Llaman a reforzar el control en Chile
Alerta por asma en Chile: 1 de cada 10 podría padecerla sin saberlo
En el marco del Día Mundial del Asma, que se conmemora este 5 de mayo, especialistas advierten que hasta 1 de cada 10 personas en Chile podría vivir con esta enfermedad respiratoria crónica, muchas veces sin diagnóstico. Frente a este escenario, hacen un llamado a reforzar la educación, el uso correcto de inhaladores y el control médico oportuno para evitar crisis y hospitalizaciones.
El asma es una patología que provoca inflamación y estrechamiento de las vías respiratorias, generando síntomas como dificultad para respirar, sibilancias, tos persistente y sensación de opresión en el pecho. Si bien puede presentarse a cualquier edad, es especialmente frecuente en niños y adolescentes, aunque también afecta a adultos, en muchos casos sin que exista un diagnóstico formal.
Uno de los principales problemas, según los expertos, es la subestimación de la enfermedad. Muchas personas normalizan los síntomas o los atribuyen a otras causas, lo que retrasa la consulta médica y dificulta un tratamiento adecuado. Esto puede derivar en crisis asmáticas de mayor gravedad, con impacto directo en la calidad de vida e incluso riesgo de complicaciones.
En este contexto, el uso correcto de inhaladores es clave. Sin embargo, diversos estudios han demostrado que un alto porcentaje de los pacientes no utiliza adecuadamente estos dispositivos, reduciendo la efectividad del tratamiento. Por ello, se insiste en la importancia de recibir una adecuada instrucción por parte de profesionales de la salud, así como en la necesidad de controles periódicos que permitan ajustar la terapia según la evolución de cada paciente.
Asimismo, factores ambientales como la contaminación del aire, el polvo, el humo del tabaco, los cambios de temperatura y la presencia de alérgenos pueden gatillar o agravar los síntomas, por lo que también se recomienda adoptar medidas preventivas en el entorno cotidiano.
El llamado de los especialistas es claro: el asma es una enfermedad controlable si se diagnostica a tiempo y se sigue un tratamiento adecuado. La educación, el acceso a atención médica y el compromiso del paciente son fundamentales para reducir el impacto de esta patología y mejorar la calidad de vida de quienes la padecen.