No descartan nuevas movilizaciones
"Retroceso de 40 años": taxistas critican cambios a normativa de vehículos de app
Una caravana de taxistas recorrió este lunes las calles de La Serena hasta llegar a las inmediaciones de la plaza de armas. ¿El objetivo? Expresar su rechazo a las modificaciones impulsadas por el Ministerio de Transportes al decreto 212, normativa que regula el funcionamiento de taxis y vehículos de transporte público en Chile.
La movilización, que también se replicó en otras ciudades del país, surgió a raíz de los cambios que pretende establecer el ministerio en el reglamento que rige el transporte remunerado de pasajeros, especialmente en cuanto a los requisitos técnicos y de cilindrada para vehículos que operan mediante aplicaciones.
En concreto, los conductores acusan que la modificación permitiría que vehículos del tipo “city car” puedan trabajar en plataformas digitales como Uber sin cumplir, aseguran, con estándares de seguridad exigidos actualmente al transporte regulado.
Al respecto, Carlos Ramírez, taxista coquimbano, señaló que el escenario que enfrentan como rubro ya es complejo debido a la competencia de las aplicaciones, la congestión vehicular y el alza sostenida de los combustibles.
“Autorizan a las empresas de aplicaciones a usar 'city car' y para que nosotros no nos quejemos también nos incluye. Con este nuevo artículo van a aumentar los vehículos de aplicación y vamos a tener que dejar de trabajar porque no nos alcanzará para vivir”, sostuvo el conductor consultado por El Día.
Por su parte, el presidente de la Asociación Gremial de Taxis de la Región de Coquimbo, Luis Dubó, explicó que el conflicto se origina por un decreto que modificaría exigencias actualmente vigentes para los taxis.
“Esta modificación está ingresada a través del decreto 94, donde a nosotros se nos está eliminando la exigencia de cilindrada mínima como seguridad para que los vehículos puedan operar como taxis”, explicó.
Actualmente, explica, la normativa exige una cilindrada mínima de 1.400 centímetros cúbicos para los vehículos que prestan este tipo de servicios. Según Dubó, el cambio abriría la puerta al ingreso masivo de automóviles de menor tamaño.
Además, el dirigente sostuvo que el ministro no puede modificar directamente la denominada “Ley Uber”, ya que ello requeriría tramitación legislativa en el Congreso.
Informalidad
Dubó cuestionó además el argumento del gobierno respecto a la generación de empleo mediante los vehículos de aplicaciones. “Estamos hablando de personas que ya tienen su trabajo, de empleados y miembros de las Fuerzas Armadas y de Orden, gente que trabaja en retail, minería, supermercados y malls, y que después de sus horas laborales sale un rato a trabajar en las aplicaciones”, indicó.
Respecto del porcentaje restante de conductores, Dubó manifestó preocupación por la falta de control sobre quienes operan en estas plataformas. “Más de la mitad son extranjeros de los que no tenemos idea en qué condiciones se encuentran en el país: si están indocumentados, si tienen licencia o si están siendo buscados por la justicia”, señaló.
Asimismo, criticó el sistema tarifario de las aplicaciones, acusando que los precios pueden elevarse considerablemente durante horarios de alta demanda. “Si quiere eso el ministro, la solución es muy fácil: ábranos el parque de taxis, que lo tenemos cerrado y congelado hasta el año 2030”, planteó.
Retorno a los años 80
Otro de los principales argumentos del gremio apunta a la seguridad de los pasajeros, pues Dubó aseguró que la eliminación de la cilindrada mínima permitiría la circulación de vehículos pequeños con mayores riesgos de accidentes.
Según indicó, informes de organismos como Latin NCAP y CONASET advierten sobre mayores riesgos en colisiones severas para este tipo de automóviles.
“Él tiene que ser garante de la protección, seguridad, integridad y vida de las personas que utilizan los servicios de transporte público y privado remunerado de pasajeros”, cuestionó el dirigente, en referencia al ministro Louis de Grange.
A nivel local, en tanto, el dirigente sostuvo que actualmente existen alrededor de 10 mil vehículos operando mediante aplicaciones en La Serena y advirtió que esa cifra podría aumentar significativamente si prospera la modificación.
“Vamos a terminar igual que hace 40 años, cuando cualquier persona podía tomar un vehículo y ponerlo a trabajar como taxi sin importar las condiciones de seguridad”, afirmó el representante de los taxistas locales.
Dubó recordó además que en 2024 ya se había flexibilizado la normativa mediante el decreto 83, reduciendo la cilindrada mínima de 1.500 a 1.400 centímetros cúbicos y permitiendo vehículos con torque y potencia equivalentes.
Puertas abiertas
Ante este escenario, Dubó señaló que “vamos a esperar un plazo para ver qué respuesta tenemos respecto al retiro del decreto 94. Si no, ya se está planificando una movilización”.
Por su parte, el seremi de Transportes y Telecomunicaciones, Marcelo Rojas, confirmó que recibió el petitorio entregado por los taxistas y señaló que será derivado a nivel central.
“Tenemos las puertas abiertas para recibir a todos los gremios, transporte menor y transporte mayor. Todo esto se deriva a nivel nacional para que pueda ser escuchado desde regiones”, advirtió la autoridad.