Representantes de la Región de Coquimbo

Senadores anticipan intenso debate por megarreforma del gobierno

Mientras Daniel Núñez criticó el eventual impacto fiscal y acusó beneficios para los sectores de mayores ingresos, Sergio Gahona y Matías Walker defendieron la iniciativa por su foco en inversión, empleo y destrabar proyectos. El proyecto de reconstrucción iniciará una compleja tramitación en el Senado, donde los votos de centro podrían resultar decisivos.
Visiones encontradas expresaron los senadores de la región frente al proyecto de reconstrucción del gobierno. (Foto: El Día)
Visiones encontradas expresaron los senadores de la región frente al proyecto de reconstrucción del gobierno. (Foto: El Día)
viernes 22 de mayo de 2026

La aprobación en la Cámara de Diputados del proyecto de ley "de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico y Social" abrió inmediatamente un nuevo escenario político en el Senado, sobre el cual los representantes de la Región de Coquimbo ya comenzaron a marcar posiciones frente a una de las principales apuestas legislativas del gobierno de José Antonio Kast.

La iniciativa, que fue despachada al Senado tras obtener 90 votos a favor en la Cámara Baja, busca impulsar la reconstrucción de las zonas afectadas por incendios, reactivar el sector de la construcción, recuperar competitividad tributaria, agilizar inversiones y fortalecer la responsabilidad fiscal.

Sin embargo, el proyecto ya comenzó a tensionar al oficialismo y a la oposición, especialmente por sus efectos tributarios y las modificaciones regulatorias contempladas.

Uno de los primeros en manifestar su rechazo fue el senador por la Región de Coquimbo, Daniel Núñez (PC), quien cuestionó duramente el impacto fiscal de la propuesta y apuntó directamente contra el apoyo que podría entregar el senador Matías Walker.

“Con esta reforma el dinero que se echan a sus bolsillos los superricos por la reintegración tributaria es el mismo que el Estado dejará de recibir y que permite financiar hospitales y entidades como la Fundación de las Familias en Coquimbo”, afirmó.

Núñez además emplazó a Walker a reconsiderar su postura favorable. “Cuando fue electo compartía los principios de equidad social y ahora nos anuncia que va a votar a favor de una reforma que beneficia a los más ricos de Chile y desfinancia al Estado”, sostuvo.

Desde el oficialismo, el senador Sergio Gahona (UDI) valoró el avance de la iniciativa, aunque planteó que el desafío estará en alcanzar acuerdos transversales durante la discusión en la Cámara Alta.

“Chile necesita crecimiento, empleo e inversión, pero también responsabilidad y diálogo para que los beneficios lleguen realmente a las familias, las regiones y las pymes”, señaló el parlamentario de la UDI.

Pero quien tuvo una postura más decididamente favorable fue, precisamente, el senador Matías Walker (Demócratas), anticipando incluso que podría transformarse en un voto clave durante la tramitación en el Senado.

“Nuestra Región de Coquimbo tiene que volver a crecer, a generar empleo y desterrar la 'permisología' que tanto daño le ha hecho a las oportunidades laborales de profesionales y trabajadores de nuestra región durante todos estos años. Con ese espíritu voy a votar a favor de este proyecto”, afirmó.

Walker defendió especialmente las medidas orientadas a acelerar inversiones y entregar certezas jurídicas a proyectos ya aprobados ambientalmente, señalando que podrían traducirse en más empleo para la región.

El parlamentario también sostuvo que la iniciativa podría beneficiar directamente a cerca de 100 mil trabajadores en la Región de Coquimbo, debido a incentivos a la formalización laboral y nuevas herramientas para fomentar la inversión privada.

Además, propuso fórmulas para compensar eventuales menores ingresos fiscales, como aplicar impuestos a plataformas de apuestas online y reactivar mecanismos de apoyo económico para familias vulnerables y de clase media.

Con posiciones ya claramente delineadas entre respaldo, críticas y llamados a acuerdos, el proyecto anticipa una compleja discusión en el Senado, donde los votos de parlamentarios de centro podrían terminar siendo decisivos para el futuro de la denominada “megarrreforma” impulsada por el Ejecutivo.