ANIMALES

Qué palabras entienden perros y gatos: la ciencia lo confirma

Estudios científicos detallan cómo perros y gatos asocian sonidos a acciones clave en su rutina. Descubra cuáles son esos términos que provocan reacciones inmediatas en su hogar.
lunes 27 de abril de 2026

La impresión de que nuestras mascotas, perros y gatos, entienden cada vez mejor las palabras que les decimos tiene fundamento científico. Diversos estudios y expertos confirman que los animales pueden reconocer y asociar vocablos frecuentes con acciones específicas de su día a día, desencadenando respuestas casi inmediatas.

Términos como ‘paseo’, ‘siéntate’, ‘ven’ o ‘comida’ son algunos de los que más fácilmente captan. Según el médico veterinario y gerente general de Inaba Chile, Axel Haleby, esto se debe a que tanto perros como gatos poseen un oído considerablemente más sensible que el humano. Esta agudeza auditiva les permite no solo percibir sonidos distantes, sino también identificar palabras y vincularlas a una acción posterior muy clara.

Haleby añade que si estas asociaciones se refuerzan positivamente y se complementan con recompensas, el nivel de comprensión del animal puede aumentar significativamente con el tiempo. El especialista destaca cómo ciertas palabras llegan a modificar su conducta de manera patente.

El llamado “efecto Churu” es un ejemplo popular, especialmente entre los felinos, quienes reaccionan con entusiasmo al oír la palabra porque la asocian a un premio comestible muy apreciado. Este fenómeno, según Haleby, ya se está replicando en perros que conocen y disfrutan de estos snacks húmedos.

“La palabra ‘Churu’ está comenzando a lograr la misma reacción en perros, cuando estos ya conocen de qué se trata y han podido probar estos snacks húmedos, que los divierten e hidratan. Cuando un perro escucha ‘Churu’, sabe que su tutor le está ofreciendo un tiempo de calidad para disfrutar juntos”, explica el veterinario.

El aprendizaje en mascotas no solo se basa en el afecto, sino también en la conveniencia. Los animales pueden anticipar una recompensa tras realizar una acción, como hacer sus necesidades en el sitio correcto o no salirse de control durante un paseo. Esto se relaciona con sus habilidades cognitivas, que les permiten asociar acciones con consecuencias, un principio fundamental del adiestramiento canino.

Un estudio de la Universidad de Dalhousie en Canadá reveló que los perros comprenden un promedio de 89 palabras, con ejemplares excepcionalmente inteligentes superando las 200. Las más comunes incluyen ‘siéntate’, ‘ven’, ‘abajo’, ‘quieto’, ‘espera’, ‘no’, ‘bien’, ‘premio’, ‘comida’ y ‘pelota’. No obstante, los investigadores aclaran que los canes asocian estos sonidos a acciones y recompensas repetidas, más que a una comprensión semántica profunda.

En cuanto a los gatos, si bien no hay cifras exactas sobre el número de palabras que entienden, estudios publicados en Scientific Reports y Animal Cognition indican que identifican sonidos humanos, reconociendo especialmente su propio nombre y distinguiendo voces que se dirigen a ellos. A diferencia de los perros, su falta de respuesta visible no implica incomprensión.

Los felinos asocian sonidos con situaciones concretas, como la hora de comer, la apertura de una puerta o el tono de voz de una persona, según consigna Infobae. La etóloga Sonia Campa señala que los gatos también interpretan nuestras intenciones y órdenes a través de la postura, el tono de voz y la distancia corporal. Para ellos, construir confianza y mantener una rutina con señales claras es más efectivo que buscar obediencia pura.