CONSERVACIÓN EN LA CORDILLERA
Medidas de protección buscan resguardar al gato andino en la cordillera del Limarí
Por: Martha Hecherdorsf
Los recientes registros del gato andino en sectores cordilleranos del Limarí han vuelto a poner en discusión las medidas necesarias para resguardar a una de las especies más difíciles de observar de Sudamérica. Conocido como el “fantasma de los Andes”, este felino habita zonas de alta cordillera y rara vez es visto directamente, por lo que su protección depende en gran parte del monitoreo, la educación ambiental y la conservación de su hábitat.
Desde la organización Guardianes del Gato Andino de la Región de Coquimbo, el voluntario Sebastián Aros explicó que actualmente trabajan en distintas acciones orientadas a resguardar la especie, entre ellas el monitoreo con cámaras trampa, la difusión responsable de registros, charlas en escuelas, ferias científicas, conversaciones con comunidades rurales y crianceros, además de iniciativas de sensibilización a través del arte en Monte Patria.
Una de las principales herramientas utilizadas son las cámaras trampa, que permiten registrar al animal sin intervenir, ni alterar su comportamiento. Sin embargo, desde la organización recalcan que el monitoreo debe ir acompañado de una protección efectiva del hábitat. Aros sostuvo que la conservación debe abordarse a escala de paisaje, considerando quebradas, roqueríos, vegas, cursos de agua, humedales altoandinos y corredores biológicos.
“La protección del gato andino debe ser parte de una estrategia mayor: cuidar el hábitat completo que sostiene la vida de la cordillera”, afirmó Aros.
Protección del hábitat
Desde una mirada científica, Felipe Méndez, doctor en Biología y Ecología Aplicada e investigador del Grupo de Ecología y Biodiversidad, coincidió en que el resguardo de esta especie no puede limitarse a evitar el daño directo al animal, sino que debe centrarse en mantener los espacios donde se alimenta, se refugia y se desplaza.
Según explicó, proteger el hábitat cordillerano permite conservar fuentes de alimento, refugios y corredores ecológicos, reduciendo además la posibilidad de interacción conflictiva con comunidades rurales, crianceros o agricultores.
“Proteger el hábitat a una escala de paisaje permite que las fuentes de alimento, lugares de refugio y zonas de desplazamiento para estas especies se mantengan. Con ese tipo de protección, estos animales van a permanecer en esos lugares y van a tener menos interacción con la gente”, indicó Méndez.
El investigador advirtió que cambios de uso de suelo, apertura de caminos, actividad minera u otras intervenciones de gran escala pueden afectar zonas relevantes para estas especies, obligándolas a desplazarse hacia sectores con mayor presencia humana o animales domésticos.
Convivencia rural y prevención
La protección del gato andino también implica reducir eventuales conflictos entre fauna silvestre y comunidades rurales. Según explicó Felipe Méndez, este tipo de felinos suele evitar la presencia humana y, ante un avistamiento, lo más probable es que huya.
Sin embargo, pueden generarse interacciones puntuales cuando se acercan a sectores con aves de corral u otros animales domésticos, especialmente en contextos de menor disponibilidad de alimento en zonas cordilleranas. Por ello, el investigador planteó que medidas como resguardar gallineros, mejorar cercos y corrales, y mantener animales domésticos con vacunación y desparasitación al día pueden contribuir a disminuir riesgos.
Méndez también recomendó que, ante un eventual avistamiento o interacción con fauna protegida, se dé aviso al Servicio Agrícola y Ganadero, para que la situación quede registrada y pueda ser monitoreada.
Educación ambiental
Desde la municipalidad de Monte Patria señalaron que, a través de su Unidad de Medio Ambiente, han impulsado charlas interactivas y material educativo sobre biodiversidad local, dirigidos principalmente a comunidades escolares y sectores rurales. Entre estos recursos mencionaron libros sobre aves comunales y felinos de Chile, afiches digitales y una guía de identificación de flora y fauna en sistema Braille.
En cuanto al resguardo del hábitat, destacaron su apoyo a la iniciativa de creación del Santuario de la Naturaleza Río Sasso, en la alta cordillera de Monte Patria. Aunque la resolución que declaraba esta protección fue anulada por el Tribunal Ambiental, desde el municipio afirmaron que continuarán respaldando técnicamente la iniciativa junto al Ministerio del Medio Ambiente.
Pero el gato andino no es el único caso que genera preocupación en el Limarí.
En la provincia también existen otras especies nativas que enfrentan amenazas, entre ellas se encuentran el gato colocolo, el puma, el zorro culpeo, la chinchilla y el camarón de río, especies que habitan distintos ecosistemas de la provincia y que también requieren medidas de resguardo.
De esta forma, el caso del gato andino permite mirar un desafío mayor: proteger no solo a una especie emblemática, sino también los ecosistemas cordilleranos y naturales que sostienen la biodiversidad del Limarí.