UBICADA EN LA PAMPILLA

La devoción y milagros de Marité

Donde fue encontrado el cuerpo de la niña, se levantó una gruta y una cruz en su nombre. Con el paso de los años, el lugar se convirtió en un sitio de devoción popular, religiosidad y milagros.
La gruta que se levantó en el lugar donde fue encontrado el cuerpo de Marité está llena de peluches y placas de agradecimiento que le colocan quienes van a orar al lugar. (Foto: Oscar Rosales)
La gruta que se levantó en el lugar donde fue encontrado el cuerpo de Marité está llena de peluches y placas de agradecimiento que le colocan quienes van a orar al lugar. (Foto: Oscar Rosales)
miércoles 17 de junio de 2026

La historia de Marité (María Teresa Campusano Alquinta) es uno de los casos más trágicos de Chile. Ocurrido el 18 de septiembre de 1989 en La Pampilla de Coquimbo, la niña, de tan solo 8 años, fue secuestrada mientras dormía en un automóvil, para luego ser asesinada por el ciudadano peruano Gustavo Justo León, quien fue condenado a cadena perpetua, pero 28 años después, obtuvo el beneficio de la libertad condicional y se le perdió la pista.

En la ladera del cerro de La Pampilla, exactamente donde fue encontrado el cuerpo de la menor, se levantó una gruta y una cruz en su nombre. Con el paso de los años, el lugar se convirtió en un importante sitio de devoción popular y religiosidad. Muchos habitantes le atribuyen milagros a la pequeña y dejan placas de agradecimiento y peluches.

En una oportunidad, sin embargo, este sitio fue vandalizado por desconocidos, lo que causó gran indignación entre los coquimbanos. Hay versiones que señalan que una vez que cae la noche a la niña se le ve jugar por los alrededores o subirse a un árbol que creció frente a la gruta.

Sobre los milagros, se cuenta que los padres de un niño que estaba internado con riesgo vital, concurrieron a orar a la gruta de Marité para pedir por la vida del pequeño. Dos días después, el menor tuvo una recuperación que sorprendió a los doctores. Sus padres volvieron semanas después con su hijo y le llevaron peluches de regalo, además de poner una placa agradeciéndole a Marité por su milagro.