La Serena
“Deposita ahora o lo mato”: la pesadilla que vivió una familia tras robo de motocicleta
Durante la tarde de este lunes 18 de mayo, un joven sufrió el robo de su motocicleta en la comuna de La Serena, luego de finalizar su jornada laboral. Al regresar al lugar donde la había estacionado, se dio cuenta de que el vehículo ya no estaba.
Tras denunciar el hecho ante Carabineros, su familia comenzó rápidamente a difundir el robo a través de redes sociales, compartiendo imágenes, la patente de la motocicleta y números de contacto con la esperanza de recibir algún antecedente que ayudara a recuperarla. Sin embargo, esa desesperada búsqueda terminó siendo aprovechada por delincuentes, quienes extorsionaron a la familia exigiéndoles dinero a cambio de supuestamente devolver el vehículo.
En conversación con Diario El Día, Maritza, madre del joven afectado, explicó que los sujetos hicieron creer que habían recuperado la motocicleta tras sorprender a quienes la habían robado.
“Lo habían citado en la Plaza de Armas, porque supuestamente estos tipos habían encontrado a unos delincuentes —como ellos lo nombraron— robando la moto y se dieron cuenta de que la estaban buscando. Ellos tenían la moto en su poder y se la iban a entregar una vez que la revisara y la viera. Mi hijo se quedó en la plaza con un amigo. Dio una vuelta, no vio nada, solo a dos personas un poco extrañas, dos jóvenes extranjeros, pero más allá de eso nada, y la moto nunca apareció”, explicó la mujer.
La situación cambió drásticamente tras varios minutos de espera. Según relató Maritza, los sujetos comenzaron a exigir dinero para devolver la motocicleta. “Lo llaman y le dicen que, si quiere ver la moto, tiene que depositarles 300 mil pesos”, señaló.
Posteriormente, los delincuentes se comunicaron con la hija de Maritza y comenzaron a amenazarla, asegurando que tenían retenido a su hermano y exigiendo una suma mucho mayor.
“El delincuente envió una foto de mi hijo sentado en la plaza, donde se veía todo el entorno. Mi hija vio a su hermano por cámara y le mostraban una pistola. Le decían: ‘Deposita ahora o lo mato’. Mi hija hizo la transferencia. Después siguieron llamando y exigiendo un millón de pesos más”, relató.
Producto de la presión y el miedo, la familia terminó transfiriendo 300 mil pesos. Sin embargo, tras recibir el dinero, los delincuentes dejaron de comunicarse.
Más tarde, cuando lograron reencontrarse con el joven en la comisaría, descubrieron que nunca había sido abordado ni amenazado físicamente mientras esperaba junto a su amigo en la Plaza de Armas.