Accidente aéreo en La Higuera
Mauricio Barría: el piloto que desafió la tragedia en los cielos
Lo que pudo transformarse en una tragedia aérea terminó siendo una historia de supervivencia y sangre fría. El pasado 3 de junio, una aeronave de instrucción T-35 Pillán de la Escuela de Aviación Capitán Manuel Ávalos de la Fuerza Aérea de Chile realizó un aterrizaje de emergencia en el sector de El Maray, en la comuna de La Higuera, tras sufrir una falla durante un vuelo entre Santiago y Antofagasta.
Segundos después de tocar tierra, la aeronave fue consumida por las llamas y resultó completamente destruida. Sin embargo, sus dos ocupantes lograron abandonar el aparato por sus propios medios y resultaron ilesos.
Detrás de ese desenlace estuvo la experiencia del mayor Mauricio Barría Ruiz, piloto de la FACh con una extensa trayectoria en operaciones aéreas y situaciones de alta complejidad. Según los antecedentes conocidos tras el accidente, la pericia del oficial fue determinante para ejecutar un aterrizaje de emergencia controlado en una zona de difícil acceso, permitiendo salvar la vida de ambos tripulantes.
UN NOMBRE CONOCIDO EN LA AVIACIÓN MILITAR
El nombre de Mauricio Barría no es desconocido dentro de la Fuerza Aérea. Años atrás fue mencionado entre los oficiales inculpados por incumplimiento de deberes militares en el marco de la investigación por la tragedia del avión CASA 212 que cayó al mar frente al archipiélago Juan Fernández el 2 de septiembre de 2011.
La aeronave transportaba a 21 personas, entre ellas integrantes del programa de televisión "Buenos Días a Todos", funcionarios públicos y miembros de organizaciones sociales. Ninguno de los ocupantes sobrevivió.
La investigación buscó determinar eventuales responsabilidades en la planificación y autorización del vuelo, convirtiéndose en uno de los procesos más complejos y mediáticos de la historia reciente de la aviación chilena.
Según los antecedentes, Barría no verificó adecuadamente el peso real de la aeronave y tampoco realizó un análisis suficiente respecto del aeródromo de salida y las condiciones operacionales de la ruta hacia Juan Fernández, considerando además las limitaciones de la información meteorológica disponible para la isla.
Aunque su nombre apareció vinculado a esa causa, Barría continuó desarrollando su carrera profesional dentro de la institución, acumulando experiencia en distintas operaciones y labores de vuelo.
SEGUNDOS DECISIVOS
Quienes conocen el mundo de la aviación coinciden en que, ante una emergencia, la diferencia entre la vida y la muerte suele medirse en segundos. Eso fue precisamente lo que ocurrió en La Higuera.
De acuerdo con los primeros antecedentes, la aeronave presentó una falla que obligó a realizar una maniobra de emergencia. La capacidad de evaluación, la toma de decisiones bajo presión y las horas de vuelo acumuladas por la tripulación fueron factores clave para conseguir un aterrizaje exitoso.
El accidente ocurrido en la provincia de Elqui volvió a poner sobre la mesa los riesgos permanentes que enfrenta el personal aeronáutico y la importancia de la preparación frente a situaciones críticas. También permitió conocer una nueva faceta de Mauricio Barría, quien esta vez pasó de ser parte de una investigación que marcó a la aviación chilena a protagonizar una historia con un mejor final, gracias a la experiencia y rápida reacción de la tripulación que terminó siendo un milagro en los cielos de La Higuera.