Siempre ligado al deporte

El renacer de Ángel Carreño lejos de las luces del fútbol profesional

El recordado volante vivió momentos difíciles tras dejar el fútbol, pero con la misma fuerza del rock que escuchaba antes de cada partido, salió a buscar nuevas oportunidades hasta que La Serena le tendió una mano.
El Ángel Carreño de hoy añora el antiguo estadio La Portada, mientras construye una nueva vida, aunque siempre ligada al fútbol.
El Ángel Carreño de hoy añora el antiguo estadio La Portada, mientras construye una nueva vida, aunque siempre ligada al fútbol.

A sus 45 años, Ángel Carreño Ballesteros mira hoy la vida con la sabiduría y reflexión que entrega el tiempo. Atrás quedó el joven desenfadado de melena crespa y cintillo, que hacía recordar al tenista Björn Borg de los años 70. La vida, asegura, le enseñó que la burbuja del fútbol termina un día y que después hay que seguir adelante, reinventándose y aprendiendo a enfrentar una nueva realidad.

Su historia comenzó a fines de los años 90, cuando debutó profesionalmente a los 17 años defendiendo a Palestino, en una etapa marcada por dificultades económicas, estudios y constantes viajes. Desde ahí inició una extensa carrera que lo llevó por clubes como Colo Colo, Universidad Católica y también por el fútbol sueco en 2005.

Su potente remate de larga distancia, la pausa para manejar los tiempos del partido y sus características arrancadas quedaron grabadas en la memoria de los hinchas. Varios de esos goles los convirtió con Deportes La Serena, club donde jugó entre 2007 y 2008, luego el segundo semestre de 2009 y finalmente entre 2014 y 2015, año en que decidió retirarse y radicarse definitivamente en la capital regional.

“La primera vez fue una realidad distinta llegar a La Serena, pero vi cómo se sufría en el estadio antiguo y me gustaba aportar en algo pese a las dificultades que había. El cariño de la ciudad fue muy grande y por eso después nos radicamos como familia acá hasta el día de hoy”, recuerda.

Entre sus recuerdos más imborrables aparecen los clásicos frente a Coquimbo Unido y el último gol de su carrera. “Había muy buen equipo. Si antes hubiéramos tenido el formato de hoy, clasificábamos a la Sudamericana”, comenta.

Reconoce que dejar el fútbol no fue tan complejo en lo emocional, aunque sí en lo laboral. “Muchos empezamos muy jóvenes y eso no te prepara para la vida real. Al momento del retiro cuesta mucho enfrentar el mundo laboral sin experiencia ni estudios. Yo lo pasé a costalazos”, admite.

Hoy, ya con el pelo corto y lejos de la imagen clásica del exfutbolista, sigue ligado al deporte como director técnico de Unión Compañías y trabajando desde 2023 en la Parcela 41 junto al municipio serenense.

Mientras observa entrenar a Deportes La Serena en el Estadio La Portada, reconoce que el fútbol nunca se va del todo. Y aunque hoy la vida transcurre a otro ritmo, en su cabeza todavía suenan Metallica, Iron Maiden y los ecos de los goles que alguna vez hicieron vibrar las tribunas.

El renacer de Ángel Carreño lejos de las luces del fútbol profesional
El renacer de Ángel Carreño lejos de las luces del fútbol profesional
El renacer de Ángel Carreño lejos de las luces del fútbol profesional