Víctor Soto Castillo, cineasta y guionista ovallino

“Más que una luz en un lugar oscuro, el cine es proyectar ciertas realidades”

Soto sigue exhibiendo en diferentes territorios su última obra, “Desde tu sombra”, película basada en un hecho real ocurrido en Monte Patria, comuna en la que se prepara dos exhibiciones para el mes de julio. Mientras, busca financiamiento para su nuevo proyecto, “Mamífera”.
Autodidacta, Victor Soto Castillo, ha construido una filmografía marcada por las temáticas sociales y las historias del territorio. (Foto: Fran Núñez)
Autodidacta, Victor Soto Castillo, ha construido una filmografía marcada por las temáticas sociales y las historias del territorio. (Foto: Fran Núñez)
domingo 14 de junio de 2026

Por Estefanía González

En Coquimbo, donde actualmente desarrolla labores profesionales, Víctor Soto Castillo, director y guionista ovallino recibe a El Ovallino para conversar sobre cine, memoria y territorio y, también, revelar algunos de sus secretos para hacer obras audiovisuales desde regiones y, en concreto, desde una zona donde no existen escuelas de cine.

Y es que Soto ha construido una filmografía marcada por las temáticas sociales y las historias del territorio. Autodidacta y agradecido de las personas con las que forma equipos de trabajo, actualmente se encuentra desarrollando "Mamífera", su nueva película, mientras continúa llevando sus obras a comunidades y espacios educativos.

-¿De dónde nace la inspiración para sus películas?

"Siempre me interesó el cine social. Mis referentes han sido directores como Ken Loach y los hermanos Dardenne. Me motivaba no solo visibilizar realidades, sino narrar historias que me identificaban. Muchas veces escribía a partir de experiencias de personas cercanas o de noticias que leía. Desde los 17 años empecé a trabajar con amigos y entendí que el cine es un trabajo multidisciplinario donde los equipos también forman parte del proceso creativo".

-¿Cómo fue su primera experiencia haciendo cine?

"Mi primera película fue 'Secuelas'. La grabamos en 2008 y se estrenó en 2011. Nació a partir de un grupo de personas con distintas condiciones de salud mental que participaban en talleres de teatro. Me preocupaba la soledad que enfrentaban y les propuse hacer una película sobre ellos mismos.

Fue una obra hecha sin pretensiones, con una cámara Hi8, sin sonido y con muy pocos recursos. La grabamos en Ovalle y también en Coquimbo. Después llegó a un festival en Valparaíso y ahí algunos jurados la compararon con el cine de los hermanos Dardenne. Fue entonces cuando descubrí más profundamente ese tipo de cine social que me interesaba".

-¿Cómo evolucionó su trabajo después de "Secuelas"?

"Luego vino 'Cumpleaños', un cortometraje en plano secuencia que tomó cerca de cinco años de trabajo y que se estrenó en 2016. A diferencia de 'Secuelas', ya contaba con guion técnico, dirección de arte, sonidista y actores profesionales. Fue una etapa de formación más académica.

Yo no pude estudiar cine porque en el norte no existen escuelas especializadas y además es una carrera muy costosa. Por eso me autoformé asistiendo a talleres, cursos, leyendo mucho y participando en proyectos de otros realizadores".

-"Desde tu Sombra" ha sido su obra más reconocida. ¿Cómo surgió?

"El proyecto nació en 2018 junto a Carolina Astudillo (productora). Mientras desarrollábamos otra película ("Mamífera") leí una noticia sobre un grupo de inmigrantes haitianos que había ocupado un fundo cerca de Monte Patria. En ese momento el eclipse solar se toma las portadas de los diarios y esto desaparece, entonces me pareció súper interesante la analogía de que el eclipse no solo estaba ocultando el sol, sino que también estaba ocultando esta historia. Investigamos durante meses, entrevistamos a inmigrantes y periodistas, y construimos una película que abordaba situaciones de vulnerabilidad, discriminación y abuso. Fue un proyecto financiado con recursos propios y mucho esfuerzo del equipo. Se grabó en 2019, pero la pandemia retrasó su proceso de edición y finalmente se estrenó en SANFIC en 2024".

-La película ha recorrido numerosos festivales. ¿Cómo ha vivido esa recepción?

"Nos sorprendió mucho. Nunca hicimos la película pensando en los premios ni con grandes expectativas. Hoy ha participado en más de 20 festivales y tuvo su estreno internacional en el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana.

Lo más importante es que la película sigue generando conversaciones. Pronto esperamos exhibirla en Monte Patria, donde ocurre la historia que la inspiró. El 10 de julio se exhibiría allí y lo entretenido de todo esto es que vamos a hacer una especie de taller con el colegio para enseñar como ciertas normas básicas de cómo hacer un cortometraje con un teléfono, que es lo más accesible que tienen los niños. Tenemos un 'making off' también, que es didáctico, donde salen los jefes de área, de cómo se hace una película hablando de la realización de esta obra. La idea es mostrarla en la mañana en los colegios y luego en la tarde en la exhibición general. Para nosotros es fundamental que vuelva al territorio y que también pueda dialogar con estudiantes y comunidades locales".

-¿Qué reacciones provocó la película?

"Hubo comentarios muy positivos, pero también aparecieron reacciones racistas y mensajes negativos en redes sociales. Eso demuestra que son temas que todavía incomodan.

Nos interesa abordar realidades que muchas veces se esconden. El cine, más allá de proyectar una luz en un lugar oscuro, es proyectar ciertas realidades y abrir conversaciones necesarias. Por eso siempre invito a las personas a ver las películas antes de juzgarlas".

-Actualmente trabaja en "Mamífera". ¿De qué trata este proyecto?

"La idea surgió a partir de una historia que me contó mi mamá sobre niños abandonados en el campo durante los años 70. Algunos sobrevivían alimentándose de leche de cabra o vaca. Entonces, me imaginé qué hubiera pasado si esos niños hubieran estado toda su vida relacionados con animales y me interesaba cómo abarcar la vida de esta persona, pero en el ocaso de su vida. Enfrentada a grandes crisis, no solo a la crisis hídrica sino que también el impacto medioambiental que estamos viviendo como región en este caso. De eso habla la película. Es como hablar del ocaso de una persona que vive principalmente como criancera, pero enfrentándose a grandes crisis socioambientales.

Desde 2019 hemos trabajado con crianceros y comunidades cordilleranas, realizando visitas e investigaciones para construir una obra respetuosa con esa realidad".

-¿Qué desafíos implica hacer cine desde regiones y qué consejo le podría dar a quien se quiera dedicar a hacer películas?

"Es complejo. Muchas veces debemos trasladar equipos técnicos desde Santiago, lo que aumenta considerablemente los costos, por los tiempos de traslado. Sin embargo, también creemos que es importante desarrollar una mirada local sobre nuestras propias historias.

A quienes quieran hacer cine les diría que aprovechen las herramientas que tienen a mano. Hoy un teléfono puede ser el punto de partida. Lo importante es escribir, contar historias y tener paciencia. Es un proceso lento, pero la práctica constante permite crecer".

-¿Hacen falta más instancias de formación de cine en el norte?

"Sí. No solo en cine, sino en todas las áreas artísticas. Sería muy importante que las instituciones generaran más espacios formativos. El arte nos ayuda a reflexionar, a conocer otras miradas y a construir una sociedad más rica culturalmente. También invitaría a las personas a descubrir otros tipos de cine y ampliar sus referentes más allá de las grandes cadenas comerciales".