Victoria Cartes Ramos, comisaria de Vicuña
“El robo con violencia se ha incrementado más de lo normal en Vicuña”
La comuna de Vicuña enfrenta una realidad particular en materia de seguridad. A la alta afluencia de turistas durante distintas épocas del año se suma la extensa ruralidad del territorio, lo que muchas veces dificulta la respuesta rápida ante emergencias o delitos que ocurren en sectores apartados.
En conversación con Diario El Día, la capitán de Carabineros y comisario de la Quinta Comisaría de Vicuña, Victoria Cartes Ramos, explicó cuáles son los delitos que más preocupan actualmente, cómo enfrentan el aumento del narcotráfico y de qué manera coordinan el trabajo policial en localidades alejadas.
La oficial también se refirió a los cambios que ha experimentado Carabineros respecto al rol de las mujeres dentro de la institución y a los desafíos de ejercer labores de mando siendo madre.
—En materia de seguridad, ¿qué es lo más complicado que enfrentan en Vicuña?
“Lo más complejo tiene relación con la sustracción de especies desde fundos y predios agrícolas, lo que se tipifica como robo en lugar no habitado por tratarse de espacios abiertos. Es una situación difícil por varios factores: muchas veces los propietarios no cuentan con medidas de seguridad y, además, por la extensión de los terrenos, los robos se detectan recién cuando hacen revisiones más detalladas. Lo que más sustraen son productos agrícolas como uva, tomates o papas”.
—¿Cómo abordan la gran cantidad de turistas en época estival desde el punto de vista de la seguridad?
“En temporadas de alta demanda, como verano o Fiestas Patrias, contamos con apoyo de distintos destacamentos y escuelas de formación de Carabineros. Recibimos personal de Santiago, Ovalle y otras zonas del país que nos ayudan a reforzar los servicios preventivos y de fiscalización. Además, trabajamos coordinadamente con unidades especializadas como OS7, OS9, SEBV y LABOCAR, que se van rotando según las necesidades”.
—Los principales delitos ¿tienen más relación con el área rural que con la ciudad?
“Normalmente sí, pero actualmente se está dando una situación bastante inusual. A través de nuestros análisis semanales hemos detectado un aumento preocupante de los robos con violencia, algo poco común para la realidad de Vicuña. Históricamente predominaban los robos en lugares no habitados, especialmente en sectores rurales, pero hoy el robo con violencia ha crecido más de lo normal en comparación con años anteriores”.
—¿Cómo desarrollan el trabajo policial en una comuna con alta ruralidad?
“Tenemos un trabajo muy coordinado con la Oficina de Integración Comunitaria, porque ellos mantienen contacto permanente con juntas de vecinos y dirigentes de distintos sectores. Eso nos permite conocer de manera más directa los problemas que afectan a cada localidad y actuar preventivamente. También nos preocupa el tema del maltrato animal, algo que muchas veces conocemos gracias a las denuncias de vecinos más que por patrullajes. La ruralidad implica dificultades importantes, porque hay sectores muy apartados donde llegar toma tiempo. Por eso ha sido fundamental contar con más motos policiales, ya que facilitan el acceso a lugares complejos y reducen los tiempos de respuesta”.
—¿Son menos recurrentes hoy los delitos de abigeato?
“Sí, son menos frecuentes. Lamentablemente también influye que hoy hay menos animales en los sectores rurales, principalmente por la escasez hídrica y la falta de alimento para el ganado. Eso ha incidido en una disminución de este tipo de delitos”.
—¿Tiene una carga extra ser mujer y uniformada cuando hay hijos de por medio?
“Creo que en cualquier trabajo existe una carga adicional cuando una es madre. Evidentemente se hace más difícil, pero mucho depende del apoyo y la comprensión de las jefaturas. En mi caso, he tenido la fortuna de contar con superiores que entienden el tema de la maternidad y entregan facilidades. Compatibilizar trabajo y maternidad es difícil, pero se puede, y la clave está en que exista comprensión para poder dar lo mejor en ambos roles”.
—¿Es más difícil ser mujer carabinera que hombre carabinero?
“Antes sí era mucho más difícil, porque el machismo dentro de Carabineros era muy marcado. A las mujeres se les destinaba principalmente a atender menores o mujeres. Hoy eso ha cambiado muchísimo y las posibilidades son mucho más amplias. Actualmente hay mujeres incluso en el GOPE, algo que antes era impensado. Si bien existen diferencias físicas entre hombres y mujeres, el acceso a especializaciones y oportunidades ya no tiene las limitaciones de antes. Hoy la mujer tiene más espacios para desarrollarse dentro de la institución”.
—Cuando una mujer tiene grado y mando, ¿existen dificultades para que se respeten sus órdenes?
“No, en ese aspecto no hay diferencias. Los carabineros son respetuosos con las mujeres y las órdenes se cumplen. Lo que sí ocurre hoy es que existe más diálogo y el personal pregunta más el por qué de ciertas decisiones, tanto administrativas como procedimentales. Y eso está bien, porque todo debe tener fundamentos y uno como jefe tiene que saber explicarlos”.
—O sea, usted manda y se obedece.
“Sí, por supuesto”.
—¿Cómo es la relación con las autoridades en una comuna pequeña?
“Es una relación mucho más cercana y cotidiana. En Vicuña todos nos encontramos permanentemente, ya sea trabajando o en actividades diarias. Eso facilita mucho la comunicación y la coordinación. Podemos conversar directamente con autoridades comunales y tomar decisiones de manera más rápida y colaborativa”.
—¿Les preocupa el ingreso de droga a la zona?
“Sí, nos preocupa bastante. A nivel nacional, este último trimestre los decomisos han sido históricos y en nuestra comuna también hemos desarrollado operativos importantes. Trabajamos coordinadamente con OS7, OS9 y la SIP de la unidad, compartiendo información para detectar posibles organizaciones criminales o cultivos ilegales. Son investigaciones que muchas veces toman tiempo, pero los resultados han sido positivos. Sin duda, es uno de los temas que hoy más nos preocupa”.