En la Región de Coquimbo
Más de $3 mil millones: advierten impacto por recortes presupuestarios a hospitales
Preocupación existe entre dirigentes gremiales y actores ligados al sistema público de salud por el recorte presupuestario aplicado por el gobierno al Ministerio de Salud, medida que a nivel nacional alcanza los $413.193 millones y que, en el caso de la Región de Coquimbo, supera los $3.452 millones.
La reducción impactará directamente a los principales recintos hospitalarios de la conurbación: según estimaciones, el hospital de La Serena enfrentará una disminución cercana a los $1.972 millones, mientras que el Hospital San Pablo de Coquimbo verá reducido su presupuesto en alrededor de $1.480 millones.
Desde el Servicio de Salud Coquimbo, su director, Ernesto Jorquera, aseguró que el ajuste no afectará las prestaciones clínicas a los pacientes y sostuvo que la estrategia estará enfocada en mejorar la eficiencia del sistema.
En esa línea, explicó que se están reforzando procesos de licitación para obtener mejores precios y programaciones en compras, además de optimizar la gestión de recursos humanos, particularmente en materia de licencias médicas, vacaciones y procesos administrativos.
Asimismo, destacó la implementación de sistemas de gestión hospitalaria y de control de compras para evitar sobrestock o déficit de insumos y medicamentos.
Problemas estructurales
Sin embargo, desde los gremios la visión es distinta. El presidente regional del Colegio Médico de Chile, Fernando Carvajal, advirtió que los hospitales ya arrastran un déficit estructural desde hace años y que esta rebaja presupuestaria podría profundizar aún más la crisis financiera y operativa de los recintos asistenciales.
Según indicó, la deuda hospitalaria ya afecta la compra de fármacos, insumos y la mantención de equipamiento, lo que termina retrasando la atención de pacientes. En ese contexto, aseguró que el recorte del 2,5% “impactará claramente sobre la atención”, pese a que desde el gobierno se ha señalado que los ajustes apuntan principalmente a gastos administrativos.
Carvajal enfatizó además que el hospital de La Serena ya mantiene una deuda superior a los $3.500 millones, situación que —afirmó— se volverá aún más compleja con la rebaja cercana a los $2 mil millones anunciada para este año. Respecto al hospital coquimbano, sostuvo que la reducción presupuestaria podría afectar seriamente su capacidad de gestión más allá de agosto.
Golpe para usuarios y trabajadores
Desde la Coordinación Coquimbo de FENPRUSS, en tanto, también manifestaron su preocupación, asegurando que las medidas de ajuste terminarán afectando tanto a usuarios como a funcionarios de la salud pública.
El gremio advirtió especialmente sobre la situación de más de 800 trabajadores a honorarios a nivel regional, muchos de ellos desempeñando funciones clínicas en áreas sensibles como banco de sangre y obstetricia.
“Hoy la salud pública necesita fortalecimiento, inversión y planificación, no medidas de ajuste que terminan afectando listas de espera, contratación de personal y funcionamiento hospitalario”, señalaron desde la organización.
En paralelo, el presidente de la Comisión de Salud y Deportes del Consejo Regional, Lombardo Toledo, sostuvo que la situación de la red asistencial viene evidenciando problemas desde hace años y advirtió sobre falencias en cobertura, equipamiento e insumos.
El consejero regional afirmó que actualmente existen dificultades incluso para atender pacientes postrados, debido a la falta de medios de transporte para equipos de salud domiciliaria, y llamó a abordar el problema “a nivel país y regional” junto a las autoridades competentes.
De esta manera, mientras desde el Servicio de Salud aseguran que el desafío estará en mejorar la eficiencia y evitar impactos en las prestaciones, gremios y autoridades regionales advierten que la reducción de recursos podría terminar repercutiendo directamente en la atención de pacientes y en el funcionamiento de los hospitales públicos de la región.