La realidad de los sectores más apartados

Familias rurales del Limarí se preparan para enfrentar el invierno

Mientras se aproxima la temporada de lluvias, grupos familiares de distintos sectores rurales de la provincia ya toman resguardos para enfrentar eventuales emergencias. El abastecimiento, la limpieza de cauces, la conectividad y el apoyo a vecinos vulnerables son parte de las principales preocupaciones.
Acopio de leña, alimentos y limpieza de cauces forman parte de los preparativos que se repiten cada año en localidades rurales de la provincia. (Foto: El Ovallino)
Acopio de leña, alimentos y limpieza de cauces forman parte de los preparativos que se repiten cada año en localidades rurales de la provincia. (Foto: El Ovallino)
miércoles 03 de junio de 2026

Aunque las lluvias todavía no se han hecho presentes con fuerza en la provincia del Limarí, en numerosas localidades rurales los preparativos para enfrentar el invierno comenzaron hace semanas.

En distintos sectores, vecinos almacenan víveres, reúnen combustible y leña para calefacción, limpian acequias y cauces, revisan techumbres y coordinan redes de apoyo para responder ante eventuales problemas de conectividad o emergencias.

La preparación forma parte de una práctica habitual en localidades donde la experiencia ha enseñado que las precipitaciones pueden afectar caminos y el acceso a distintas zonas rurales.

Preparación ante una posible situación de aislamiento 

En Río Hurtado, los preparativos comienzan durante mayo. Según Alan Ramírez, presidente de la Unión Comunal de Juntas de Vecinos, las familias acostumbran a limpiar canaletas, abastecerse de combustible para calefacción y reunir provisiones para enfrentar posibles dificultades de conectividad durante el invierno.

“Hay que estar muy bien preparado para poder soportar al menos tres o cuatro días de aislamiento, por eso la gente se abastece con alimentos y combustible para la calefacción”, explicó.

Según detalla, las principales preocupaciones se concentran en sectores como Samo Alto, Pichasca y Maitenes de Serón, donde las lluvias suelen arrastrar piedras, troncos y material que dificulta el tránsito por las rutas. “Cuando bajan las quebradas en general quedamos aislados en varios sectores”, advirtió.

A ello se suma otro problema habitual durante los temporales: la interrupción de las comunicaciones telefónicas. “También acá con las lluvias lamentablemente se caen las comunicaciones”, comentó,  agregando que “cada junta de vecinos decidió levantar un comité de emergencia con el objetivo de poder transmitir las necesidades que puedan haber".

En Punitaqui, en tanto, las familias también comienzan a tomar resguardos antes de la llegada de lluvias. En Pueblo Viejo, el vecino y exdirigente vecinal, Akiro Olivares, asegura que la experiencia ha enseñado a las familias a no esperar la llegada de las lluvias para prepararse. “En general la gente está muy preparada porque cuando uno se confía es ahí donde vienen los problemas”, afirmó.

Por ello, muchas familias comienzan a reunir víveres, gas, velas y otros elementos básicos con anticipación. Quienes poseen animales también almacenan alimento para enfrentar eventuales dificultades de abastecimiento.

Olivares explica que cuando aumenta el caudal de los esteros algunos sectores pueden quedar temporalmente incomunicados. “Cuando llueve mucho, el estero crece y estamos aislados prácticamente un día o dos días”, señaló.

Abastecimiento familiar

En la comuna de Combarbalá, por su parte, el presidente de la Unión Comunal de Juntas de Vecinos, Araldo López, comenta que en sectores más cercanos a la cordillera los preparativos forman parte de una práctica habitual. “Las familias suelen abastecerse con mercadería principalmente y leña. Aprovechan la bajada a Combarbalá para llevar productos y cosas no perecibles”, explicó.

Además del abastecimiento, los vecinos realizan limpieza de canaletas, despeje de bajadas de agua y retiro de árboles secos que podrían generar problemas durante las precipitaciones. “La gente está acostumbrada a que, si hay una lluvia, pueden estar varios días en esos sectores”, añadió.

En los sectores rurales de Ovalle, uno de los preparativos más habituales antes del invierno es el abastecimiento de elementos básicos para enfrentar eventuales interrupciones del suministro eléctrico, una situación que suele generar preocupación cuando se anuncian lluvias o fuertes vientos.

Raquel Araya, presidenta de la Unión Comunal de Juntas de Vecinos Rurales de Ovalle, explica que muchas familias aprovechan las semanas previas a la temporada invernal para reunir insumos. “La gente se prepara para las lluvias, comprando velas y otros elementos básicos que podrían necesitar ante eventuales cortes de energía”, comentó.

“Actualmente la gente está preocupada porque como dicen que viene mucha lluvia, empiezan a preguntarnos cuándo van a venir a cortar los árboles cercanos a los cables”, señaló.

Mientras tanto, en Tulahuén, comuna de Monte Patria, vecinos y organizaciones comunitarias mantienen labores de limpieza de acequias, revisión de viviendas y apoyo a adultos mayores, reforzando una práctica que, según coinciden los dirigentes, se ha vuelto parte de la vida cotidiana en el mundo rural.

Según Margarita Collao, presidenta de la junta de vecinos local, clubes de adultos mayores y juntas de vecinos mantienen contacto permanente con quienes podrían requerir apoyo durante la temporada de lluvias. “Hay personas que recorren las casas de las abuelitas y están pendientes de las ayudas que puedan necesitar”, expresó.

Así, mientras se acerca el invierno, las familias rurales del Limarí ya comenzaron una preparación que combina abastecimiento, prevención y apoyo comunitario frente a las dificultades que pueden traer las lluvias.