ECONOMÍA

"Si hay jefe y horario": el dilema de los honorarios ante las 42 horas

La reducción de la jornada laboral a 42 horas genera dudas entre quienes emiten boletas de honorarios. Sepa quiénes acceden al beneficio y cómo se aplica.
lunes 27 de abril de 2026

Desde el pasado domingo 26 de abril, Chile dio un nuevo paso en la implementación gradual de la normativa que busca reducir el límite legal de trabajo semanal. Tras el debut de la medida que bajó la carga de 45 a 44 horas, hoy la Ley 21.561 establece una nueva disminución obligatoria, fijando el tope en 42 horas semanales.

Esta modificación, que continuará su progresión en 2026 y 2028 hasta alcanzar las 40 horas, ha generado una división en el sector productivo. Mientras los trabajadores celebran la ganancia de tiempo personal, diversos gremios empresariales han manifestado reparos ante lo que consideran una baja flexibilidad en el marco legal vigente para adaptar sus turnos y operaciones.

Es fundamental precisar que este beneficio está diseñado exclusivamente para quienes se rigen por el Código del Trabajo. Esto incluye a las trabajadoras de casa particular puertas afuera, pero deja al margen a los funcionarios públicos bajo estatutos especiales —quienes mantienen las 44 horas— y a quienes prestan servicios bajo la modalidad de honorarios sin subordinación.

"La ley excluye explícitamente a gerentes, administradores y apoderados con facultades de administración, además de todos aquellos que trabajen sin fiscalización superior inmediata por la naturaleza de sus labores"

Respecto a la implementación práctica, la norma prioriza el común acuerdo entre el empleador y el trabajador o sus sindicatos. Fernando Monsalve, académico de Derecho en la UCSC, aclara que ante la falta de consenso, la Dirección del Trabajo ya definió criterios: en semanas de cinco días, se debe restar una hora al final de dos jornadas distintas; en semanas de seis días, la rebaja es de 50 minutos en dos días y 20 minutos en un tercero.

Una de las mayores interrogantes surge con quienes emiten boletas de honorarios. Aunque formalmente están fuera, Camila Cárdenas, socia de SoyHonorario, advierte que la realidad contractual puede decir lo contrario.

"Muchos creen que por boletear no tienen derechos, pero si hay un jefe, un horario y obligaciones permanentes, la ley laboral podría aplicarse igualmente"

En estos escenarios de "falso honorario", el trabajador tiene la facultad de solicitar el reconocimiento de la relación laboral, accediendo a vacaciones, cotizaciones y al propio límite de jornada. Además, la nueva legislación restringe el uso del Artículo 22, limitándolo solo a la alta gerencia o funciones que, por esencia, no permitan supervisión inmediata, cerrando la puerta a abusos en la disponibilidad horaria.