En La Serena y Coquimbo
Bioluminiscencia abre expectativas para el turismo en vacaciones de invierno
Lo que hace apenas unos días era una posibilidad planteada por especialistas, hoy ya es una realidad visible en las costas de la conurbación. La bioluminiscencia, fenómeno natural que recientemente sorprendió a residentes y visitantes en balnearios como Las Tacas y Totoralillo, comenzó a ser observada también la Avenida del Mar.
Durante los últimos días, diversos registros compartidos en redes sociales han mostrado destellos azulados iluminando las olas durante la noche, un espectáculo que ha despertado la atención de vecinos y turistas justo cuando la región se prepara para recibir a miles de visitantes con motivo de las vacaciones de invierno.
La presencia del fenómeno en la conurbación no tomó por sorpresa a los especialistas. Hace algunos días, el académico e investigador de la Universidad de La Serena, Cristian Araya Jaime, había señalado a El Día que la aparición de bioluminiscencia en las costas serenenses y coquimbanas era una posibilidad concreta.
“No puede descartarse desde el punto de vista biológico, ya que estos eventos dependen de floraciones de dinoflagelados bioluminiscentes que pueden desarrollarse en ambientes costeros de toda la zona”, explicó entonces el investigador.
Turismo expectante
La confirmación de este fenómeno natural en las principales playas urbanas de la región ha generado expectativas positivas entre los actores ligados al turismo, quienes ven en este espectáculo una oportunidad para complementar la oferta de atractivos durante la temporada invernal.
Eso sí, para la directora regional de SERNATUR, Ängelica Funes, es difícil proyectar un aumento de las reservas en base sólo a este fenómeno, "ya que el visitante que llega a nuestra región, lo hace pensando en una serie de actividades, lugares por recorrer o simplemente descansar y es una decisión reflexionada con semanas de anticipación".
Lo que podría ocurrir, asegura, es que gracias a la bioluminiscencia "los visitantes extiendan su pernoctación por una noche para ver este espectáculo de naturaleza. También es muy probable que tengamos una costa mucho más visitada de manera interna por los propios ciudadanos de la conurbación, o ciudades cercanas a La Serena y Coquimbo y se genere una mayor demanda en el puerto de Coquimbo o las caletas cercanas para la navegación, así como consumo en todo el borde costero, que beneficiará a los gastronómicos y emprendedores, dinamizando la economía local".
Desde Barrio del Mar, su gerenta, María Antonieta Zúñiga, destacó que la bioluminiscencia podría transformarse en un elemento diferenciador para el destino.
“Puede transformarse en un nuevo atractivo turístico, y aún más cuando se aproximan las vacaciones de invierno, que impulse la economía local, genere nuevas experiencias para los visitantes y fortalezca la identidad costera de nuestro territorio”, señaló Zúñiga.
Eso sí, la representante de Barrio del Mar también hizo un llamado a la comunidad y a los visitantes a disfrutar del fenómeno de manera responsable. “Esperamos que esto sea posible y nos permita apreciar a todos este lindo espectáculo”, agregó.
Un atractivo más
Una visión similar manifestó la presidenta de la Cámara de Turismo de La Serena, Laura Cerda, quien destacó que la bioluminiscencia se suma a una amplia gama de atractivos presentes en la zona.
"De todas maneras, es un estímulo para atraer visitantes tanto de nuestra propia región como nacionales. Es un fenómeno particular que es poco común. A la vista promueve el descanso y la relajación, que es el gran motivo de vacacionar en estas fechas”, sostuvo.
Según Cerda, este fenómeno natural viene a reforzar el posicionamiento turístico de la región, especialmente en una época donde el turismo interno cobra relevancia.
Desde el municipio serenense, en tanto, la alcaldesa Daniela Norambuena destacó que la comuna cuenta con una variada oferta de actividades para quienes lleguen durante las vacaciones de invierno y valoró la aparición de este fenómeno en el borde costero.
La jefa comunal indicó que durante esta semana ya pudieron observarse los primeros destellos en el borde costero serenense. “Así que no se pueden perder este tremendo panorama porque realmente La Serena es una ciudad que encanta, además también con toda una propuesta gastronómica, con toda una red hotelera que está sumamente adecuada también para recibir a todas las familias para que vengan a disfrutar estas vacaciones de invierno acá en el norte de Chile”, añadió.
En Coquimbo, por su parte, también existe optimismo respecto al potencial interés que podría generar este espectáculo natural. Desde la Oficina de Turismo municipal señalaron que la presencia de bioluminiscencia ha despertado la curiosidad tanto de residentes como de visitantes.
En ese sentido, recordaron que lo ocurrido en balnearios como Guanaqueros, Totoralillo y Tongoy con la bioluminiscencia lograron captar una importante atención turística. “Por ello, creemos que puede aportar a la llegada de más visitantes y al fortalecimiento de la actividad turística local”, indicaron desde la repartición.