En el Limarí
Mucho más que hinchas: las mujeres que sostienen al CSD Ovalle
Cuando el Club Social y Deportivo Ovalle salta a la cancha cada fin de semana, detrás de esos once jugadores existe un trabajo silencioso que pocas veces aparece en las estadísticas, pero que resulta fundamental para la vida de la institución.
Sin ellas, muchas de las actividades que dan vida al club simplemente no serán posibles. Se trata del trabajo de decenas de mujeres que, desde distintos espacios, contribuyen día a día a sostener y hacer crecer el proyecto del Equipo de la Gente.
A diferencia de gran parte de los clubes del fútbol chileno, donde la participación femenina suele centrarse en roles específicos, en el CSD Ovalle las mujeres forman parte activa de prácticamente todas las áreas de la institución. Están presentes en la dirigencia, participan en la toma de decisiones, organizan actividades, integran la barra, acompañan al equipo en los partidos de visita y colaboran en múltiples tareas que permiten el funcionamiento del club.
Su aporte también se refleja en el compromiso permanente de las sociales que, año tras año, respaldan el proyecto con su participación y aporte económico. Una de ellas es Nélida Araya, reconocida por mantener sus cuotas al día y por acompañar constantemente el crecimiento de la institución desde Santiago.
"Yo creo mucho en este proyecto desde que era solo un sueño y una iniciativa para devolverle al fútbol ovallino su rol social. Me gusta que siempre se mantenga el foco en desarrollar el fútbol joven en la ciudad, siendo escuela y cantera para nuevas generaciones. Además, valoro que el club incluya a todas sus ramas dentro de su proyecto, desde el plantel de honor hasta la rama femenina y las divisiones infantiles e inclusivas. Como vivo en Santiago, no puedo estar presente en los partidos tanto como me gustaría, por lo que creo que una buena forma de ayudar al club y seguir haciendo el aguante pese a la distancia es siendo una socia responsable”.
Mucho más que hinchas
El trabajo femenino se hace especialmente visible en cada jornada deportiva. Son muchas veces quienes preparan los completos, coordinan ventas, organizan rifas y generan recursos que ayudan a financiar distintas actividades de la institución. También son quienes reciben a los hinchas, apoyan la logística de los encuentros y contribuyen a que el estadio se transforme en un espacio familiar y de encuentro para la comunidad.
Ese es el caso de Valentina Martínez, quien se acercó al club cuando su hijo ingresó a la Academia Municipal Ovalle y que, con el paso de los años, transformó ese vínculo familiar en un compromiso permanente con la institución, colaborando en la venta de entradas, la preparación de completos y diversas actividades destinadas a reunir recursos para el club.
“Estoy vinculada al CSD Ovalle desde hace aproximadamente diez años, prácticamente desde sus inicios, cuando llegué acompañando a mi hijo, que formaba parte de la Academia Municipal. A medida que fui conociendo el proyecto, también entendí el enorme impacto que tiene en la comunidad, entregando oportunidades a niños y jóvenes y acompañándolos en sus sueños. Comencé apoyando en la venta de entradas, camisetas, en el snack y en actividades para recaudar fondos. Recuerdo que en los primeros años el club no tenía fotógrafo, así que ofrecí una cámara que tenía en mi casa y empecé a registrar los partidos. Una de esas fotografías incluso fue publicada en un diario nacional. Hoy sigo colaborando desde distintas áreas y me siento orgullosa de ser parte de esta historia”.
El compromiso no termina cuando el equipo juega como local. En los partidos de visita, numerosas mujeres recorren cientos de kilómetros para acompañar al club desde las tribunas, demostrando que el sentido de pertenencia y el amor por estos colores no entienden de distancias.
Entre ellas destaca Marisol Cortés, conocida cariñosamente por todos como la “Tía Sole”. Además de integrar la directiva como tesorera del Club Social y Deportivo Ovalle, es una presencia habitual en los desplazamientos del equipo, acompañando al plantel y colaborando en múltiples tareas que permiten el funcionamiento de la institución.
“Yo soy la tesorera, pero además voy a las compras, ayudo en el kiosco y coloco los lienzos tanto de local como de visita. Me motiva seguir en el club porque empezamos con muy poquito y siempre hemos creído en este proyecto, que ha avanzado enormemente a pesar de todos los obstáculos. Ver cómo ha crecido durante estos años es una satisfacción enorme. El Club Social me alegra el alma”.
Su presencia también ha sido clave en la construcción de la identidad que caracteriza al CSD Ovalle. Una institución nacida desde la comunidad, impulsada por socios e hinchas, que ha puesto en el centro valores como la participación, el trabajo colectivo y el compromiso con el desarrollo local.
A lo largo de estos diez años, el club ha crecido gracias al esfuerzo de cientos de personas que creen en una forma distinta de entender el fútbol. Un proyecto donde la comunidad tiene un rol protagónico y donde las mujeres han sido parte fundamental de cada paso dado.
Una de ellas es Catherine Gómez, directora del Club Social y Deportivo Ovalle, quien participó en el proceso de conformación de la institución y que durante una década ha contribuido a construir y difundir su identidad a través de las comunicaciones.
"Ser parte del nacimiento del club ha sido uno de los proyectos más significativos de mi vida. Durante estos diez años he tenido la oportunidad de aportar desde la dirigencia y las comunicaciones, pero también de ver cómo una idea impulsada por hinchas y ovallinos se transformó en una institución que hoy representa a toda una provincia. Lo más valioso es que este camino ha sido construido por muchas personas y muchas mujeres que, desde distintos roles, hemos entregado tiempo, trabajo y compromiso para mantener vivo este sueño colectivo".
A diez años de su creación, el CSD Ovalle reconoce a las mujeres que han sido parte fundamental de esta historia, demostrando que el fútbol también se construye con trabajo, compromiso y amor por los colores.