TRAGEDIA EN LA ACTIVIDAD ARTESANAL
Temporal arrasó cultivos de piure y deja de brazos cruzados a pescadores
Sumidos en la incertidumbre y con la producción del año reducida a cero. Así se encuentran los pescadores y mariscadores de la caleta de Guayacán en Coquimbo tras el paso del reciente frente de mal tiempo, cuyos intensos temporales y fuertes marejadas destruyeron la totalidad de sus cultivos de piure, su principal sustento económico frente a la escasez de otros recursos marinos.
La grave situación afecta directamente a 25 socios y a cerca de 70 familias trabajadoras de la zona, quienes venían desarrollando un trabajo continuo durante más de un año y cuatro meses para concretar las cosechas programadas a partir de diciembre.
Daniel Escudero, dirigente del sector La Herradura Sur de la Asociación Gremial de Guayacán, detalló el devastador panorama al que se enfrentan. "Perdimos absolutamente todo, el 100% de los dos cultivos completos. Salimos a inspeccionar el área tras el temporal y simplemente no quedó nada", relató con preocupación.
Pérdidas millonarias
El impacto económico del evento meteorológico es catastrófico para la economía local. Según estimaciones del gremio, las pérdidas por concepto de biomasa y ventas proyectadas bordean entre los 150 y 200 millones de pesos, sumado a la pérdida total de insumos y materiales de trabajo.
"Solamente en equipamiento perdimos cerca de 25 millones de pesos. El mar se llevó cerca de 2.000 boyas -cada una con un valor aproximado de $16.000-, más de 25 rollos de cordeles y entre 6.000 y 7.000 'reinales' o cuelgas que manteníamos repartidos en 15 líneas de cultivo", explicó Escudero.
A esto se le añaden los gastos operativos en combustible y las extensas jornadas de trabajo que la comunidad dedicó al cuidado del molusco, desde la fase de semillas juveniles hasta su etapa adulta.
De brazos cruzados
La destrucción de la producción de piure se da en un contexto crítico para la caleta. La captura de jibia - el otro pilar productivo de la pesca artesanal en la zona - se encuentra completamente paralizada debido a la ausencia del recurso en el litoral y a los bajos precios del mercado.
"En esta época del año la jibia siempre escasea o baja su precio, por lo que nosotros dependemos casi en un 100% de la cosecha de piure para subsistir. Anoche (noche del domingo) salimos a intentar pescar y no sacamos nada. Estamos completamente de brazos cruzados", afirmó el dirigente.
Pese a que han ingresado los antecedentes y denuncias correspondientes ante organismos como la Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (SERNAPESCA) y otras entidades del sector, la comunidad pesquera asegura no haber recibido apoyo ni respuestas concretas hasta la fecha.
Ante este escenario, los trabajadores de Guayacán hicieron un llamado urgente a las autoridades regionales y del sector pesquero para desplegar un plan de ayuda o subsidios que les permita adquirir nuevos materiales y reactivar una actividad productiva que hoy se encuentra totalmente en ruinas.