POLICIAL
"No le importó": acusan negligencia tras trágica muerte de Isidora
En la comuna de Las Condes, la trágica muerte de la pequeña Isidora Constanzo, de solo dos años de edad, ha desencadenado una intensa batalla judicial y un profundo debate sobre la responsabilidad parental. La Fiscalía imputó un cargo de extrema negligencia a su padre, Jorge José Francisco Contanzo Chávez, acusándolo de haber omitido de forma voluntaria el cuidado de la menor mientras dormía bajo los efectos del alcohol en una habitación sin medidas básicas de seguridad.
Durante la audiencia de formalización realizada en el Cuarto Juzgado de Garantía, el fiscal Jorge Reyes Henríquez sostuvo que el imputado generó de manera consciente una situación de alto riesgo al trasladar a su hija a un departamento ubicado en el piso 11, específicamente en un dormitorio que carecía de malla metálica de protección y cuya ventana era de fácil apertura. El persecutor planteó que el actuar del padre demostraba un dolo eventual.
Creemos que el grado de negligencia del imputado es tan extremo que sobrepasa… estamos hablando de una negligencia absolutamente superada por la acción. No queda más que resolver que no le importó la consecuencia. Hay una indiferencia.
De acuerdo con la exposición del Ministerio Público, el imputado continuó durmiendo por aproximadamente 40 minutos después de que se registrara la caída de su hija, sin percatarse de su ausencia. A pesar de los argumentos presentados para acreditar las agravantes y conseguir la medida cautelar de prisión preventiva, la magistrada Andrea Osorio rechazó la solicitud. La jueza determinó que no se configuraba un dolo eventual ni directo, y descartó que el hombre constituyera un peligro para la sociedad, señalando además que, de ser condenado, es muy probable que cumpla la pena bajo un régimen de libertad.
La postura del tribunal se alineó con los argumentos de la defensa privada de Jorge, encabezada por el abogado Cristian Santander Garrido. El defensor penal aseguró que el delito imputado no se encuentra tipificado en el Código Penal y describió al imputado como un "padre querendón" y preocupado que simplemente se había acostado temprano para disfrutar el día con su hija, tomándose fotos y compartiendo el almuerzo dominical. Para la defensa, el hecho se reduce únicamente a un lamentable accidente doméstico.
Los antecedentes recopilados por la Brigada de Homicidios y la comisaría de Las Condes detallan que el suceso ocurrió la tarde del sábado 18 de mayo. A las 17:10 horas, un vecino identificado con las iniciales D.M. escuchó un fuerte impacto y, al mirar por la ventana de su inmueble, divisó a Isidora en el suelo del estacionamiento. A pesar del rápido llamado a Carabineros, personal de Salud y seguridad municipal, los paramédicos declararon el fallecimiento de la menor a las 17:23 horas en el mismo lugar.
Posteriormente, las autoridades iniciaron la búsqueda del departamento de origen siguiendo la trayectoria de la caída, tocando los timbres que terminaban en los números tres y cuatro. Al llegar al piso 11, Carabineros debió tocar el citófono e insistir de forma presencial durante varios minutos debido a que el progenitor se encontraba profundamente dormido. Según el testimonio del sargento que ingresó a la vivienda, el hombre presentaba un evidente estado de ebriedad y, tras ser alertado, guió a los funcionarios al dormitorio donde finalmente constató que su hija ya no estaba.
La investigación también incorporó la declaración del mayordomo del edificio, quien testificó que las visitas de la niña al departamento eran esporádicas, limitándose a un domingo al mes por un lapso de seis horas. Finalmente, el preinforme de autopsia ratificó que la causa del deceso de Isidora fue un politraumatismo por altura, mientras que el registro fotográfico del sitio del suceso expuso que la cama estaba dispuesta pegada a la muralla, justo debajo de la ventana desprovista de protección.