, con un marcado aumento en el consumo de contenido “No Apto Para el Trabajo” (NSFW, por sus siglas en inglés) y material explícito en redes sociales.

Este cambio de conducta no solo responde a una moda pasajera, sino a una transformación en cómo los nativos digitales gestionan su privacidad y su entretenimiento.

Al consumir material sensible o explícito en plataformas como X (anteriormente Twitter), la huella digital se convierte en una preocupación mayor que en generaciones pasadas. 

Ante la exposición de sus hábitos de navegación, muchos usuarios han comenzado a investigar herramientas de ciberseguridad para mantener el anonimato. Entender cómo funciona una VPN es clave en este contexto, ya que esta tecnología cifra la conexión y oculta la dirección IP, permitiendo a los usuarios navegar sin que su proveedor de internet o terceros monitoreen qué tipo de contenido están consumiendo en la intimidad de sus pantallas.

El adiós a la cultura del exceso

Según los datos recopilados, que analizó 756 millones de perfiles en redes sociales utilizando inteligencia artificial, la Generación Z está bebiendo significativamente menos que los Millennials y la Generación X a su misma edad. Las razones son multifactoriales, pero destacan la conciencia sobre la salud mental y el alto costo de la vida. 

En un país como Chile, donde el precio de salir a un bar o comprar alcohol ha subido considerablemente, los jóvenes están optando por cuidar su dinero y su bienestar físico.

Anthony Noskov, fundador de Socialprofiler, señaló que esta es la primera vez que se puede cuantificar la diferencia entre lo que los estadounidenses dicen que les importa y lo que realmente hacen en línea. El estudio sugiere que el miedo a perder el control y ser grabados en situaciones comprometedoras (para luego acabar viralizados en TikTok) ha hecho que el consumo de alcohol en público pierda su atractivo. 

En su lugar, han surgido alternativas como bares sobrios y el consumo de “mocktails” (cócteles sin alcohol), una tendencia que poco a poco empieza a resonar en la vida nocturna local.

Un giro inesperado en el consumo digital 

Lo más llamativo del informe es la disparidad de género en el consumo de contenido digital. 

Contrario a los estereotipos tradicionales, el estudio encontró que las mujeres jóvenes de la Generación Z (entre 18 y 26 años) muestran un mayor interés en seguir cuentas de contenido maduro o NSFW en X en comparación con sus contrapartes masculinas. 

Noskov explicó que, dado que plataformas como Instagram o TikTok prohíben el contenido explícito, X se ha convertido en el refugio para este tipo de material, y las cifras indican una curiosidad digital estadísticamente significativa por parte del público femenino.

Por otro lado, los hombres jóvenes parecen estar menos interesados tanto en la fiesta como en la pornografía tradicional en comparación con sus predecesores. 

El informe destaca que este grupo demográfico está pasando por una especie de recesión de la libido social, prefiriendo otras formas de entretenimiento digital o videojuegos antes que salir a buscar interacciones físicas en el contexto del carrete.

Salud mental y el aislamiento digital

Detrás de estas estadísticas hay un trasfondo más complejo relacionado con la soledad y la salud mental. El Cirujano General de EE. UU. ha advertido sobre una “epidemia de soledad”, señalando que el tiempo que los jóvenes pasan con amigos en persona ha disminuido en las últimas dos décadas. Sybil Marsh, médica especializada en adicciones, comenta que para las generaciones anteriores beber era una insignia de madurez, pero hoy los jóvenes tienen una gama más amplia de formas para relajarse, muchas de las cuales son solitarias y digitales.

Mientras los Millennials siguen buscando riesgos financieros en criptomonedas y acciones, la Generación Z parece estar buscando dopamina en la seguridad de sus habitaciones. 

Este comportamiento plantea interrogantes sobre el futuro de la socialización. Si bien es positivo que disminuya el consumo de alcohol y sus riesgos asociados, el aumento del aislamiento y el consumo de contenido explícito sugiere que la forma en que los chilenos más jóvenes se relacionan con su entorno y su propia sexualidad está cambiando hacia lo virtual.